El atentado contra Charlie Hebdo reaviva el debate sobre la islamofobia en Europa. En países como España, Alemania y Francia, más de la mitad de la población cree que el islam no es compatible con los valores occidentales.

La revista The Economist muestra que los europeos calculan que hay más musulmanes en su país de los que en realidad viven, lo que refleja una creciente segregación de esta religión.

Alrededor de un tercio de la población de Italia, Francia, Alemania y Reino Unido admiten que las sociedades occidentales no respetan a los musulmanes.