La próxima convocatoria conoceremos al menos al 80 por ciento  del grupo que nos representará en Brasil

En un juego como este ante Corea, sin poder convocar a los jugadores que militan en ligas ajenas a sus países en ambas selecciones, el partido arranca con la fuerza de una base llamada titular para irse irremediablemente convirtiendo en el “otro” partido, el de los cambios que cambian la fisonomía y hasta el interés por el juego, que entonces toma el nombre de “Molero”, como aquellos que se juegan en las ferias de pueblo, que culminan con un tremendo y sabroso mole y chelas de por medio para todos.

Lo mejor del juego, los cuatro goles que anota nuestro Tri y que no me digan que el rival o la cancha o los cambios por montón. Los goles hay que hacerlos en todas las condiciones y circunstancias, porque al fin y al cabo esto se gana con goles y si no me creen, basta regresar al tristísimo Tri de la primera fase de la eliminatoria, que no le metía un gol ni al arcoíris, y luego destaca el desempeño de Isaac Brizuela, que después de esto es “mano”para la siguiente convocatoria.

El poco tiempo para trabajar con el grupo, la necesidad de ver de cerquita cómo se comportan hasta cinco jugadores convocados quizá por esta única ocasión, provoca tensión y jugadas atropelladas, finalmente son los de experiencia como “Rafa” Márquez, “El Maza” y Oribe, quienes ponen orden con gritos y manotazos a tiempo, hasta que llega lo más importante de este juego, el anhealdo gol de Oribe, luego otro a trompicones y al descanso, para que en el segundo tiempo se dieran cambios a granel en donde solo faltó el grito de la cocinera.

¡Que traigan el mole!…

Cuando “El Piojo”, en esa imperiosa necesidad de ver jugadores que se acoplen a “SU” sistema, con dos tercias de cambios que le dan al juego un viraje de 180 grados al sumarse a otros seis cambios de los coreanos, con lo que este juego cae en un ritmo y nivel que hacen perder la atención y el interés general. El 2-0 del primer tiempo tenía sentenciado el destino del partido en las estadísticas frías que se recordarán solo como una anécdota a partir de mañana, sin embargo, para nuestro técnico nacional Miguel Herrera y su grupo de trabajo debe haber sido…

¡Más les vale!

Un buen exmen para el desarrollo de su plan de trabajo en el que, utilizando sus propias palabras, ya no hay tiempo de ensayos, hay que buscar a los que se adapten y entiendan más fácilmente el estilo de juego que pretende presentar en el Mundial de Brasil 2014.

De entrada pone una alineación que seguramente nunca volverá a jugar junta  ni en los entrenamientos o en algún juego para causas benéficas.

Pone juntos a cinco “nuevos” Alan Pulido, Isaac Brizuela, al “Gallito” Vázquez , Pizarro, Miguel Ponce, a los que habría que agregar a Diego Reyes hoy incrustado en la mediocre segunda división de Portugal, de todos ellos luce y sobresale el “Conejito” Brizuela, quien muestra el resultado de la consistencia con el Toluca de Cardozo. A Diego Reyes le da no solo minutos, sino horas para que se adapte pronto tomando en cuenta sus cualidades, ahora muy disminuidas por el bajo nivel de la segunda división portuguesa.

Congruencia del ‘Piojo’…

Al cumplir lo afirmado y pactado, todos tendrán minutos porque no hay tiempo para verlos o trabajar con ellos, y si tomamos en cuenta que para la próxima cita siendo fecha FIFA contaremos con los llamados “europeos” el próximo 5 de Marzo, que desplazarán a los que hoy, o no cumplieron la expectativa del cuerpo técnico o fueron convocados a sabiendas de que solo podrían aspirar a este juego.

Así las cosas pues, no hay tiempo, se nos vino encima, el 4-0 es reconfortante porque hay gol en el grupo, pero lo que es seguro es que la próxima convocatoria conoceremos ya al menos al 80 por ciento  del grupo que nos representará en Brasil… Así de fácil…