Del país que nos ha regalado un par de buenos memes gráficos –vía Instagram y Tumblr– con postales que simulan un ataque estilo Kame Hame Ha de “Dragon Ball Z”, o fotografías que juegan con la distancia para simular a gigantes y enanos, llega una tendencia preocupante y perturbadora: “worming”. 

Por sí misma la palabra no dice nada, pero no se les ocurra buscar su significado en Google porque se van a topar con imágenes que podrían perturbar su tolerancia a las imágenes asquerosas. 

“Worming” es la sensación del momento entre los adolescentes japoneses y consiste en lamer el ojo del otro, es decir, hacer contacto lengua–córnea como un estimulante sexual. 

También conocido como oculolinctus, este fetiche es practicado con singular apetito sexual por los jóvenes que ya no encuentran lo suficientemente estimulante el beso francés.   

Sitios como YouTube ya cuentan con cientos de videos que muestran cómo hacen contacto lengua y ojo. “Worming” es una práctica que se ha vuelto viral y el problema es que, a la par, se han incrementado los casos de conjuntivitis y ojos clamidia en los salones de clases, según un artículo publicado en 
The Guardian.  

Al parecer, los adolescentes están dispuestos a pagar el precio: enrojecimiento, picazón, inflamación y la acumulación de líquido amarillento–verdoso son algunos de los “efectos secundarios” que conlleva el contacto entre lengua –llena de bacterias– y ojo. 

Aunque algunos sitios han podido rastrear hasta 2006 los primeros casos de “worming”, lo cierto es que esta práctica se incrementó considerablemente desde que Born, una popular banda de rock con tintes emo, incluyó una escena de oculolinctus en el video para la canción “Spiral lie PV”. 

Además, esta es una práctica común entre los cómics manga japoneses.