Marcela Garza
MARCELAGARZA Dame el paso

Arriba de ella me siento libre. El aire me acaricia y me refresca. Realmente encuentro una oración en cada pedaleada. Es conectarme con el creador y con toda su obra magna.

Sé que no estoy sola, que debo compartir las calles con grandes monstruos que no se toman el tiempo de verme, que no se tientan el alma para aventarme sus garras.

Muchos de ellos chillan con sus pitidos cuando mi velocidad rompe la prisa que llevan y los obligo a frenar.

Puedo ver en sus caras enojo, sus manos levantadas de reclamo. Ellos no entienden que la calle también es mía.

MARCELAGARZAAGUIRRE ¿Tercera Guerra?

“Hoy se puede hablar de una Tercer Guerra combatida por partes”.

Así lo dijo el Papa Francisco la semana pasada, cuando oró en el cementerio militar de Redipuglia en Italia, recordando el día que dio comienzo a la primera de las grandes guerras, en un verano de 1914. 

Cien años después, y con una Segunda Guerra Mundial en medio, el entorno político del mundo deja vislumbrar un ahora que pudiera parecerse a aquel terrible ayer. Ucrania y Rusia, Gaza con Israel, Irak, Libia y Siria.

MARCELAGARZA Todo queda en familia

Desde el momento que se decidió sustituir a la antigua dirección del TEC por una nueva, ninguno de ellos EXATEC, alguien no calculó que la transformación ofendería a mas de uno. Principalmente porque viene de la mano de personas, si exitosas, si profesionales, si bien intencionados, pero que cargan otra alma mater.

Pero ¿por qué pensar que el TEC requería un cambio?

MARCELAGARZA Ninis: dame una segunda oportunidad

En México, son 2.4 millones de jóvenes los que se encuentran en eso que hemos bautizado como los ninis. Jóvenes que ni estudian ni trabajan.

Quizá algunos hemos pensado que es el sistema, el culpable, de que estos no encuentren una oportunidad, o bien de estudiar o de trabajar. 

Pero, ¿qué hay detrás de un nini?

Estos jóvenes de 15 a 19 años pasan por el momento mas difícil e inestable de su vida, la adolescencia. 

MARCELAGARZA Una lucha perdida

Viajar al viejo mundo siempre nos da la esperanza y nostalgia de ver civilizaciones que nos llevan años de historia y evolución. Pensamos que todo es perfecto, que todo funciona, o que por lo menos funciona mejor.

Pero, saben una cosa, no es del todo así.

Hay un tema que me ha hecho un ruido enorme al tiempo que paseo y camino por las calles de París. La ciudad más bella del mundo se esfuma. El humo del cigarro ha secuestrado su belleza.