El Ministerio Público citó a declarar como indiciado al vicerrector del Tec de Monterrey Eliseo Vázquez Orozco, pero éste se acogió al Artículo 20 Constitucional.

El citatorio fue motivo de una denuncia penal por despojo que presentó la empresa Sport CT College, luego de que ésta recibió un terreno dentro del Tec en comodato, para construir ahí un complejo deportivo de alto rendimiento.

Sin embargo, el Tec desestimó el convenio y ya no dejó a la compañía terminar las instalciones.

La cita de Vázquez Orozco fue el pasado 28 de noviembre, pero al momento en que acudió no hubo presencia de la contraparte porque la comparecencia fue fuera del horario regular del Ministerio Público de la Procuraduría del Estado.

Según la denuncia, en mayo de 2008 se firmó un convenio de colaboración entre Sport City College y Enseñanza e Investigación Superior A.C. del Tec.

Y en el mismo se estableció un comodato para entregar a esa empresa un terreno del ITESM para la construcción de dos gimnasios, uno de ellos con una alberca olímpica y un foso de clavados con sus respectivos trampolines.

El otro, con equipo para atletas de alto rendimiento.

Además, sobre el terreno del Tec serían construidas 400 residencias para 800 alumnos foráneos de esa institución.

Incluso, el 30 de mayo de 2008, directivos del Tec inauguraron la construcción del proyecto Sport City College en las instalaciones del Centro Deportivo Borrego.

El evento fue encabezado por el entonces rector del ITESM, Rafael Rangel Sostmann, y el empresario Alejandro Martí, presidente honorario del Grupo Martí.

En el convenio se estableció que Sport City College recuperaría su inversión de los gimnasios y de las residencias para estudiantes foráneos con las utilidades de la renta de los apartamentos para alumnos.

También, con la ganancia de un pago obligatorio que harían los estudiantes para ingresar a las nuevas instalaciones. 

Pero en el camino, Sport City de Alejandro Martí decidió dejar el proyecto por razones financieras e invitó a un inversionista.

Por ello, en lugar de Sport City College, se constituyó la empresa Sport CT College.

El Tec firmó un nuevo convenio para que Sport CT College siguiera con los trabajos de construcción, incluso, respetando que al terminar las instalaciones deportivas éstas llevarían el nombre de Sport City.

Según la querella, se construyó la cimentación de los gimnasios  a través de la compañía Construcciones Monterrey y se invirtieron unos 60 millones de pesos.

Pero el Tec cerró sus instalaciones a la empresa y ahora el litigio se lleva a cabo por la vía penal.

Por la vía mercantil, el Tec asegura que ya obtuvo una sentencia a su favor, pero la contraparte asegura que fue un juicio fraudulento porque nunca le fue notificado.