En el Congreso de la Unión sólo hay, en comisiones y pendiente de estudio, una iniciativa para reformar la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado en cuestión de teletrabajo. Foto: Especial

Regular el teletrabajo en México, conoce quiénes están protegidos ante la Ley y quiénes no

Los cambios en materia laboral en el país tras la pandemia fueron pensados únicamente para dar mayor certidumbre a quienes están empleados en el sector privado, mientras que para los servidores públicos, no hubo un cambio en la norma

Los modelos de trabajo en México se encuentran en una evolución constante.

Con el desarrollo de las Tecnologías de la Información (TICs), se dieron los primeros cambios, sin embargo, el verdadero parteaguas fue la pandemia de COVID-19, la cual no solo provocó que muchas de estas herramientas se implementarán a gran escala, sino que obligó a miles de personas y empresas a laborar a distancia.

Esta serie de situaciones condujeron a que se legislara en la materia, lo cual dio origen a las modificaciones realizadas a la Ley Federal del Trabajo a finales de 2020, de las cuales nació la Norma Oficial Mexicana (NOM) 037, enfocada al teletrabajo y las condiciones de seguridad y salud, que fue publicada apenas el pasado 8 de junio de 2023, en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Sin embargo, estos cambios fueron pensados únicamente para dar mayor certidumbre a quienes laboran en esta modalidad en el sector privado, no sólo por contingencias sanitarias, sino en cualquier momento.

Mientras que para las y los servidores públicos, no hubo un cambio en la norma que viniera desde el Poder Legislativo; generando ambigüedad y limitando o eliminando la posibilidad de trabajar a distancia a funcionarios públicos cuyas responsabilidades podrían llevarse fuera del centro de trabajo.

Respecto a esta realidad, el Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado de la República, explica en el cuaderno de investigación titulado “Teletrabajo en el sector público”, que esta situación se debe en gran medida a que el sector privado estaba más preparado para tomar medidas como el trabajo a distancia.

“Si bien es cierto que en 2020, cuando la emergencia sanitaria es declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como pandemia por el virus SARS-CoV-2, tanto organizaciones del sector privado como del sector público se vieron orilladas a implementar medidas para trabajar a distancia, también es verdad que el sector privado estaba más preparado para esta modalidad laboral que el sector público en México”.

Transición difícil de revertir

A pesar de que en un principio se pensó que los modelos como el trabajo a distancia se adoptarían de manera temporal, las múltiples olas de contagios y, para muchos empleados, los múltiples años desempeñándose bajo este esquema; así como la concepción de que la mayoría de las personas pueden realizar su trabajo eficiente, efectiva y confortablemente de manera remota, hicieron que estos cambios se volvieran muy difíciles de revertir.

Aunado a esto, se han encontrado otros beneficios de este modelo de trabajo, por lo que la necesidad de regularlo tanto en el ámbito privado como en el público es cada vez una necesidad más urgente.

Sobre los pros y los contras, la investigación del IBD dice en relación a los elementos positivos que se ha descubierto que el teletrabajo brinda mayor eficiencia laboral, reducción de tiempo y gastos por traslados.

En sentido opuesto, explica que pudiera haber un aumento en jornadas trabajadas, más estrés, mezcla de vida privada con tareas laborales, aislamiento y poca socialización con colegas del trabajo.

“Estas consecuencias pueden variar de un caso a otro, puesto que no sólo depende del trabajo en sí mismo, sino de las personas, su capacidad de adaptación, sus habilidades de autogestión, de gerencia a distancia, entre otros factores que impactan en el teletrabajo en general tanto para el sector privado como para el público”, se lee en la investigación del IBD.

Falta de iniciativas

Aunque la regulación del teletrabajo en el país es uno de los pendientes que se deberían atender, los legisladores, de los principales afectados, no han tenido el interés de abordar el tema.

Actualmente, en el Congreso de la Unión, sólo hay en comisiones y pendiente de estudio, una iniciativa de la Senadora Alejandra Noemí Reynoso para reformar la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, Reglamentaria del Apartado B del Artículo 123 Constitucional, en cuestión de esta modalidad de trabajo.

La propuesta incluye la definición de elementos como: concepto de teletrabajo, persona teletrabajadora, tecnologías de información y telecomunicación, relaciones laborales, condiciones de trabajo por escrito, obligación de incluir teletrabajo en reglamento interior, infraestructura para teletrabajo, obligaciones de trabajadores en esta modalidad, cambio de modalidad de presencial a teletrabajo, equilibrio de relación laboral de trabajadores en distintas modalidades (presencial y remota), derecho a la intimidad y desconexión, condiciones de seguridad y salud, entre otros.

Regular el trabajo a distancia sin titubeos

Kenia López Rabadán y Damián Zepeda, senadores del Partido Acción Nacional, aseguran que el teletrabajo no solo debe estar presente en el sector privado, sino en el público, por lo tanto se debe legislar y regular sin titubeos.

Ambos coinciden en que la pandemia por COVID-19 generó nuevas dinámicas, entre las que se encuentra el teletrabajo.

Por ahora, ya se hicieron avances legislativos en el ámbito privado, pero es imperativo legislar en la función pública, puntualiza la senadora, en tanto que su compañero de bancada considera que, sin duda, la legislación laboral en nuestro país tiene que ir actualizándose conforme van avanzando las circunstancias y necesidades del país.

Damián Zepeda, legislador por Sonora, dice a Reporte Índigo que el trabajo a distancia en el sector público debe estar bien regulado, especialmente si esto pudiera representar ahorros y eficientar funciones.

Zepeda Vidales considera que en el sector público se tiene que revisar que se tenga tan solo el personal que se requiere para ser eficiente y tener austeridad; sin embargo, “en muchos estados, municipios e incluso en la federación, se inventan cargos para colocar a recomendados en posiciones políticas”.

De acuerdo con el militante blanquiazul, los legisladores deben cuidar mucho el trabajo a distancia para que no sirva como pretexto para la corrupción, de ahí que una buena regulación sería la solución para algunos de los cargos que perfectamente puedan desempeñarse desde el hogar.

Por su parte, López Rabadán, destaca que en el Senado de la República se implementaron las sesiones a distancia, sin embargo, es necesario fortalecer el teletrabajo en todo el sector público.

La legisladora comenta que las instituciones públicas se deben beneficiar de los avances en las tecnologías de la información y de las lecciones que dejó la pandemia, por lo que es urgente que el Congreso de la Unión y las entidades federativas legislen para adecuar la Ley a la nueva realidad laboral.

También dice que existen experiencias en países como Costa Rica, Colombia, Estados Unidos, Canadá, Australia y Ecuador que se pueden tomar como base.

“Durante la pandemia se expidieron acuerdos para que algunos servidores públicos pudieran laborar en lugares distintos al centro de trabajo, pero fueron esfuerzos aislados que deben ser mejorados en la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado.

“Es momento de privilegiar los buenos resultados en la función pública, más allá del lugar físico en donde se consiguen”, advierte Kenia López.

Casos internacionales de éxito en el teletrabajo

De acuerdo con Elsa Pilichowski, Directora de Gobernanza pública de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el trabajo a distancia es una gran oportunidad para los gobiernos del mundo.

“Una oportunidad para crear nuevos lugares de trabajo más atractivos, para atraer talento de todo el mundo para impulsar la transformación. Una oportunidad para inyectar nueva diversidad, inclusión y equilibrio de género en el empleo público, así como para sentar las bases de nuevas formas de trabajo, gestión y prestación de servicios a los ciudadanos basados en la confianza”.

Hasta diciembre de 2022, datos del Global Government Forum, señalaban que alrededor del 78 por ciento de los servidores públicos a nivel mundial estaban trabajando de manera remota al menos parte del tiempo.

Durante el año pasado, Canadá tuvo el porcentaje más alto de empleados gubernamentales que trabajan fuera de la oficina con un 70 por ciento, mientras que el 19 por ciento tuvo un arreglo de trabajo híbrido. Foto. Especial
Durante el año pasado, Canadá tuvo el porcentaje más alto de empleados gubernamentales que trabajan fuera de la oficina con un 70 por ciento, mientras que el 19 por ciento tuvo un arreglo de trabajo híbrido. Foto. Especial

De entre los países estudiados: Canadá, EEUU, Reino Unido, Nueva Zelanda, Italia, México, Australia, República Dominicana, Brasil y Colombia, el primero de ellos tuvo el porcentaje más alto de empleados gubernamentales que trabajan fuera de la oficina con un 70 por ciento, mientras que el 19 por ciento tiene un arreglo de trabajo híbrido”.

Por su parte, Estados Unidos, fue el segundo país con el mayor porcentaje de funcionarios públicos trabajando de forma remota con el 47 por ciento; cifra que se redujo cuando se emitió el plan de la administración del presidente Joe Biden para que regresaran a lugares de trabajo.

Ante este panorama, Global Government Forum, dice que a nivel internacional la mayoría de los trabajadores tanto del sector público como privado retuvieron prácticas de trabajo flexibles con el objetivo de seguir atrayendo y reteniendo una diversidad de talentos.

“A pesar del retorno a las oficinas por parte del servicio público y civil, en algunos países se optó por mantener las prácticas de trabajo flexibles, mientras que se mantuviera la productividad de la fuerza laboral”, dice la encuestadora mundial.

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