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Anotación lleva Alan Pulido en toda la Liguilla


Para la final desaparece el criterio de goles de visitante y posición en la tabla general

Guadalajara puso el corazón, pero Tigres contestó con “garra”. Así se resume la final de ida del Clausura 2017, que terminó 2-2 en un encuentro de alarido y lleno de emociones que dejó un grato sabor de boca.

La clase del francés André-Pierre Gignac quedó una vez demostrada al rescatar a su equipo en los últimos minutos del juego, al anotar los dos goles que igualaron el cotejo, después de que en el primer tiempo Chivas se fue al frente con los tantos de Alan Pulido y Rodolfo Pizarro.

Como si se tratara de un intercambio de papeles de lo que ocurrió en Liguilla, Guadalajara dio un golpe de autoridad al superar al Tigre en el primer tiempo.

Los goles de Pulido y Pizarro, combinados con errores de Nahuel Guzmán y la defensiva de Tigres, pusieron contra las cuerdas a un conjunto que llegó como favorito al título y que tendrá que echar gala de sus fortaleza si quiera repetir como campeón el próximo domingo.

Chivas jugó por nota la primera mitad y capitalizó los errores de los Tigres, estrategia acompañada por una presión incisiva en los jugadores auriazules, sobre todo la línea del medio campo.

Juan José “Gallito” Vázquez, Orbelín Pineda y compañía desactivaron los embates  felinos, quienes buscaron balones aéreos y diagonales hacia André-Pierre Gignac y Javier Aquino, que simplemente no pesaron.

Hasta antes de los goles de Chivas, Tigres avisó con disparos de Guido Pizarro que quedó en las manos de Rodolfo Cota y una diagonal de Luis “Chaka” Rodríguez que no fructificó.

Guadalajara se encontró con una pelota prefabricada tras un tiro de esquina al minuto 22, cuando un balonazo al área cortado por el arquero Guzmán se estrelló en el peruano Luis Advíncula, quien dejó el balón a la deriva para que apareciera Pulido y marcara en contrarremate.

Tras el gol, la defensa de Chivas se aplicó en última línea, cediendo la iniciativa a los Tigres, quienes simplemente no tuvieron la profundidad de los últimos cuatro partidos.

La zaga felina se vio superada por Pulido en un balón filtrado, quien enfiló al área en diagonal y disparó raso, pero Guzmán dejó el rebote para la llegada de Rodolfo Pizarro, el cual contrarremató y marcó el 2-0 antes de la conslusión del primer tiempo.

En la segunda parte, Ricardo Ferretti adecuó su esquema con los cambios, sacando por lesión a Hugo Ayala y dando ingreso al colombiano Francisco Meza, mientras que  Damián Álvarez y Jürgen Damm refrescaron los extremos.

Matías Almeyda, en cambio, apostó por preservar el marcador, metiendo a Miguel Ángel Ponce y sacrificando a Orbelín Pineda, buscando un contragolpe de Pulido o Carlos Fierro, quien también relevó en la segunda mitad.

El Tigre insistió, pero Chivas opuso resistencia, como en una escapada de Jesús Dueñas cuyo disparo salió por un lado.

Sin embargo, tanto fue el cántaro al agua hasta que se quebró: Damián desbordó por izquierda y Gignac remató en media vuelta para colocar el 2-1 al minuto 84.

Al 87’, un despeje largo del “Chaka” fue aprovechado por el francés en banda derecha, quien eludió una mala salida de Cota para el empate 2-2, el cual reactivó un “volcán” apagado.

Con este resultado, se deja todo abierto para la vuelta en el estadio Chivas, donde será una vez más a matar o morir.