En México, son 2.4 millones de jóvenes los que se encuentran en eso que hemos bautizado como los ninis. Jóvenes que ni estudian ni trabajan.

Quizá algunos hemos pensado que es el sistema, el culpable, de que estos no encuentren una oportunidad, o bien de estudiar o de trabajar. 

Pero, ¿qué hay detrás de un nini?

Estos jóvenes de 15 a 19 años pasan por el momento mas difícil e inestable de su vida, la adolescencia. 

Según las cifras del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en México, 37 por ciento de los 11 millones de jóvenes mexicanos han sufrido alguna forma de violencia escolar. 28 porciento reporta que consume droga cerca o dentro de la escuela. 21 por ciento tiene compañeros que ingresan armas a lo planteles. 53 por ciento forma parte de alguna pandilla.

A esto se le suma los embarazos temprano que obliga a las jóvenes a retirarse de la escuela. O que tienen en sus expedientes algún antecedente penal que los excluye de poder conseguir trabajo en alguna empresa.

En conclusión muchos de los ninis que navegan cual zombis por las calles de las ciudades están ahí porque en algún momento de su juventud se perdieron y no saben como regresar el timón.

La preocupación de toda la sociedad por el futuro incierto para estos jóvenes y el riesgo que significan, ha provocado que asociaciones de colaboración civiles, empresariales y de gobierno se unan para darle un encause a este problema.

Por ejemplo está NEO, Nuevos Empleos y Oportunidades.  Una iniciativa que busca dar solución de vida a los 32 millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan en toda América Latina. A través de una alianza entre empresas, gobierno y sociedad civil, para no sólo aportar recursos, si no buscar una solución.

¿Qué se busca?

Se busca generar oficios. Que los jóvenes desarrollen habilidades especificas, generar ‘experties’, además de trabajar en tres áreas fundamentales: la responsabilidad, el trabajo en equipo y las habilidades comunicativas.

Se busca hacer sinergias con empresas. Para que aprueben currículos a pesar de tener antecedentes y para buscar esa segunda oportunidad.

Todo de la mano del gobierno que dota los recursos.  Tanto para la capacitación como la colocación. Donde en ocasiones el gobierno se está comprometiendo a pagar hasta tres meses de sueldo para que la empresa acepte darle la oportunidad a ese joven.

La OCDE afirma que 8 de cada 10 trabajos nuevos buscaran trabajadores con conocimiento. Yo le llamo trabajadores de oficio, aquellos que son verdaderos expertos en su área, principalmente en las áreas técnicas.

Que el joven comience a profesionalizar un oficio digno, puede salvarlo de caer en los riesgos que vienen de la mano con la propia adolescencia.