¿Por qué no te callas?

Parafraseando aquella frase memorable del Rey Juan Carlos de España en la Cumbre Iberoamericana celebrada en Chile el 10 de noviembre de 2007, cuando el presidente de Venezuela Hugo Chávez increpaba una y otra vez a distintos Jefes de Estado, y que por supuesto causó revuelo, a tal grado que hubo necesidad de un buen trabajo diplomático entre los cancilleres de ambos países para que esto no pasara a mayores, hoy nos encontramos con las estúpidas, tristes y corrientes declaraciones de Miguel Herrera, quien siempre que ve un micrófono, parece tirarse un paradón para decir cosas que no pasan p

Alfredo Domínguez Muro Alfredo Domínguez Muro Publicado el
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Parafraseando aquella frase memorable del Rey Juan Carlos de España en la Cumbre Iberoamericana celebrada en Chile el 10 de noviembre de 2007, cuando el presidente de Venezuela Hugo Chávez increpaba una y otra vez a distintos Jefes de Estado, y que por supuesto causó revuelo, a tal grado que hubo necesidad de un buen trabajo diplomático entre los cancilleres de ambos países para que esto no pasara a mayores, hoy nos encontramos con las estúpidas, tristes y corrientes declaraciones de Miguel Herrera, quien siempre que ve un micrófono, parece tirarse un paradón para decir cosas que no pasan por su cabeza, sino directamente por sus labios, en relación a su tránsito por la Selección Mexicana de Futbol, en la que habría que recordar en 1990-93, en el proceso de regreso a la actividad internacional, después de haber sido marginados por la FIFA por el caso lamentable de los “cachirules”, y que nos privó de asistir a Italia 90, César Luis Menotti tuvo en Miguel Herrera a un jugador convocado y más adelante Miguel Mejía Barón hizo lo propio en el arranque de aquellas eliminatorias mundialistas, concretamente en el estadio Cuscatlán en El Salvador, en donde se necesitaban jugadores de ese temperamento y fuerza, incluso rudeza, de no aflojar la pierna en ningún momento, y que más adelante, al regreso de los salvadoreños y hondureños a la cancha del Azteca, el “Piojo” fue expulsado de tal manera que Mejía Barón lo marginó de la Selección, no por estas rudeza, sino porque hubo jugadores que superaron técnicamente, a ojos del propio Miguel Mejía Barón, en la posición que Herrera ocupaba, generalmente como lateral, en donde por derecha apareció Jorge Rodríguez, jugador del Toluca y por izquierda se habilitó a Ramón Ramírez, quien hizo época con la Selección de Mejía Barón y en nuestro futbol.

No es un chistorete

El que Herrera aparezca 20 años después a supurar por la herida de la frustración, insultando y denostando a Miguel Mejía Barón, a quien califica de incapaz por no haber llevado a esta Selección más lejos en el Mundial del 94, donde fuimos descalificados en penaltis ante Bulgaria, y peor aún, llamándolo “desviado sexual”, a lo cual Mejía Barón contesta con mucha elegancia y sin engancharse: “hay que pedirle mesura y sensatez a Miguel Herrera, aunque eso sería pedirle peras al olmo”. Poco después, la directiva de América encabezada por Ricardo Peláez y Yon de Luisa, lo regañan y lo obligan a ofrecer una disculpa, misma que ya está absolutamente fuera de tiempo. Si Miguel Herrera piensa que esto es un chistecillo o una muestra de su bravuconería está muy equivocado, esto es una estupidez por los cuatro costados porque finalmente el “Piojo” es…

El técnico del América las 24 horas del día

Y cualquier asunto, desde un estornudo hasta una declaración tan corriente y estúpida como la señalada tendrá repercusión. Soy de los primeros en reconocer su capacidad y liderazgo como director técnico, su éxito al formar grupos cambiándole incluso la mentalidad a un América que venía perdedor y que hoy ya puede decirse ganador, aunque bien visto hasta hoy no ha ganado nada, pero parece ir en ese camino, su grupo se ve, se siente muy unido y convencido de lo que quiere el técnico, por este razón no me explico…

Las estupideces del ”piojo” 

Saliendo a cada rato a atajar reporteros que le hacen preguntas incómodas, que bien podría torearlos de otra manera y más aún, a justificarse siempre detrás de los árbitros, cuando las cosas no le salen bien, pero en esta declaración corriente, insensata, vulgar hasta la pared de enfrente y sin una razón u objetivo que pudiera siquiera esgrimirse, Miguel Herrera auténticamente “se va de hocico” y como dirían en mi pueblo: “borrando con las patas lo bien que hace con las manos”.

No puede quedarse así 

La Femexfut y concretamente la Liga MX tienen un código de conducta, conocido y aprobado por directivos, jugadores y técnicos y en este seguramente hay sanciones previstas en algunos capítulos y reglamentos para estos insultos y ataques con “diarrea verbal” entre los miembros de la llamada “familia del futbol”. 

Lo mínimo que espero este lunes es una postura por parte de Decio de María, el más alto jerarca de la Liga MX, para conocer las consecuencias y la sanción a la que se hace acreedor este excelente técnico, Miguel el “Piojo” Herrera, cuyas estúpidas declaraciones van más allá de lo corriente y fuera de sitito al ser dirigidas por el solo propósito de insultar y denostar a un miembro distinguido de esta llamada “familia futbolera” que si nos ceñimos a los logros en la cancha, tiene mucho más medallas Mejía Barón que las que hasta hoy puede presumir Miguel Herrera.

Así las cosas pues, valdría la pena que Ricardo Peláez y Yon de Luisa recordaran aquél episodio de noviembre de 2007, cuando con un gran valor civil, el Rey Juan Carlos de España le puso cara a la “diarrea verbal” de Hugo Chávez retándolo y conminándolo con aquella frase histórica: ¿Por qué no te callas?… Así de fácil.

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