Los castillos pirotécnicos son artesanías de pólvora y fuego que iluminan las fiestas patronales. Con formas y figuras rinden homenaje a santos, costumbres y tradiciones de una región.

Los artesanos arriesgan la vida desde su construcción por el manejo de explosivos y hasta el montaje de las piezas que alcanzan los 20 metros de altura. Actualmente la tecnología ha permitido la evolución de este oficio ya que través de softwares se ha logrado combinar el espectáculo de luces al ritmo de la música, naciendo así los piromusicales.