La licitación por 29 mil luminarias de aditivo metálico de doble filamento podría ser un fracaso del actual gobierno municipal, como lo fue en el trienio de Fernando Larrazabal.

Porque, como Reporte Indigo lo publicó el viernes, mediciones en siete puntos de la capital regia demostraron que de las tres diferentes tecnologías de luminarias sujetas a prueba, el peor resultado fue precisamente el de la tecnología que el Municipio regio acaba de licitar.

Incluso en el Centro de la Ciudad, las mediciones realizadas por técnicos consultados por esta publicación, indican que la luminosidad –la cantidad de luxes- está muy por debajo de la Norma Oficial Mexicana en vialidades primarias. 

A principios de este mes, el Ayuntamiento de Monterrey licitó 28 mil 500 luminarias de aditivos metálicos de doble filamento y 500 luminarias tipo LED, argumentando entre otras cosas, su intención de poner luz blanca y homologar las zonas. 

Esto, con un costo de casi 160 millones de pesos.

Además de que las 28 mil 500 luminarias con tecnología de aditivo metálico de doble filamento, sólo son surtidas por un proveedor.

La licitación fue asignada a la Arrendadora Afirme, intermediario que subcontrató a otra empresa para que suministre e instale las luminarias. 

Y todos los proyectos en México con este tipo de tecnología de aditivos metálicos de doble filamento son del mismo distribuidor, la empresa Intelliswitch, S.A. de C.V.

De esta manera el Municipio regio evitó contratar directamente a Intelliswitch, que tiene un largo historial de conflictos e incumplimientos.

El 12 de mayo el propio Ayuntamiento difundió que la empresa que proveería las luminarias sería Sola Basic y quien las instalaría sería la empresa Intelliswitch.

Sin embargo, en la página de Sola Basic hay una contradicción.

La misma empresa dice que solamente provee lámparas de aditivos metálicos para iluminación industrial, estacionamientos, edificios, anuncios y centros comerciales. No para vialidades primarias.

Monterrey ya había licitado esta tecnología en 2012, bajo un esquema “autofinanciable”, por el entonces alcalde Fernando Larrazabal, pero la meta de ahorrar un 60 por ciento de su gasto en alumbrado público se quedó muy corta, con sólo el 10 por ciento.

A causa del incumplimiento, el Ayuntamiento tuvo que destinar ingresos del predial para pagar los equipos.

La tecnología de doble filamento no es utilizada en ninguna parte del mundo para el sistema de alumbrado público, los casos de éxito de éste tipo de alumbrado marca Venture se han dado solamente en estacionamientos y parques industriales. 

 El tiempo de vida de este tipo de luminarias es de 40 mil horas, en comparación de la tecnología LED que tiene una duración de hasta 100 mil horas y por el mismo precio.

Y la iluminancia mínima promedio que pide la Norma Oficial Mexicana de eficiencia energética es de 12 luxes para vialidades primarias.

Los aditivos metálicos de doble filamento sólo tienen una iluminancia promedio de 4.58 luxes, muy por debajo de lo que marca la NOM-013-ENER-2013. 

La tecnología de vapor de sodio que es la que se encuentra en un 80 por ciento en las calles de Monterrey tiene una iluminancia promedio de 11 luxes, mientras que la LED se ajusta a la NOM al cumplir con los 12 luxes.

Además, los resultados las mediciones al alumbrado público en poder de Reporte Indigo discrepan de las declaraciones del secretario de Servicios Públicos, René Reichardt Gross.

“Todas las luminarias que existen cumplen con la Norma, lo que hemos visto en el alumbrado es que la gran mayoría, si no el total, cumplen con la Norma Oficial, porque están dentro de los rangos mínimos y máximos” afirmó el funcionario el pasado mes de marzo.

El secretario avaló ante peritos las luminarias de doble filamento, afirmando que cumplían con la Norma Oficial Mexicana, sin embargo, no mostró los parámetros y condiciones en que fue hecho el peritaje.

La realidad es que Monterrey se encuentra a oscuras, entre alumbrado público que no prende, parpadea o incumple con la luminiscencia.