Entre 2011 y 2012 la empresa obtuvo 46 contratos con dependencias del Gobierno federal


"El mal estado de los cilindros, por no contener el peso estipulado y al incumplimiento del suministro exacto de gas"

Profeco,

en su reporte de denuncias más recurrentes contra Gas Express Nieto

Ni la explosión de una de sus pipas en el Hospital Materno Infantil ni el historial de sanciones a la compañía Gas Express Nieto parece hacer mella en la fortuna de sus dueños.

Al mismo tiempo que la Secretaría de Energía (Sener) los ha infraccionado una y otra vez durante los últimos años, sus contratos con el gobierno se multiplicaron.

Ayer la Sener anunció que abrieron un procedimiento administrativo sancionador en contra de la empresa, para revocar su permiso de distribución de gas LP en la planta ubicada en la localidad de Tláhuac e imponerle multas que podrían sumar 42 millones de pesos.

La procuraduría del Distrito Federal determinó con base en pruebas periciales que la pipa tenía dos tornillos fracturados antes de la explosión en el hospital, que dejó 5 muertos y más de 70 heridos. 

Además, que el medidor marcaba niveles de gas distintos a los que suministraban.

Estas diferencias habían sido detectadas desde hace seis años por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Las sanciones impuestas por Profeco desde entonces, que devinieron cada una en litigios contra la autoridad, no afectaban a la empresa, que continuaba ganando contratos con dependencias federales y estatales.

El auge de la compañía le permitió al dueño, Sergio Nieto del Río, mantenerse como uno de los empresarios más ricos de Querétaro.

Entre sus inversiones destaca una cuadrilla de caballos de carrera y la compra de un departamento de lujo en la zona residencial más exclusiva de Miami, con valor de 2 millones de dólares.

Ahora Gas Express Nieto debe ocuparse de los gastos para resarcir a las víctimas de la explosión en el hospital.

Pero esto tampoco le representará pérdidas. 

Desde el 4 de febrero la empresa anunció que tenía de antemano contratado un seguro con GNP, que respaldará los costos.

Surten a guarderías 

Los años previos a la explosión en el hospital representaron para Gas Express Nieto ganancias millonarias en contratos públicos.

Entre 2011 y 2012 la empresa obtuvo 46 contratos con dependencias del Gobierno federal, la mayoría con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Algunas de esos contratos los  obtuvo entre 2011 y 2014 con la Secretaría de Salud del Gobierno del Distrito Federal por 77 millones de pesos.

Las contrataciones se dieron en sitios que requerían altos índices de seguridad.

En abril de 2012, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) les otorgó un contrato para surtir gas en instalaciones de los hornos incineradores del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

En el actual sexenio, entre diciembre de 2012 y enero de 2015, han obtenido otros 46 contratos con dependencias federales.

El acuerdo más oneroso obtenido durante la actual administración fue otra adjudicación directa para un contrato que duró dos meses y por el que cobraron 22.4 millones de pesos al ISSSTE.

El objeto fue aún más delicado: surtir combustible “a las unidades médicas y estancias de bienestar y desarrollo infantil en diferentes centros de trabajo”.

Sanciones menores

Simultánea a esta prometedora carrera como jinete, Sergio Nieto ha seguido apareciendo públicamente como el dueño de Gas Express Nieto y Gas Express Nieto de México.

El historial de ambas con la Sener y la Profeco muestra la misma actitud: sanciones y negativas recurrentes a ser inspeccionados.

En los años cuando Sergio Nieto compraba a Google y Cabreado S.E., Profeco les impuso 4 millones 200 mil pesos a su compañía en multas.

Al año siguiente, la dependencia les cobró sanciones por otros 16 millones de pesos. 

De las 48 plantas de Gas Express Nieto han surgido 134 juicios de nulidad ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa.

Las denuncias más recurrentes ante Profeco -58 en 2013 y 65 en 2014- han sido por “el mal estado de los cilindros, por no contener el peso estipulado y al incumplimiento del suministro exacto de gas”, de acuerdo con una ficha informativa entregada a Reporte Indigo por esta dependencia.

Fueron multados 62 veces entre 2013 y 2014 por negarse a que la verificaran. A pesar del alto número de sanciones, el monto era menor comparado al tamaño de la empresa: 15.5 millones de pesos en dos años.

Una situación similar sucedió con la Sener. Una base de datos de inspecciones del Registro de Verificaciones de la Dirección General de Gas LP de la Subsecretaría de Hidrocarburos, publicada por Milenio, mostró que la compañía había incumplido con 94 revisiones en sus autotanques, semirremolques e instalaciones entre 2011 y 2014, el mismo periodo cuando obtuvieron 92 contratos con dependencias federales.

Deslinde previo

Dos semanas antes de que la autoridad determinara esta responsabilidad hacia Gas Express Nieto, ya la compañía había anunciado una respuesta al “incidente” en el hospital.

Desde el 4 de febrero divulgaron un boletín de prensa sobre su participación en la preparación de “acuerdos reparatorios” con los familiares.

Pero no lo hará de su bolsillo, sino mediante un seguro que tenían previamente contratado con Grupo Nacional Provincial (GNP).

Contraria a su actitud histórica de litigar en contra de cada sanción de la autoridad, aseguraron que estarían con las víctimas “más allá del resultado del proceso judicial respectivo”.

De inmediato luego de esta acotación, advirtieron que “hasta el momento en la carpeta de investigación no se ha determinado responsabilidad alguna de los operadores o el equipo de transporte, propiedad de la compañía”.

Vida de lujos

Al tiempo que obtenía estas adjudicaciones con el gobierno, la compañía surtidora del combustible era dirigida por uno de los empresarios “más prósperos” del Bajío, Sergio Nieto del Río.

Las ganancias de la empresa permitieron al hijo del fundador de la gasera comprar en 2008 un departamento en Key Biscayne, una isla frente a la ciudad de Miami.

Por medio de la empresa Petus, LLC -cuyo administrador único es Sergio Nieto del Río- el 12 de septiembre de 2008 compró un departamento en un millón 980 mil dólares en el 430 de Grand Bay Drive, en Key Biscayne.

El inmueble tiene 342 metros cuadrados, tres recámaras, cinco baños y medio, su propio club de playa y acceso directo desde el edificio al mar.

Está a un lado del hotel Ritz-Carlton de esa isla, considerada por los habitantes de Miami como “el cayo de los millonarios”.

Durante sus estancias en Florida, Nieto ha participado en carreras de caballos en Palm Beach, una zona residencial donde algunas celebridades tienen propiedades.

En enero de 2012 compitió en el Campeonato Ecuestre de Invierno de FTI en Wellington, Florida, con Cabreado S.E., un caballo de la raza zangersheide, que fue antes propiedad del jinete Daniel Deusser, campeón nacional en 2014 en Alemania.

En México, Sergio Nieto es conocido como jinete desde hace más de 15 años.

En octubre del año pasado ganó el primero y segundo lugar del certamen de salto del Balvanera Polo & Country Club en Querétaro con los caballos Google y Cabreado S.E.

En una entrevista,  el empresario declaró que compró a Google en Europa en agosto pasado y a Cabreado S.E. en 2011.