La integración al comercio electrónico (e-commerce) tanto de las empresas (de todos los tamaños) como los compradores mexicanos es inminente y las altas tasas de exclusión financiera en el país ya no son un obstáculo.

Con el boom del e-commerce en México, como resultado de las medidas de confinamiento que se vivieron en el país durante 2020, se han reforzado los métodos de pago digitales y diversos servicios que permiten a las personas no bancarizadas llevar a cabo transacciones en línea.

Por ejemplo, los establecimientos comerciales que en alianza con instituciones financieras prestan servicios bancarios, mejor conocidos como corresponsales bancarios, fueron utilizados por 43.9 por ciento de la población en México para llevar a cabo algún movimiento de esta naturaleza en 2021. Este porcentaje es más elevado al uso que se le dio a las sucursales bancarias del país a las que acudieron 41.5 por ciento de la población en ese año.

Ecosistemas de pago en línea con efectivo como el de Conekta, una fintech mexicana que opera desde 2017, también han florecido gracias al apetito de las empresas y usuarios de integrarse a las compras en línea sin la necesidad de estar bancarizados.

“Hay un hambre de poder entrar al e-commerce (en México) casi siempre empujada por tener una mejor experiencia de cliente, a sentirnos más empoderados por la digitalización y las opciones que nos abre, pero ha estado restringida a las personas que tienen una tarjeta, aunque también están las personas que aún teniendo tarjeta les da miedo utilizarlas, todavía hay un tema de desconfianza hacia las instituciones financieras”, señala Saraí Baeza, vicepresidenta de Producto en Conekta.

El 65 por ciento de los usuarios que hacen compras en línea en el país lo lleva a cabo a través de un smartphone y el 39 por ciento lo hace con una laptop.

En torno la digitalización en México, la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2020 señala que 75.5 por ciento de la población de seis años o más contaba con un teléfono celular y 72 por ciento tenía acceso a internet.

En tanto que en materia de inclusión financiera, hasta el año pasado 33 por ciento de los adultos contaban con un crédito formal, que representó un incremento de dos puntos porcentuales frente a los que contaban con uno en 2018; en tanto que 31 por ciento tuvo acceso a un crédito informal, que resultó ser ocho puntos porcentuales menos que hace tres años, de acuerdo con datos de Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2021.

Inclusión digital mas allá del e-commerce

Esta brecha entre la digitalización y la inclusión financiera es la que busca aprovechar Conekta, además del arraigado uso de dinero en efectivo que hay en México y asciende a 87 por ciento de la población, según Baeza.

“Cuando compras con alguna de las empresas que trabaja con Conekta, haces tus compras, y te da la opción de pagar con tarjeta o pago en efectivo, si eliges el pago en efectivo te va a llegar una referencia que te dice lo que compraste y el costo y las tiendas en donde puedes pagarlo, haces el pago en el cajero y en el momento en el que el cajero registra tu pago, en ese momento al comercio en el que compraste le llega la notificación para que ellos envíen”, señala Baeza.

El servicio se encuentra en 19 cadenas que tienen 30 mil puntos de venta entre las que se encuentran Oxxo, Farmacias del Ahorro, Waldos, Círculo K, entre otras.

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