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nuevos militantes se unen cada mes a las agrupaciones yihadistas de Siria e Iraq


“La realidad es que las autoridades de seguridad hoy no tienen la capacidad necesaria para proteger enteramente a la sociedad de esta clase de amenazas”

Rob Wainwright

Director de la agencia Europol

A una semana del atentado terrorista contra la revista francesa Charlie Hebdo, el medio “regresa” a Francia y Europa.

Las autoridades temen nuevos agresiones ante el creciente número de europeos que se unen a las filas de los yihadistas en Medio Oriente y que luego regresan a sus países de origen para perpetrar ataques.

Además, la portada del nuevo número de Charlie Hebdo, que se publica hoy, ocasionaría represalias por mostrar al profeta Mahoma con la leyenda “Todo está perdonado, yo soy Charlie”. 

“A esta amenaza terrorista, la república aporta y aportará respuestas sobre el suelo nacional. Las aportará también ahí donde los grupos terroristas se organizan para amenazarnos”, manifestó ayer el primer ministro, Manuel Valls, según Le Parisien.

Pero los analistas ven difícil impedir un nuevo ataque porque son impredecibles.

Rob Wainwright, director de la agencia de inteligencia Europol, alertó ayer que hay entre 3 mil y 5 mil nacionales europeos que militan con los yihadistas. 

“Claramente, estamos lidiando con un gran cuerpo compuesto principalmente de hombres jóvenes que tienen el potencia de regresar y tienen la intención y capacidad de perpetrar ataques como los que hemos visto en París”, advirtió. 

“La realidad es que las autoridades de seguridad hoy no tienen la capacidad necesaria para proteger enteramente a la sociedad de esta clase de amenazas”, añadió, según la BBC.

Estrategia fallida

Pese a la coalición internacional que encabeza Estados Unidos (EU) para combatir a los yihadistas en Siria e Iraq, el grupo del Estado Islámico (ISIS) se fortalece. 

El Gobierno estadounidense estima que cada mes se unen mil personas a la batalla de ISIS. 

Ante este panorama, algunos países occidentales, como Australia y Francia, han prohibido a sus ciudadanos viajar a zonas de conflicto como Yemen, Siria e Iraq.

Por otro lado, naciones como Austria, Marruecos, Alemania y Países Bajos han incrementado el arresto y persecución de los militantes radicales.

Otras naciones, como Estados Unidos, se han enfocado en monitorear las redes sociales. 

“No hemos podido detener el flujo, pero hemos creado más fricción. Hemos hecho el proceso más difícil”, confió un funcionario del Departamento de Estado de EU a The New York Times. 

El primer ministro francés, Manuel Valls, propuso ayer aislar a los musulmanes fundamentalistas en celdas de prisión, pero no todos creen que esto funcione.

“Aun con el aislamiento, el contacto es posible con los otros detenidos y los teléfonos circulan de celda en celda”, argumentó en un comunicado el Ministerio de Justicia, según el periódico francés  Le Figaro. 

Para algunos, la respuesta está en la educación y en proteger a los niños de la discriminación contra los musulmanes.  

“¿Cómo hemos podido dejar que nuestros alumnos se conviertan en asesinos?”, cuestionó ayer un grupo de maestros en un editorial de Le Monde. 

‘Acto de guerra’

Aunque los editores de Charlie Hebdo recibieron aplausos por la valentía de publicar hoy 3 millones de copias con la portada de Mahoma, la comunidad musulmana advirtió que habría consecuencias. 

En un comunicado, líderes franceses del islam pidieron ayer a sus fieles “permanecer tranquilos y evitar las reacciones incompatibles con la dignidad” y “respetar la libertad de opinión”.  

Pero en Londres, un polémico predicador musulmán, Anjem Choudary, acusó que la caricatura de Mahoma era un “acto de guerra”. 

“Ilustrar a Mahoma de esta manera es ‘atacar el honor del profeta’, pues la mayoría de los musulmanes no lo dibujan de ninguna forma porque se considera un sacrilegio, dijo Choudary”, reportó The Independent.