Una consulta de la Comisión de Adquisiciones del gobierno de los últimos meses destaca que Salvador González ha sido nombrado ‘presidente suplente’

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En junio del 2011, en la playa de los condominios Icon Vallarta, se realizó la boda civil de Salvador González Reséndiz y su esposa Jennifer Serur. Tanto el entonces presidente del PRI de Jalisco, Rafael González Pimienta, como el entonces alcalde de Guadalajara, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, ya tenían un departamento en ese lujoso desarrollo para esas fechas. 

A finales del 2010, ambos priistas adquirieron sus propiedades; González Pimienta en poco más de 9 millones de pesos y el hoy gobernador en alrededor de 5 millones. Por eso es que Salvador González, hijo de Rafael, exalcalde de Puerto Vallarta y actual administrador del Gobierno de Jalisco, pudo celebrar su boda en la playa de Icon Vallarta. 

En las fotos de la ceremonia posa sonriente la joven pareja con los invitados y de fondo se ven las torres de Icon Vallarta, desarrollo –además- ligado a los negocios de Jesús Gallegos Álvarez, exsecretario de Turismo asesinado el pasado 9 de marzo en la avenida Acueducto de Zapopan. 

Tanto Rafael como Salvador conocían al empresario que duró unos cuantos días en su cargo. La recomendación al gobernador vino del exalcalde de Vallarta, o de su padre, ambos cercanos de Gallegos. 

La amistad del gobernador con González Reséndiz no es desconocida,  por eso sorprendió que en marzo pasado, cuando se presentó el gabinete del gobernador electo, no figurara en la foto el exalcalde del puerto. Se le vio rondando los pasillos del hotel donde se realizó la presentación, pero al final no quedó en la lista que sufrió cambios de último momento.  

En la fotografía, en cambio, resaltan personajes como Héctor Vielma, presunto jefe de asesores que hoy no aparece en la nómina del gobierno de Jalisco. 

Por mucho tiempo se rumoró que González Reséndiz sería el secretario de Turismo, pero al parecer el gobernador prefirió mantenerlo tras bambalinas. No quedó entre los secretarios de Estado, pero asumió el cargo de subsecretario de Administración en la Secretaría de Administración, Planeación y Finanzas. 

A los pocos días, el 5 de marzo, en un desplegado el gobernador anunció que dicho cargo tendría atribuciones nuevas: la designación de los titulares de los Organismos Públicos Descentralizados (OPD’s) y de las Empresas de Participación Estatal. 

De este modo, aunque en el organigrama González Reséndiz está lejos del gobernador, en realidad es de sus más cercanos. El exalcalde de Vallarta forma parte del círculo rojo que se reúne a diario para revisar los temas en agenda, en el denominado “Cuarto de Guerra” del gobernador (véase El ‘War Room’ de Aristóteles). 

Poco a poco, su papel tan indefinido y opaco en el gabinete de Sandoval Díaz va tomando forma, en especial luego de que el gobernador le diera nuevas atribuciones y responsabilidades. 

¿Subsecretario o director general? 

El 9 de marzo del 2013, la misma fecha en que fue asesinado el exsecretario de Turismo, Jesús Gallegos, se publicó una nueva disposición en el Periódico Oficial del Estado de Jalisco que alteró  una vez más las atribuciones del puesto que ocupa González Reséndiz. 

“Se nombra al C. Salvador González Reséndiz, Director General de Abastecimientos de la Secretaría de Planeación, Administración y Finanzas por lo que ve al ámbito de competencia de la anterior Secretaría de Administración (…) para que ejerzan respectivamente dicho carácter ante la Comisión de Adquisiciones y Enajenaciones del Poder Ejecutivo del Estado”. 

Luego de este nombramiento, no queda claro cuál es el verdadero cargo del exalcalde de Vallarta, pues en un organigrama del gobierno continúa con el puesto de subsecretario y en éste figura Enrique Moreno Villalobos como director general de Abastecimientos.

Y en un organigrama distinto,  también del Gobierno del Estado, González Reséndiz es director general de Abastecimientos. En la nómina aparece con el último cargo, y Moreno Villalobos aparece como “director de área de la Comisión de Adquisiciones”. 

Por eso es imposible definir cuál es el verdadero cargo del exalcalde de Vallarta. 

Pero es un hecho que sus influencias le han permitido ganar terreno en la Comisión de Adquisiciones y Enajenaciones, al nivel que al interior del gobierno se dice que no se compra “un clavo” sin que pase por su autorización. 

De hecho, al realizar una consulta de las compras del gobierno de los últimos meses, destaca que Salvador González Reséndiz fue nombrado en diversas ocasiones como “presidente suplente” de dicha comisión. 

Al menos durante los meses de mayo y junio, el administrador dirigió varias sesiones que celebra la comisión, y en las actas firmó como presidente. 

Pero todas esas diferencias sobre su nombramiento no dejan en claro las atribuciones del exalcalde que dejó con una deuda al Ayuntamiento que administró, que el actual presidente municipal, Ramón Guerrero, llegó a estimar en más de 3 mil millones de pesos. 

Además posee, junto con sus familiares, varias propiedades en Puerto Vallarta y Guadalajara (véase Los González y sus casas) que no coinciden con sus ingresos como político; en Vallarta gestionó proyectos como la Unidad Municipal Administrativa (UMA) que terminó costando más de 120 millones de pesos, cuando inicialmente se presupuestó en 41 millones. 

Pero Guerrero (el nuevo alcalde de Vallarta del partido Movimiento Ciudadano) permanece callado, en un silencio cómplice. Lo cierto es que desde su llegada al gobierno, cuando anunció que no sería “tapadera de nadie”, ha conservado en lo oscuro la entrega recepción, donde están las pruebas, las compras, los contratos que se celebraron y por los que algunos regidores del Ayuntamiento de Puerto Vallarta dicen, deberían derivar acciones penales en contra de funcionarios de la administración de González Reséndiz, el jefe de compras del gobernador.

Vallarta, su carta de presentación 

La boda de Salvador González se realizó en la playa de Icon Vallarta, donde su padre y el actual gobernador tienen un departamento cada uno.

Algunas de las adquisiciones que realizó Salvador González Reséndiz durante su administración en Puerto Vallarta están marcadas por costos elevados y bienes que no se ven por ninguna parte en las dependencias. 

Por ejemplo, a pesar de que el municipio vallartense fue beneficiado por aportaciones del Subsidio para la Seguridad en los Municipios (Subsemun), el fondo federal fue empleado en compras con un costo sospechosamente elevado. 

Por ningún lado se vio lo presupuestado en seguridad del puerto, pues al final de la administración de González Reséndiz menos de 20 patrullas -de las 119 patrullas que tiene el municipio- funcionaban. 

Destaca de las adquisiciones del hoy administrador en el gobierno de Jalisco, una con el Subsemun de 100 chalecos antibalas por un precio de 16 mil 744 pesos cada uno, en una compra total de 1.6 millones de pesos con la empresa Grupos Solución Piramidal. Los chalecos, comprados por otros municipios, con las especificaciones técnicas que pide Subsemun, oscilaban entre los 8 y 12 mil pesos cada uno.

Durante la gestión del hoy jefe de compras del gobernador, Vallarta perdió 21 predios equivalentes a más de 29 mil metros cuadrados, entre parques y áreas verdes. 

Son varias las adquisiciones como las señaladas y también las licitaciones irregulares, como la de la recolección de basura, donde González Reséndiz otorgó la concesión a la empresa Proactiva en pleno litigio con Envir Eau. 

Según dijo el actual alcalde de Vallarta, Ramón Guerrero, cuando empezaba su administración, de juicios laborales derivados de la mala administración, sumaban mil 899 millones de pesos,  luego del paso del funcionario estatal que hoy tiene todas las confianzas del gobernador de Jalisco.