Escudería Haas quiere renacer de las cenizas

El equipo Haas ha ido en debacle en su corta historia y viene de su peor temporada, por lo que la apuesta será por dos jóvenes talentos, uno de ellos heredero de un apellido muy pesado

El equipo Haas ha ido en debacle en su corta historia y viene de su peor temporada

El equipo Haas ha ido en debacle en su corta historia y viene de su peor temporada

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El GP de Bahréin del año pasado fue el resumen de la temporada de Haas: una tragedia. Mientras la preocupación invadía a todos por ver a Romain Grosjean salir de entre las llamas de un auto destrozado, se definía el destino para la compañía estadounidense.

Para este año, Haas tendrá a dos jóvenes pilotos, uno de ellos es el ruso Nikita Mazepin, quien llega con patrocinios necesarios para revitalizar las esperanzas del equipo, pero con polémica de por medio, la primera por un video que circuló en redes sociales donde se le ve haciendo tocamientos a una mujer, y la segunda porque no podrá competir bajo su nacionalidad, por el castigo internacional a Rusia por el dopaje sistemático en su deporte.

El compañero será Mick Schumacher, el hijo del legendario siete veces campeón del mundo y símbolo de Ferrari, quien intentará abrir su propio camino, aún con la sombra de la incertidumbre ante la nula información pública sobre el estado de salud de su padre.

Los seguidores de Haas se acostumbraron a ver los autos negros al fondo, por eso en 2020 solo tuvieron tres puntos y no fueron últimos porque Williams estuvo peor; sin embargo, Guenther Steiner, director de la escudería, ha trabajado para que sus representantes puedan alcanzar por lo menos la mitad de la tabla.

Grosjean y Kevin Magnussen son quienes han forjado la corta historia de Haas en F1, con un breve paso del mexicano Esteban Gutiérrez, por lo que ahora Mazepin y Schumacher tienen la oportunidad de llevar a la compañía estadounidense a dar el siguiente paso.

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