11,300
vidas cobró la enfermedad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró finalizada ayer la epidemia de ébola más mortífera de la historia después de la ausencia de casos nuevos en Liberia, aunque las autoridades sanitarias advirtieron que pasarán meses antes de que se considere al mundo libre de la enfermedad que cobró 11 mil 300 vidas en dos años.

Las cifras son aterradoras: casi 23 mil niños perdieron al menos uno de sus padres. Unos 17 mil sobrevivientes padecen efectos colaterales misteriosos y prolongados. Los estudios descubren constantemente nueva información sobre la persistencia del virus en los fluidos orgánicos.

Liberia, que junto con Sierra Leona y Guinea fue uno de los epicentros del brote, fue declarada libre del mal en mayo, pero en dos ocasiones aparecieron casos nuevos que regresaron el reloj a cero.

“Si bien este es un hito importante y un paso adelante muy importante, debemos decir que la tarea todavía no está concluida”, dijo Rick Brennan, director de evaluación de riesgos y respuesta humanitaria de emergencia de la OMS en conferencia de prensa en Ginebra. “Existe todavía el riesgo de reaparición de la enfermedad debido a la persistencia del virus en algunos sobrevivientes”.

Se considera que un país está libre del mal cuando pasan dos períodos de incubación de 21 días sin que se presenten casos nuevos. (AP)