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Índice de impunidad en México


“Es necesario un esfuerzo por parte de los periodistas para explicarle al público que en este estado es tal investigación y esto es lo que sigue y así ha avanzado. Yo creo que eso lleva a que las investigaciones mejoren (...) porque están expuestas a la opinión pública”

Pablo Piccato

Historiador

México el corrupto, el jodido, el que solo funciona para la oligarquía y se olvida de los pobres, décadas de una política rancia y un pueblo que está cansado por exigir que el gobierno sea justo.

Una realidad actual que se sostiene de un pasado heredado tras siglos de gobernantes caudillos, militares, caciques… y la nación no tiene para cuando amainar sus problemas de raíz.

¿Qué necesita México? Para el historiador Pablo Piccato, de la Universidad de Columbia en Nueva York, la respuesta desemboca en una sola palabra: Justicia.

“Hasta que el sistema de justicia no sea capaz de dar cuenta de lo que sucede en cada caso, hasta que la gente no le crea a los jueces, no lea las sentencias como la verdad sobre un caso, va a seguir sucediendo lo que está sucediendo en México, es muy fácil cometer un crimen en México y no ser castigado”, pronuncia el profesor en entrevista para Reporte Indigo.

Piccato, quien reside en el extranjero desde hace 20 años, visitó su país natal para presentar su más reciente libro “A History of Infamy. Crime, Truth and Justice in Mexico” (Una historia de infamia, crimen, verdad y justicia en México), en el cual hace un repaso puntual entre las décadas de 1920 y 1960, de cómo se gesta la inconformidad contra el Estado y la impunidad al resolver los delitos.

“Desde mi tesis de doctorado he estado interesado en la historia del crimen en México y este libro es una continuación de ese proyecto, pero es un libro en el que me enfoco más en la historia de lo que se dice y se cuenta sobre el crimen, más que sobre el crimen en sí, han sido 15 años de trabajo que acaban en este libro”, explica.

¿Dónde está la verdad?

Aunque la tempestad arrecia, el tránsito se encuentra bloqueado y la Ciudad de México es un caos, Pablo Piccato se presenta puntual y pulcro en la entrada del Colegio de México para ser entrevistado.

La edificación diseñada por Teodoro González de León resguarda al estudiantado de la intensa lluvia, mientras Piccato pasea por el inmueble recordando que los mexicanos han querido esclarecer lo que ocurre en el país, desde inicios de 1900.

“Algo que nos enseña la investigación que he hecho es que desde el siglo 20, desde los años 20 del siglo pasado, la opinión pública, la gente, los ciudadanos en México han estado muy preocupados por la verdad, por saber lo que sucede con el crimen, no simplemente con el castigo, ¿quién y por qué cometen los crímenes?”, dice Piccato.

El egresado de historia de la UNAM busca con su obra hacer una reflexión del pasado y que el lector haga un contraste con el presente de las instituciones y el país.

“Mi hipótesis es que en ese momento es cuando se formó una manera de hablar y de criticar al Estado, por la impunidad, por la falta de justicia y de verdad sobre el crimen (…) yo solo sugiero lo que la historia nos dice y dejo que el lector saque sus conclusiones”, agrega.

Sugerencia documental

Aparte de “Presunto culpable” (2008), Piccato recomienda “Los ladrones viejos” (2007) de Everardo González, pieza única del cine mexicano que revela la vida de cinco delincuentes en los años 60, que narran peripecias de amago en carne propia, hasta ser capturados por las autoridades.

Una de las mejores anécdotas del testimonial es la de Efraín Alcaraz Montes de Oca – “El Carrizos”– que sin saberlo hurtó la casa de Luis Echeverría, cuando éste se encontraba en Los Pinos.

‘Cada caso merece la verdad’

Para lograr un cambio en las instituciones jurídicas en México, Piccato expone que más allá de una reforma, de cambiar el sistema de justicia o los operadores dentro del mismo, se debe solucionar juicio por juicio para lograr una credibilidad nacional.

“En estos momentos los índices de impunidad en México son más del 90 por ciento, cada caso individual merece la verdad, no hay un caso más importante que el otro, es un trabajo muy penoso y muy lento pero hay que hacerlo caso por caso, cada crimen, cada homicidio, cada secuestro, tiene que ser investigado, tiene que ser resuelto”, dicta.

El experto en historia sabe que esto tomará años y no es una solución de celeridad, pero es necesario que esto ocurra para que el aparato de justicia recobre la credibilidad de la gente.

“Es necesario un esfuerzo por parte de los periodistas para explica rle al público que en este estado es tal investigación y esto es lo que sigue y así ha avanzado. Yo creo que eso lleva a que las investigaciones mejoren porque los ministerios públicos y los jueces tienen que hacer mejor trabajo porque están expuestos a la opinión pública”, se sincera.

Trump: crimen sin perdón

Piccato observa un patrón en la gobernación de Donald Trump a repetir el pasado de otras administraciones, en cuanto a la impartición de justicia y su sistema penitenciario, basado en el castigo y no en resolver la problemática de fondo.

“Lo que está haciendo Trump es tratar de agudizar esos problemas, tratando de regresar a la mano dura de los 60, 70 y 80, cuando se trataba de castigar a los consumidores de droga y eso llenó las cárceles”, indica el historiador.

La selección Piccato

El profesor invita a que se acerquen a tres autores especialistas en el crimen, ya que para él “leer ficción sirve para entender la realidad”. Así, la población podrá encontrar en la literatura un espejo de México.

Elmer Mendoza es de los representantes de la narcoliteratura.

Rodolfo Usigli fue diplomático y poeta, considerado el padre del teatro mexicano moderno.

Rafael Bernal fue reconocido por su obra policiaca, sobre todo ‘El complot mongol’.