Hace unos días les comenté en este mismo espacio, si Canadá no gana el oro olímpico en hockey masculino, habrá fracasado la mejor selección del mundo de los últimos años. Si Estados Unidos no consigue el metal dorado habrá fracasado la NHL, pero si el que fracasa en llevarse el oro es Rusia, habrá perdido todo el pueblo ruso, de ese tamaño el boquete en la línea de flotación del “BarcoSochi2014” del señor Vladimir Putin.

No lo vivieron, pero lo recuerdan

Cada vez que se habla de futbol en Brasil y sus muchos títulos del mundo, la gente recuerda, aunque más del 90 por ciento no habían nacido cuando “la gran tragedia nacional” se les vino encima como ola de tsunami, aquella derrota en la final del Mundial Brasil 1950 cuando todo, absolutamente todo estaba preparado para celebrar y festejar, el que hubiera sido su primer título del  mundo. 

Alzar la Copa Jules Rimet, la misma que hoy descansa orgullosa en las vitrinas de la Confederación Brasileña de Futbol, solamente que en aquella ocasión vinieron los de la “Garra Charrúa” desde Uruguay a llevarse la gloria, dejando a todo Brasil en lágrimas y frustración. Dicen que hubo quién murió de un infarto, otros dicen que algunos se suicidaron, lo cierto es que aquella derrota aún está presente y miren que luego vinieron los títulos de Suecia 58, Chile 62, México 70, Estados Unidos 94 y el “Pentacampeonato” en Japón-Corea 2002. Sí, pero el “Maracanzo” aún duele, cosa de entender que el futbol en Brasil es como una religión.

Los Messis rusos

Para este pueblo ruso el hockey es como una segunda religión. Aquí los patinadores y las patinadoras, los de los carritos del boobsled, los del descenso, los del patinaje de velocidad o cualquier otro no gozan ni medianamente de la fama y fortuna de los jugadores de Hockey, los de la NHL y los de la poderosa Liga Rusa. 

Aquí los comerciales de la tele son acaparados por los jugadores de hockey, aquí los niños sueñan con llegar a ser tan estrellas como  Pavel Datsyuk, Evgeni Malkin o Alex Ovechkin. 

Aquí la gente porta con orgullo los jerseys de estos jugadorazos así como los argentinos la de Messi , no hay mas allá, aquí el hockey es como una forma de vida en las escuelas y mas allá.

Vladimir Putin  

El mandamás ruso le había apostado todo a “SU” selección de hockey, mimados, consentidos, bien pagados pero al mismo tiempo, dicho por ellos mismos y en este mismo espacio lo señalamos hace unos días, no había en todos los juegos atletas más presionados que los jugadores rusos de hockey. 

El propio Putin al presumirlos tanto los presionaba más, de hecho se hablaba hasta hoy de esta generación dorada de jugadores rusos triunfando en la NHL y en la Liga Rusa, que hoy es la mejor pagada después de la NHL, solo que el  oro olímpico no se gana con decretos y la imposición “desde las más altas esferas” del Gobierno Ruso de cerrar los Juegos de Sochi con la final olímpica en la que Rusia se llevaría el oro venciendo a Canadá o Estados Unido o Suecia se daba, aquí también lo comentamos, por descontado.

Sí, solo el Maracanzo de 1950 es comparable a lo que hoy vive el pueblo ruso.

Todos quieren ser héroe

La filosofía y actitud, el espíritu del juego de conjunto que caracterizó por décadas a los equipos soviéticos y después rusos fue siempre privilegiar el juego de conjunto por encima de las individualidades, y hasta los estrellas, solamente que hoy con los dinerales que estos jugadores devengan es muy difícil hacerles entender que aquella forma de ganar trajo siempre dividendos a los rusos. 

Hoy cada uno siendo figurón y estrella quiere llevarse la gloria, hacer el gol decisivo, o mas aún, los celos y envidias trascienden al vestidor por la sed de protagonismo. Esta derrota ante Finlandia los deja fuera de toda medalla al no acceder por segundos Juegos Olímpicos consecutivos a la etapa de semifinales, es una tragedia rusa.

El coach Zinetula “Bil” Bilyaletdinov salió a dar la cara, a enfrentar a una prensa ávida de saber quién es el que va a pagar por esta tragedia. El coach respondió más que molesto enojado. Preguntas y respuestas iban y venían, quienes no hablamos ruso fuimos rebasados por las de la traducción simultánea que no podían seguir el paso a esta bronca muy rusa, lo único claro es que el coach “Bill” se va de Sochi mañana por la mañana, no quiere seguir sangrando por la herida.

Finlandia no es un flanecito

Cierto que los rusos dieron evidentes muestras de que no son el equipo que nos pintaban desde la derrota en penalties (shootouts, pues) ante Estados Unidos, pero esto no demerita en nada la soberbia actuación de los finlandeses tan capaces de meterse a pelear por eloro como Estados Unidos, Canadá o Suecia. Estas son la potencias, a las que hay que agregar a los rusos que hoy se quedaron “comiendo hielo”.

Así las cosas pues, a partir de esta noche en Sochi comienzan los “otros juegos”, los que han perdido una gran parte de la pasión al ser echado fuera “SU” equipo de hockey. Vendrán medallas en otros temas pero el hockey, el del prime time, el de la pasión total, a ese se le da la espalda, se convierte en algo anecdótico y conste, son dos semifinales tremendamente pareja sin favorito al oro. 

Estados Unidos enfrenta al  que hoy por hoy presume de tener el roster más fuerte: Canadá, que va por la hazaña de repetir el título de Vancouver 2010.

Por cierto, ahí les va el dato, hace cuatro años Canadá dejó fuera a Rusia en cuartos de final, el oro fue para ellos en tiempo extra contra Estados Unidos, ¿el bronce?: Finlandia… Así de fácil.