La lengua humana tiene más de 10 mil papilas gustativas. Cada una de ellas tiene 100 células receptoras de sabores

A todos nos ha pasado que al beber jugo de naranja, justo después de habernos lavado los dientes, la boca se queda con un sabor desagradable.

La pasta de dientes tiene cuatro ingredientes principales, los cuales son el agua para que tenga cuerpo, abrasivos, que sirven para remover la placa bacteriana, fluoruro para combatir la caries y un tipo de jabón para que se hagan las burbujas.

Pero también contiene lauril sulfato de sodio (SLS, por sus siglas en inglés). Este compuesto suprime los receptores de sabores dulces y elimina los fosfolípidos.

Según John Moore, del Instituto de Educación Química de la Universidad de Wisconsin-Madison, “los fosfolípidos inhiben a los receptores de sabores amargos”, por lo que al romperse por el SLS, “lo que ya es amargo, se vuelve aún más amargo”.

Moore dijo que a pesar de que el jabón dental es un buen ingrediente para la limpieza bucal, su efecto químico al beber jugo de naranja, causa un sabor no muy grato.