Nada por siete horas y se salva

David Thompson, un ingeniero retirado de Michingan, EU, cayó de la borda de su barco en el Océano Atlántico poco después del mediodía del miércoles.

Pensó que la situación no era grave. Tenía la soga y un chaleco salvavidas. Solo debía volver al barco con la soga.

El mar, sin embargo, estaba agitado. Cuando trepaba al barco otra ola lo arrastró con una fuerza tal que le sacó el chaleco salvavidas, al que estaba atada la soga. Súbitamente se encontró solo en el medio del mar.

Indigo Staff Indigo Staff Publicado el
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David Thompson, un ingeniero retirado de Michingan, EU, cayó de la borda de su barco en el Océano Atlántico poco después del mediodía del miércoles.

Pensó que la situación no era grave. Tenía la soga y un chaleco salvavidas. Solo debía volver al barco con la soga.

El mar, sin embargo, estaba agitado. Cuando trepaba al barco otra ola lo arrastró con una fuerza tal que le sacó el chaleco salvavidas, al que estaba atada la soga. Súbitamente se encontró solo en el medio del mar.

“Vi que el barco se alejaba y pensé que esto se acababa para mí”, relató Thompson, de 68 años, desde el hospital donde se recupera de la odisea que acababa de vivir. 

Pero siguió. Nadó a ratos, flotó sobre sus espaldas y continuó su nado durante siete horas, hasta llegar a una playa puertorriqueña, medio desnudo y exhausto. 

Thompson permanecerá en el hospital al menos cuatro días. (AP)

 

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