La Selección de Estados Unidos podría tomar como parámetro a México dado su avance deportivo, pero sin duda aunque siente admiración por ellos, el técnico Jurgen Klinsmann está decidido a llevar a su equipo a la primera victoria en el Estadio Azteca.

“La prueba de mañana significa mucho para nosotros, somos respetuosos de lo que ha hecho México y tenemos admiración, pero venimos a ganar”, dijo el timonel.

El propio entrenador alemán habló de la importancia de este enfrentamiento contra el Tricolor, y aún más porque se celebrará en el Estadio Azteca, un recinto que sigue sin conocer  la victoria gringa después de tantos años.

“No conocía ese antecedente, pero entonces creo que ya es hora de ganar”, dijo el alemán.

Mis memorias en el Azteca ya son de mucho tiempo atrás jugando para Alemania, creo que empatamos 0-0.

“México tiene ideas claras de cómo quieren jugar, es el mismo estilo, prácticamente el mismo sistema (Sub 23) que en la Selección Mayor, así que puedes aprender de eso, pero también necesitamos discutir y desarrollar soluciones de lo que es mejor para el futbol de Estados Unidos”, declaró Klinsmann.

Para esta fecha FIFA, la selección de las barras y las estrellas contará con experimentados futbolistas de la Liga MX, a los cuales aseguró no convocó por su conocimiento del futbol mexicano sino por su talento.

Y es que Estados Unidos preparó este partido con media docena de jugadores que conocen a fondo la liga mexicana como: los defensas Edgar Castillo (Tijuana) y Michael Orozco (San Luis); los mediocampistas DaMarcus Beasley (Puebla), Joe Corona (Tijuana) y Francisco Torres (Pachuca), así como el atacante Hérculez Gómez (Santos).

Todos ellos, a excepción de Beasley, tienen ascendencia mexicana, por lo que no Jurgen expresó su deseo de observar nuevos elementos de su selección, aprovechando que algunos de sus titulares como Michael Bradley o Clint Dempsey no están en buena forma.

Por otra parte, Tim Howard, portero y capitán de la Selección estadounidense, habló de la nueva era del futbol de su país, atribuyendo a Klinsmann la ofensividad que pocas veces experimentaron con el anterior entrenador Bob Bradley.

“Nunca tuvimos esos conceptos, siempre fuimos un equipo más defensivo, lo cual también funciona, pero ahora vamos más adelante y pensamos competirle a los equipos más importantes del mundo”, dijo Howard.