El grupo yihadista dijo que el ataque fue perpetrado por ‘un soldado del Estado Islámico’ en respuesta a las llamadas del Califato

El terrorista que sembró el terror en Berlín está prófugo en la ciudad. Los servicios de seguridad alemanes no saben quién es, si planeó en solitario el ataque o lo hizo con una red de apoyo del Estado Islámico, que ayer se adjudicó el ataque terrorista que dejó por lo menos 12 muertos y 50 heridos de gravedad.

Las autoridades alemanas dejaron en libertad al supuesto sospechoso que habían arrestado pues, el paquistaní de 23 años que llegó a Alemania el año pasado como solicitante de asilo, fue absuelto por falta de pruebas forenses que lo vincularan con el ataque.

El grupo yihadista dijo en un comunicado publicado el martes a través del canal de su agencia, Aamaq, que el ataque había sido perpetrado por “un soldado del Estado Islámico”, que “llevó a cabo en Berlín una operación en respuesta a las llamadas del Califato a atacar a las personas de los paí ses de la coalición internacional”, liderada por Estados Unidos, en la que participa Alemania, y que lleva a cabo ataques aéreos contra posiciones de la IE en Irak y Siria.

Terrorismo pro ultraderech

En 2015, Ángela Merkel despertó profundos temores al convertirse en la persona que abrió las puertas de Alemania a casi un millón de demandantes de asilo.

A este respecto, la extrema derecha sigue desafiante y promoviendo un clima de miedo perpetuado por radicales nacionalistas que acusan a los refugiados y al Islam de traer todos los males a Alemania.

Y la canciller se ha convertido en su blanco perfecto.

Su cultura de asilo político es masivamente rechazada por el 67 por ciento de los alemanes, según un sondeo publicado en septiembre por la empresa Insa.

A principios de octubre, la encuesta de la empresa TNS indicó que el 82 por ciento de los alemanes espera “una corrección de su política”. Lo que supone una bofetada para Merkel.

En agosto de 2011 Merkel había logrado superar la prueba al conquistar a todo el país con una calificación del 81 por ciento de satisfacción.

Pero la crisis de los migrantes y la falta de seguridad pulverizó esa confianza.

La cuestión de la reelección ya está puesta sobre la mesa: Merkel ha perdido parte de la confianza de los votantes y el Alternative für Deutschland (AfD) es el receptáculo de esa desilusión.

Sabotean posible cuarto mandato

Si bien a lo largo de este año que se termina, Alemania había sido el blanco de varios intentos de ataques, nunca había sufrido uno con víctimas masivas y por parte de extremistas islámicos.

El ataque de esta semana sacude el corazón del país y reaviva las tensiones entorno al tema migratorio por la llegada de 890 mil migrantes el año pasado.

Sin duda, Ángela Merkel es la principal criticada por permitir la entrada al país de gran cantidad de migrantes, y a nivel político es también la principal afectada por ser el blanco de la extrema derecha nacional, y pero también la mofa de la extrema derecha europea.

La canciller aseguró en una declaración televisada, antes de  dirigirse a la escena de los hechos,que “sé que sería especialmente duro para todos nosotros sobrellevarlo si se confirma que este acto lo cometió una persona que pidió protección y asilo en Alemania”, dijo Merkel.

“Esto resultaría especialmente enfermizo para los muchos, muchos alemanes que trabajan cada día para ayudar a los refugiados y para la mucha gente que de verdad necesita nuestra ayuda y hace un esfuerzo por integrarse en nuestro país”.

Sin embargo, para la visión polarizada y sensacionalista de la Alternativa por Alemania (AfD), el partido de extrema derecha alemana, el atentado al Mercado de Navidad ya es parte del legado de la líder, y sin rodeos hizo hincapié en el ataque del lunes calificándolo como “los muertos de Merkel” con el objetivo de sabotear un cuarto mandato de la Canciller, en vistas a las elecciones de septiembre de 2017.

“Con el argumento de ayudar a la gente, Merkel ha reducido por completo nuestra seguridad interna”, afirmó Frauke Petry, copresidenta del partido Alternativa por Alemania.

Un año negro

Las señales preocupantes no dejaron de acumularse para la líder europea en los últimos meses que transcurrieron entre ataques frustrados, intentos bloqueados por la inteligencia alemana y votos de castigos hacia el partido que dirige Ángela Mérkel.

Las tensiones se instalaron desde el primer día del 2016.

Los alemanes recibían un nuevo año con la noticia de que 2 mil hombres, en su mayoría de origen magrebí, habían agredido a mil 200 mujeres, unas 650 en Colonia y 400 en Hamburgo y otras ciudades alemanas, en la noche del 31 de diciembre al 1 enero.

La mitad de los sospechosos se encontraban en Alemania hacíamenos de un año y la mayoría eran de origen argelino o marroquí.

Sólo una minoría era de Siria, pero se habían beneficiado de la vasta política de acogida implementada por la canciller en 2015.

El caso no tuvo nada que ver con el terrorismo, pero para buena parte de los alemanes, el hecho tuvo relación con la fuerte inmigración a la que contribuyó la política de la canciller.

Ataquesfrustrados

El ataque en Berlín ha sido el más mortal experimentado por Alemania este año. Pero es una prueba más de que la amenaza estuvo muy presente, y que los actos no ocurrieron de manera sorpresiva en el país.

De hecho, en las últimas semanas, se vieron frustrados varios ataques.

Durante el mes de octubre, un refugiado sirio que se quería hacer explotar en un aeropuerto de Berlín fue detenido antes del hecho. Pero se suicidó en la cárcel días más tarde.

A finales de noviembre, un agente de la inteligencia interna alemana alegó “ser un islamista” que operaba encubierto en círculos radicales.

Según informa la policía, el sujeto planeaba un ataque contra las propias instalaciones de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución alemana (BfV) en Colonia, en donde trabajaba.

Por último, el 16 de diciembre, las autoridades anunciaron que un niño alemán-iraquí de 12 años, “fuertemente radicalizado” intentó cometer dos atentados en la ciudad de Ludwigshafen, al oeste del país. Ambos intentos fallaron y el niño está en manos de los servicios sociales.

¿Ángela Merkel tendrá el tiempo para cambiar su política y recuperarse antes de la elecciones del 2017?