Después de que la Fiscalía de Puebla confirmara el feminicidio de María Fernanda Castilla, en el que se encuentra implicado un chofer de Cabify, la empresa de transporte privado anunció una serie de medidas para reforzar la seguridad de sus usuarios, entre los que se encuentra la instalación de un botón de pánico en sus unidades.

Mediante un comunicado, la empresa de origen español, también pidió todo el peso de la ley para aquél o aquéllos que resulten culpables y aseguraron que seguirán colaborando con las autoridades, aportando toda la información que nos sea requerida para avanzar hacia la resolución del caso.

Además, prometieron aumentar y estandarizar los protocolos de seguridad de su plataforma, comenzando con los siguientes puntos:

  • Tomar las medidas posibles para que sólo los mejores conductores puedan prestar sus servicios a través de nuestra plataforma.
  • Incluir dentro del perfil del usuario la opción de aportar datos de contacto de emergencia.
  • Desarrollar un botón de pánico que esté vinculado a los sistemas de emergencia de las autoridades policiacas de la demarcación donde se preste el servicio. Este botón dentro de la plataforma tendrá como objetivo alertar en caso de situaciones inusuales y/o de riesgo para el usuario o conductor.
  • Compartir con las autoridades las listas de conductores que han sido dados de baja por algún comportamiento contrario a la ley, para que se tomen las medidas necesarias y se pueda prevenir a las empresas que prestan servicios de transporte.

Cabe recordar que Cabify se adelantó a los resultados de la investigación de la Fiscalía y aseguró que Maria Fernanda sí había llegado a su destino.

Esta versión que fue desmentida por las autoridades del estado de Puebla, puesto que las cámaras de seguridad revelaban que si bien el trayecto había concluido a los ojos de la aplicación en la casa de Mara, la joven nunca bajo del vehículo.

Maria Fernanda murió por estrangulamiento y golpes severos tras ser violentada sexualmente.

El chofer de Cabify y presunto responsable de la muerte de Mara podría ser condenado a 85 años de prisión: 60 por el delito de feminicidio, 20 por violación y 5 más por privación ilegal de libertad.