Los comicios de este domingo 7 de julio arrojan resultados mixtos

La alternancia política se consolida en Oaxaca. Si bien el abstencionismo sigue siendo alto –en estas elecciones intermedias alcanzó 46 por ciento–, los oaxaqueños ratificaron en las urnas su apoyo a la sui géneris alianza electoral entre las izquierdas y la derecha. Esa que en 2010 llevó a la gubernatura a Gabino Cué Monteagudo.

Hace apenas tres años, la alternancia era inexistente en el estado sureño de México. La entonces Coalición Unidos por la Paz y el Progreso (PAN-PRD-PT y Convergencia) logró lo que parecía imposible: hacerse del Poder Ejecutivo estatal y de la Alcaldía de la capital. 

Los comicios de este domingo 7 de julio arrojan resultados mixtos. 

Por un lado, se ratificó la mayoría de la alianza PAN-PRD-PT en el Congreso estatal, ya que ganó 14 de los 25 distritos electorales disputados, más las diputaciones que obtendrá por representación proporcional. 

Ello abonará a favor de la gobernabilidad en el segundo periodo de la administración de Cué.

Por otro lado, la Alianza Compromiso por Oaxaca –integrada por el PRI y el PVEM– se abrió paso. Además de obtener los 11 distritos electorales restantes, ganó un botín político invaluable: la ciudad capital.

En una cerrada disputa, el priista Javier Villacaña Jiménez ganó la Presidencia Municipal de Oaxaca de Juárez con apenas 1.5 por ciento de ventaja sobre su principal rival, Francisco Reyes Cervantes, de la Coalición Unidos por el Desarrollo.

Con la totalidad de los votos computados por el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la alianza del tricolor y el verde obtuvo 36.7 por ciento de los sufragios, contra 35.16 por ciento de la coalición PAN-PRD-PT.

Así, los oaxaqueños habrían pasado parte de la factura al albiazul Luis Ugartechea Begué, alcalde de Oaxaca, por la situación que vive la capital del estado, que en los últimos meses se ha visto impactada por el conflicto magisterial que encabeza la sección 22 del SNTE-CNTE. 

Villacaña, quien relevará a Ugartechea en enero próximo, ha dicho que recibirá un Ayuntamiento cuya deuda pública pasó de 12 millones de pesos a 200 millones bajo el reinado panista.

Habrá que ver cómo lidia el tricolor con el problema del magisterio, que se opone férreamente a la reforma educativa federal, y con la carga de pasivos del Municipio. De ello podría depender el resultado de las elecciones por la gubernatura en 2016.

Por ahora, y tras la cerrada votación registrada en la capital, la dirigencia nacional del PRD anunció ayer que podría solicitar el recuento voto por voto. Por lo pronto, Jesús Zambrano afirmó que el proceso electoral aún no se ha cerrado.