Una de las escuderías de mayor tradición en la Fórmula Uno ha vuelto a dar señales de vida. McLaren pasó seis temporadas hundido sin resultados positivos, hasta que el año pasado, de la mano de Carlos Sainz Jr., quien partió hacia Ferrari, regresó a la parte competitiva.

El piloto español rompió la sequía de cinco años sin podio para el equipo inglés, que durante su época complicada contó con experimentados como Fernando Alonso o Jenson Button, pero fueron Sainz y Lando Norris quienes vivieron la mejoría en el desarrollo del auto.

Con la salida de Sainz, el equipo firmó a otro experimentado, Daniel Ricciardo, quien liderará en la pista y tratará de ayudar para mantener a McLaren dentro de los primeros tres del campeonato de constructores.

Ricciardo llega tras un paso discreto con Renault, y deberá lidiar con un complicado Norris que quiere ser el líder de la escudería, pero al que aún le falta experiencia, la cual podrá adquirir si logra trabajar en equipo con el siempre sonriente australiano.

“Tenemos que asegurarnos de darles a ambos las mismas oportunidades para negociar las cosas de manera justa en la pista. Lo hemos logrado en los últimos años y estoy seguro de que lo volveremos a hacer este año”, explicó Andreas Seidl, director del equipo.

La última ocasión que McLaren logró el campeonato de constructores fue en el lejano 1998, mientras que su último piloto con una corona fue Lewis Hamilton en 2008.

Aunque en la pretemporada los resultados fueron sorprendentes para la compañía británica, sus directivos han preferido mantener la calma y asegurar que trabajarán para continuar su ascenso, aunque luce complicado que puedan ponerse al nivel de Mercedes y Red Bull.

También puedes leer: Ferrari y Mercedes, frente a frente en la pista de F1