En medio de los pocos presupuestos destinados al deporte, entre la corrupción que impera en muchas federaciones, ellos han encontrado la oportunidad de brillar ante el mundo.

 

En seis días de competencia en Río 2016, la delegación paralímpica mexicana acumula un total de 10 medallas, de las cuales cuatro han sido de oro, una plata y cinco bronces.

 

Los deseos de salir adelante y triunfar, hacen que estos deportistas no se pongan límites y cada cuatro años eleven el orgullo mexicano, al grado de sumar un total de 283 preseas en toda la historia de los Juegos Paralímpicos, con una cosecha de 97 preseas doradas, 89 de plata y 97 de bronce.

 

Los últimos en agregarse al medallero han sido los atletas Édgar Navarro, Catalina Díaz y José Castillo, quienes lograron preseas de bronce en prueba de 100 metros en silla de ruedas y levantamiento de potencia.

 

En el primer día de actividades, María de los Ángeles Ortiz abrió el medallero mexicano al adjudicarse el primer lugar en lanzamiento de bala.

 

A su regreso a nuestro país, la atleta de 43 años alzó la voz y exigió una reestructuración del deporte mexicano, no sólo el adaptado, sino también el convencional, luego de las críticas de las que fueron objeto sus demás compañeros semanas atrás. 

 

“Necesitamos todos los atletas que se limpien las federaciones porque eso es lo que impide que podamos avanzar más. Los juveniles son el sembradío, cuando nos retiremos, hay que voltear a ver quién toma la estafeta”, expresó Ortiz.

 

Además de María de los Ángeles, Eduardo Ávila y Lenia Ruvalcaba se colgaron el metal dorado, pero en la especialidad de judo, mientras que Amalia Pérez hizo lo propio en halterofilia.

 

La única plata que lleva la delegación la ganó Luis Zepeda el pasado 9 de septiembre, en la 

disciplina de lanzamiento de jabalina. 

 

Originario de Hermosillo, Sonora, Zepeda (51 años) es uno de los atletas de mayor edad en el equipo mexicano. Debutó con 39 años en Atenas 2004, donde obtuvo el oro en dicha disciplina; en cada justa, desde entonces, ha logrado colgarse un metal: fue bronce en Beijing 2008 y plata en 

Londres 2012, anteriores certámenes.

 

“Son mis cuartos Juegos Paralímpicos y estoy muy nervioso, pero feliz; estaba muy desconfiado en poder lograr algo, pero gracias a Dios lo logré”, externó el deportista, quien perdió la movilidad de sus piernas a los cuatro años.

 

México se ubica actualmente en el lugar 13 del medallero de Río 2016 y esperan romper la marca de 21 preseas conseguidas en Londres 2012.

 

Por el momento estos guerreros van a la mitad del camino, pero prometen más satisfacciones al deporte mexicano como un halo de esperanza.