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Opinión

Imaginemos cómo nos sentiríamos si hiciéramos 100 viajes de cinco horas de manera constante, en un asiento de avión clase turista.  Comer e ir al baño en ese lugar.

No voltearte, no estirarte, no dar un paso adelante, ni hacia atrás. 

¿Cómo sería nuestra situación física y psicológica?

Ahora imaginemos tener a nuestro perro viviendo encerado en una jaula.  

¿Qué pasaría si después de un mes, se nos ocurre meter la mano a la jaula?  Probablemente nos la arranque.

Pues así nos podemos imaginar la vida de las gallinas ponedoras y los cerdas en jaulas de gestación.

En las jaulas en batería, cada gallina vive durante toda su existencia en un espacio menor al de una hoja de papel tamaño carta. Las gallinas no pueden ni estirar sus alas. 

Encerradas en estos tipos de jaulas, no pueden llevar a cabo otros comportamientos naturales, incluyendo caminar, perchar, forrajear y anidar. 

En México se crían aproximadamente 196 millones gallinas ponedoras cada año, la mayoría en instalaciones de producción industrial.  

Sufriendo una descalcificación tremenda, entre otros males.

La gallina es un animal complejo, social y con buena capacidad para resolver problemas que utiliza su pico de la forma en que nosotros utilizamos las manos. Cada gallina tiene su propia personalidad. 

Estos animales merecen un mejor trato del que reciben en las granjas industriales. 

Con mayor razón si México es el primer consumidor de huevo a nivel mundial.

En la industria porcina, la mayoría de las cerdas de cría son confinadas día y noche por hasta cuatro años en “jaulas de gestación”, que son apenas más grandes que los cuerpos de los animales y no les permiten ni siquiera voltearse. 

Las cerdas para cría son trasladadas a una jaula distinta para dar a luz, y en poco tiempo son preñadas de nuevo y se les regresa a la jaula de gestación para volver a comenzar el ciclo. 

Esto sucede varias veces hasta que ya no pueden reproducirse a un ritmo rentable y por lo tanto son sacrificadas. Es difícil imaginarse una existencia más miserable.

Como resultado del confinamiento intensivo, las cerdas para cría sufren de estrés psicológico, así como de un número de males físicos, que comprenden las infecciones urinarias, huesos débiles, crecimiento desmedido de las pezuñas y la cojera. 

Los cerdos son animales sociales y astutos que pueden sentir temor, dolor y estrés. Los estudios demuestran que son más inteligentes que los perros y que son capaces de percibir el tiempo y anticipar sucesos futuros. 

Gracias a asociaciones como Humane Society International (HSI),  que ya va a cumplir los dos años trabajando en México, y al esfuerzo de muchas personas, se han logrado ciertos avances como:

•Los principales productores de cerdos se han comprometido a la eliminación gradual del uso de jaulas de gestación, incluyendo a Smithfield Foods (copropietario de Granjas Carroll de México), el mayor productor de cerdos en el mundo y en el país, el cual se ha comprometido en ser 100 por ciento libre de jaulas a nivel global en el 2022.

•La Unión Europea prohibió las jaulas en batería convencionales para gallinas ponedoras y el confinamiento continuo de cerdas de cría en jaulas de gestación en 2012.

•Nueve estados de Estados Unidos han prohibido estas prácticas.

•Canadá anunció recientemente también restricciones en jaulas de gestación.

Nosotros como individuos podemos tomar las siguientes acciones:

Exigir en los supermercados productos libres de jaula. Muchas veces nos preguntan si encontramos lo que estábamos buscando, ahí podemos aprovechar para decir que no, que necesitamos cerdo y huevos libres de jaula.

Probablemente la persona a la que le digamos esto, no va a tener idea de qué estamos hablando. Seguramente nadie se los ha exigido.  

La calidad de los animales criados libres de jaula es superior ya que están libres de las toxinas que liberan al ser criados bajo este tremendo estrés.

Por otro lado, los chefs son los generadores de cambio en este ambiente, así como lo están haciendo al promover el consumo de los alimentos locales.

Son ellos los que necesitamos que sean los pioneros en México en promover y pronunciarse en contra de los alimentos producidos en jaulas.  

Tomar esto como un tema de responsabilidad social, que no solo es con los trabajadores y con el medo ambiente, es también con los animales.

Lograr que los animales tengan una vida mas digna a pesar de que van a terminar en el plato de alguien.  

Cuando vayamos a restaurantes, preguntemos por huevos y cerdos libres de jaula.  Ojalá no se conviertan en exquisiteces solo para un sector de la población, aquel que pueda pagarlo.

También el bajar el consumo de carne en nuestra dieta, ayudará a bajar la cría cruel de animales.

Humane Society International y sus organizaciones asociadas constituyen una de las mayores organizaciones de protección animal del mundo, respaldada por 11 millones de personas. 

Por cerca de 20 años, HSI ha luchado por la protección de todos los animales a través del cabildeo, la educación y programas de campo. Celebrando a los animales y confrontando la crueldad alrededor del mundo.

Unámonos a este esfuerzo, poniendo nuestro granito de arena. 


* Esta opinión no refleja la del periódico

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