"Mis pensamientos van hacia Florence Cassez, su familia y sus allegados. Para ellos, como para todos los que aquí se movilizaron por nuestra compatriota, es un periodo particularmente doloroso, que terminó"

Francois Hollande

Presidente de Francia

El presidente de Francia, Francois Hollande, se mostró muy complacido ayer por  la liberación inmediata de su compatriota Florence Cassez, concedida  por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. 

“Saludo la decisión de la Corte Suprema de México que acaba de anular la condena pronunciada contra Florence Cassez, y de ordenar su liberación inmediata”, detalló un comunicado de la presidencia francesa, divulgado la noche de ayer en París.

“Mis pensamientos van hacia Florence Cassez, su familia y sus allegados. Para ellos, como para todos los que aquí se movilizaron por nuestra compatriota, es un periodo particularmente doloroso, que terminó”, enfatizó el jefe de Estado.

“Francia agradece a todos aquellos que tanto en México como en nuestro país se comprometieron para que la verdad y la justicia prevalecieran”, subrayó el comunicado oficial.

La madre de Florence, Charlotte, declaró también que se encontraba feliz por la liberación de su hija: “se hizo justicia”, dijo en una rueda prensa en donde apareció con Jean-Luc Romero, presidente del Comité de Apoyo que se formó en París. 

Señaló que el padre de la liberada, Bernard Cassez, estaba en México esperando la resolución.

“Estoy feliz, ella es fabulosa, ella luchó mucho” y agregó a los medios franceses que Florence saldrá de México “tal vez esta noche, tal vez en un día o dos, no lo sé”, 

Los últimos tiempos de espera también han sido difíciles para la familia: “No tengo rabia o ira. Florence se relacionó con gente mala, y no generalizo”, dijo, agradeciendo a todos los que han apoyado a su hija.

París a ocho columnas 

La prensa gala reaccionó con júbilo ante la orden de “liberación inmediata” de Florence Cassez, lo que se observó en los portales de los principales diarios, ya que la noticia llegó al atardecer de París. 

El periódico Leparisien.fr, en su portal decía a las 7 de la noche hora local: “Cassez va camino al aeropuerto”. 

Le Monde.fr destaca a ocho columnas la noticia: “México: La suprema Corte decide la liberación inmediata de Florence Cassez”. 

Notas similares se vieron en los diarios Le Parisien, que recalcaba que la liberación sería “absoluta e inmediata”. 

Le Figaro.fr repetía la noticia mientras que en una nota relacionada recalcaba que el caso se prologó por siete años: “Affaire Cassez: libre después de siete años de prisión”. 

La Croix asegura que la Suprema Corte falló a favor de la liberación por fallos muy importante en los procedimientos del juicio contra su compatriota. 

Los medios más importantes lanzaron desde parís sus ediciones y las ocho columnas estaban dedicadas a la liberación de la mujer francesa que consideran inocente de los cargos que el gobierno mexicano le imputó, y por lo que estuvo presa siete años desde su detención en diciembre del 2005. 

El conflicto, que causó la intervención de autoridades francesas para defender a quien consideraban inocente y víctima de un juicio defectuoso, empezó a complicarse a partir de febrero del 2006, cuando Genaro García Luna aceptó que lo presentado en televisión fue un montaje.  

Esto propició que el caso fuera tomado por los principales medios franceses y el “Affaire Cassez” se convirtió en una bandera para los grupos defensores de los derechos humanos. Los galos clamaban por la extradición de la mujer, que presuntamente había participado con una banda de secuestradores llamada “Los Zodiaco”. 

En el 2008, el presidente de Francia Nicolas Sarkozy, ante la presión de la opinión pública y las manifestaciones organizadas por los padres de la detenida, optó por “seguir de cerca” el caso que en Francia fue considerado emblemático de la violación de los derechos humanos. 

Con Felipe Calderón en la presidencia, Sarkozy vino a México en el 2009 y en casi todos los eventos en que participaba, el mandatario insistía en la extradición como derecho si se obedecía a los tratados internacionales. Se logró que la sentencia de Cassez fuera reducida de 90 a 60 años de cárcel, sin derecho de extradición. 

Sarkozy siguió insistiendo sin que Calderón cediera y finalmente, en el 2011, el caso causó un enfrentamiento diplomático entre Francia y México ya que el entonces presidente Sarkozy dio un giro al Año de México en Francia, dedicándolo a su compatriota. 

Esto causó la cancelación del importante evento cultural de cooperación internacional entre ambos países, y otras medidas que hicieron temer por la ruptura de relaciones entre el país europeo y México. 

Los desacuerdos se suscitaron después que en febrero del 2011 el Séptimo Tribunal Colegiado de Materia Penal resolvió el juicio de amparo que había colocado la defensa de la francesa, y negó la protección de la justicia de Francia. 

En octubre del año pasado Enrique Peña Nieto, visitó Francia y se entrevistó con Francois Hollande, en París. Desde entonces se especuló que se había acordado, no una liberación, pero sí una revisión del polémico juicio.