Queda más que claro; Estados Unidos (EU) volvió a tomar un rol protagónico en los combates armados en Iraq, aunque por lo pronto solo por la vía aérea. 

El presidente de EU, Barack Obama, notificó ayer al Congreso haber autorizado ataques aéreos contra el Estado Islámico, también conocido como Estado Islámico de Iraq y Siria (ISIS, por sus siglas en inglés) en apoyo a la misión iraquí de recuperar la presa Mosul, la más grande del país, y la cual fue tomada por ISIS hace aproximadamente dos semanas. 

Los ataques han tenido como objetivo apoyar a las fuerzas kurdas –conocidas como peshmerga– que se han acercado a apenas kilómetros de la presa.

El General Tawfik, un comandante kurdo, le dijo ayer a The Associated Press que algunos de sus elementos estaban ya en control de la parte este de la presa Mosul, y que enfrentamientos seguían ocurriendo.

La declaración, que aún no ha podido ser confirmada, viene después de que fuerzas kurdas tomaran control de la ciudad de Tel Skuf, a 15 kilómetros de la presa, así como de los poblados de Sharafiya y Batnaya.

Su avance fue asistido por ataques aéreos de EU contra los yihadistas. El centro de comando de EU dijo que había llevado a cabo ayer 14 ataques para “apoyar a fuerzas de seguridad iraquíes y fuerzas de defensa kurdas (…) para combatir a ISIS” – lo que, según reporta Al Jazeera, “sugiere que el rol de EU en el norte de Iraq se ha expandido más allá de ‘apoyar esfuerzos humanitarios’”.

Ataques son ‘limitados’

En una carta a los líderes del Senado y de la Cámara de Representantes, Obama señaló que las operaciones militares de las fuerzas estadounidenses serán limitadas, aunque se prolongarán el tiempo que sea necesario.

“La pérdida de la presa Mosul podría amenazar la vida de un gran número de civiles, pondría en riesgo a personal e instalaciones estadunidenses, incluyendo la embajada de EU en Bagdad”, señaló Obama.

Por su parte, un oficial del Gobierno estadounidense le dijo a The Washington Post que la autorización de ataques aéreos es “reducida”, pero delineó un número de contingencias en los que estos podrían ser llevados a cabo, lo cual incluye una posible amenaza a personal de EU en caso de que fuerzas del Estado Islámico decidan abrir la presa Mosul e inundar la capital iraquí.