No puede haber ley, que se escriba esto claro, que le dote de libertades a los menores cuando estos, no tienen la capacidad mental, física y biológica para responder a las consecuencias de estas libertades.

No puedo dejar de pensar en el video donde Jean Succar Kuri, conocido pederasta, fue captado charlando no tan amablemente con una menor de edad.

Todos fuimos testigos de cómo esta persona manipulaba brutalmente a esta niña haciéndola creer que sin él y sin hacer lo que él le decía, ella no valía nada.

En cada estrofa pudimos corroborar el gran poder que puede llegar a tener un adulto sobre la mente de un niño.

Recientemente, escuchando la ponencia del senador Alejandro Encinas, el cual defendía el derecho de los niños sobre su libertad sexual (derecho que el Senado decidió apoyar) no pude dejar de pensar en la manipulación de Kuri y cómo lograba que las niñas hicieran su voluntad y fueran violadas por este y sus clientes.

La ley del protección al menor es una norma buena; sin embargo, queda claro que alguien de mente macabra logró colar por ahí este inciso que parece inocente pero ha puesto a todos los grupos sociales y pro familia en contra y con toda la razón: los derechos sexuales y reproductivos de los niños.

No puede haber ley, que se escriba esto claro, que le dote de libertades a los menores cuando estos, no tienen la capacidad mental, física y biológica para responder a las consecuencias de estas libertades. Mucho menos considerar que tienen el derecho de practicar actos definitorios como lo son un cambio de sexo, la mutilación de genitales o la esterilización.

Hemos platicado en otras ocasiones sobre la naturaleza del menor. Dotado por una mente concreta que comienza a despertar el pensamiento abstracto a partir del inicio de su pubertad. Diez años tarda el pensamiento abstracto en concretarse y con esto convertir al adolescente en un adulto.

Mientras el pensamiento abstracto está en construcción, la toma de decisiones será inexacta ya que la consecuencia, que siempre va de la mano del tiempo –elemento abstracto-, no es comprendida por el adolescente.

¿Qué armas le está pensando dar el gobierno a los niños y quien se va a responsabilizar de las consecuencias de estas libertades?

Hay derechos que solamente pueden entrar en función por el individuo cuando este tiene la capacidad intelectual para ejercerlos, y eso es, hasta su mayoría de edad.

Volviendo a Succar Kuri… ¿Qué contestaría él? ¡ella quiso!, ¡está de acuerdo!, ¡está en su derecho!