Como jugador fue exitoso, ganó cinco Ligas y cuatro Copas del Rey, además de que fue 18 veces seleccionado español.

Quizá este término no haya sido aún acuñado y presentado para su aprobación a la Real Academia Española de la Lengua, pero cuando los eméritos maestros se enteren que es el nombre con el que humildemente sugiero nos llamemos los seguidores de don Vicente Del Bosque, hoy director técnico de la selección española de futbol, entenderán que habrá que darle cabida quizá en la letra “D” y hasta un apartado especial en la “B” para los muy puristas. Aunque bien visto lo pondría también en la “H” de humildad, el gran atributo de don Vicente del Bosque.

Éramos pobres,  hoy somos millonarios…

Ha sido la frase que más me ha impactado de Don Vicente en esta Euro 2012, justo cuando una buena parte de la prensa española engreída de la soberbia y altivez que ni don Vicente, ni “La Furia”, ni ninguno de los que a ella pertenecen presentan, pero ni por asomo.

Es la HUMILDAD, así con mayúsculas, el principal atributo de Vicente Del Bosque y “su” selección. Aquí los “pavo reales” estilo Cristiano Ronaldo no caben, aquí es un grupo convencido en privilegiar el trabajo de conjunto por sobre todas las cosas y que disfruta el difícil oficio de ganar que tanto trabajo, sacrificio y disciplina les ha costado, de saberse favoritos y de esta manera se blinda ante los vaivenes de la voluble prensa que se ha acostumbrado desde hace una década a describir, disfrutar y hasta peligrosamente acostumbrarse a los triunfos de sus deportistas en muchos rubros.

La generación del oro español

La coincidencia feliz de contar en la misma generación con portentos y talentos de la talla de Rafael Nadal campeonísimo y la “Armada Española” y figurón del tenis; Fernando Alonso hoy por hoy el mejor piloto del mundo; Dani Pedroza y Jorge Lorenzo en el motociclismo de F1; Pau Gasol en la NBA; su selección de basquetbol, en fin, tremenda generación cargada de talentos y triunfos que aburguesa a una parte de la prensa española que hoy dedica una buena parte de sus esfuerzos a encontrar los “negritos en el arroz”, es por esto que en el deporte más popular, el que mueve pasiones en todo el planeta, surgen los más trascendentes resultados y de un tiempo a la fecha, España se lo ha llevado todo, están en la antesala de lograr lo que nadie

El capicúa de futbol

“Euro-Mundial-Euro”, se dice pronto pero casi imposible alcanzarlo.

Hoy “la Furia Roja”, convencidos de sus alcances, de sus virtudes y limitaciones, no festeja el paso ronda tras ronda como lo hacen otras selecciones, y no es menospreciar o criticar a nadie, el domingo Italia entera dio rienda suelta a sus emociones contenidas al lanzar el penalti decisivo que los coloca en las Semis con Alemania.

No fueron solo los jugadores en la cancha los que festejaron, gritaron, se abrazaron, cantaron soltando la emoción contenida en la garganta y el corazón por tanto tiempo, en ellos se refleja al pueblo italiano entero. España hoy se la toma diferente, en la cancha se abrazan fuerte, se dicen cosas entre ellos, algunos acuden a la tribuna a agradecer a la fanaticada Roja y hasta ahí. Esta Furia está metida en ganar el título o nada, don Vicente lo vive, lo sabe y lo transmite, humildad ante todo aunque…

Hubo disculpas públicas de la furia

Precisamente por esta falta de emotividad en los festejos en el campo que hizo que el grupo no se reuniera en el centro de la cancha del Donbass Arena de Donetsk y que juntos, todos a una voz, se dirigieran a la esquina en donde un grupo de valientes, ruidosos y fieles seguidores de “La Furia” se encontraban esperando que “su” selección les agradeciera el tremendo sacrificio de venir hasta estas tierras remotas, “No volverá a suceder…” se dijo en el campamento hispano.

Vicente del Bosque

Como jugador fue exitoso, sobrio, un hombre de equipo desde sus tiempos en el Castilla, filial del Real Madrid hasta las 11 temporadas completas con el Real, con quienes alzó varios trofeos, cinco Ligas y cuatro Copas del Rey, 18 veces seleccionado español optó por el retiro con la discreción que le ha caracterizado siempre.

Aquél fue el Madrid de Jose Antonio Camacho, Gallego, el alemán Stilike, Santillana, Juanito, generación castigada por la historia al fracasar en el Mundial España ‘82 y  que precedió a la legendaria “Quinta del Buitre” Butragueño, que comienza a entrar al relevo por ahí de 1981-82

Se mantuvo siempre en la institución y fue “bombero” a la destitución de Benito Floro, el mismo que años después vendría a los Rayados de Monterrey.

Más adelante también fue llamado a apagar el fuego a la salida de Jorge Valdano, hasta que en la temporada 1999-2000 se le contrata de forma estable llevando al Madrid hasta la Champions del 2000.

Ahí es cuando viene el giro del Madrid de “Los Galácticos” con la llegada a la presidencia de Florentino López, que trae en el portafolios los contratos de Zinedine Zidane, Luis Figo y del mismísimo Ronaldo. Con ellos como estrellas y Del Bosque en el banquillo (o sillón para ser mas precisos) el Real se lleva la Champions del 2002, las ligas 2001 y 2003, las Supercopas de España 2001 y Europa 2003, era el Madrid de los figurones.

Lo corren por anticuado y sin avisarle…

Aquel Madrid de Florentino López era el Madrid de los figurones, de los “Galácticos”, requería contrataciones explosivas y figuras altamente mediáticas, explosivas, controversiales, polémicos, justamente lo contrario del estilo de don Vicente Del Bosque, así que, sin más ni más, sin reunión de por medio, Florentino anuncia que no le renovarán su contrato en junio de 2003 a pesar del título en la bolsa, el argumento fue de risa: por anticuado hasta en el vestir, lo sustituyen con Carlos Queiros, portugués que venía de ser el segundo en el Manchester United, trayéndose además a David Beckham, para Vicente Del Bosque fue un golpazo al honor, así lo dijo, así lo sentía, así lo sigue sintiendo.

Las revanchas de los hombres de bien

Vicente Del Bosque se refugia en otros futboles, se va a Turquía por tres años, luego regresa a España como asesor del Cádiz hasta que en julio de 2008 se confirma su nombramiento como seleccionador de la España campeona de la Euro 2008 a la renuncia inexplicable e irrevocable de don Luis Aragonés.

Cargo altamente honroso pero más peligroso, le dejaron a la selecciòn española inmediatamente después de obtener su primer título grande desde hacía más de 40 años, con una serie de frase hechas que golpearían el ego de muchos, que si “… Ganar ahora es fácil…”, “… Aragonés le deja la mesa servida…” “Éste equipo juega solo”, pero no el de don Vicente, curtido en estas y otras lides más rudas.

Lo demás es la historia que todos conocemos…