El regreso al color amarillo en el semáforo epidemiológico de COVID-19 en la Ciudad de México genera incertidumbre, porque de continuar el retroceso, la incipiente recuperación económica de los últimos meses está en riesgo, afirman expertos.

El pasado 18 de junio, la Secretaría de Salud (SSA) del Gobierno de México informó que la capital había regresado al amarillo en el semáforo de riesgo por la pandemia de COVID-19.

Lo anterior genera preocupación en especialistas y empresarios debido a que se difundieron mensajes diferentes cuando el Gobierno de la Ciudad de México dio a entender que permanecía el verde y después el Gobierno de México declaró el amarillo; y porque las actividades económicas podrían verse afectadas de nuevo.

El pasado 12 de junio, las secretarías locales de Desarrollo Económico (Sedeco) así como la de Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE) informaron que la ciudad comenzaba a presentar indicadores positivos después de la crisis de 2020: durante el primer trimestre de este año se crearon 17 mil 481 nuevos empleos.

También se informó que la inversión extranjera había aumentado 18.7 por ciento respecto a 2020 y, por último, señalaron que las células económicas (empresas, negocios o comercios) habían aumentado de 470 mil 367 en 2020 a 474 mil 46 en el primer trimestre de este año; 0.8 por ciento más.

Sin embargo, el regreso a amarillo, opinan especialistas, es un mal signo que genera desconfianza. Es importante mencionar que en 2020, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se perdieron 200 mil empleos en la capital por el cierre y suspensión de actividades como medida para evitar contagios.

Llamado de atención

La declaratoria del color amarillo en el semáforo epidemiológico es un llamado de atención a la ciudadanía y a los sectores productivos de que la pandemia continúa y que si se retrocede más, podría repercutir gravemente en la economía de la ciudad, dice Luis Antonio Andrade Rosas, especialista en economía de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle.


“Desafortunadamente estos signos alertan a la ciudad y a los consumidores a tomar precauciones y, principalmente, considero que es un llamado para reforzar medidas sanitarias”

Luis Antonio Andrade Rosas

Especialista en economía de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle

Andrade Rosas argumenta que el regreso al amarillo solo ha implicado el cierre de escuelas a tan solo dos semanas del reinicio a clases presenciales, por lo que la afectación económica es mínima.

“Las papelerías y tienditas que se vieron beneficiadas por el regreso parcial a clases van verse afectadas, pero como la mayoría de estos negocios son informales entonces no habrá mayor repercusión”, menciona.

Sin embargo, explica que si la tendencia de contagios aumenta y se presenta un panorama como el de diciembre de 2020, la economía entonces retrocederá.

“A finales del año pasado, ante un aumento acelerado de casos y hospitalizaciones, las plazas comerciales y restaurantes volvieron a cerrar, lo que fue muy negativo porque como pertenecen al sector formal, entonces se vieron afectadas actividades que pagan impuestos y generan empleos”, detalla.

Cabe recordar que el 18 diciembre de 2020, la capital del país declaró por segunda ocasión el semáforo rojo, lo que significó nuevamente el cierre de actividades no esenciales debido a que la ciudad estaba en el segundo y más intenso pico tanto de contagios como hospitalizaciones: se alcanzó una saturación en nosocomios del 90 por ciento y 6 mil camas ocupadas.

“Si otra vez se alcanza ese extremo, otra vez la economía se realentará y eso es preocupante”, explica.

Detalla que es importante continuar con la apertura de actividades económicas y los protocolos sanitarios porque, aunque de manera lenta, la capital y el país comienzan a recuperarse.

“El Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) informó que en 2020, la caída en actividad económica había llegado hasta el menos 18 por ciento, ahora, en el primer trimestre del año, se nos dice que es de 24 por ciento al aumento. Esto es una recuperación lenta, tomando en cuenta que la ciudad tocó fondo”, explica.

Empresarios rechazan mensajes cruzados en espera de recuperación

El 18 de junio, después de que el Gobierno de México diera a conocer que la ciudad regresaba al color amarillo en el semáforo epidemiológico, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) reprochó el mensaje cruzado difundido.

Previo al anuncio de las autoridades federales, el Gobierno de la Ciudad de México no informó sobre cambios en el color del semáforo ni tampoco sobre restricciones de actividades.

Ante esto, la organización gremial lanzó un comunicado donde exhortó a los dos órdenes de gobierno a mejorar su coordinación.

“La difusión de anuncios diferenciados como el presente solo crea incertidumbre y falta de certeza jurídica en la operación de los negocios”, indicó Coparmex.

Además, la organización afirmó que el retroceso era un signo perjudicial para la recuperación de empleos y las empresas que reabrieron tras la peor etapa de la contingencia sanitaria.


El regreso a semáforo amarillo por ahora solo ha implicado el cierre de escuelas a dos semanas del reinicio a clases presenciales, por lo que la afectación económica es mínima

“Reiteramos que retroceder en el semáforo epidemiológico es muy perjudicial para la recuperación de los empleos y las empresas perdidas a consecuencia de la pandemia; ejemplo de ello, es el avance positivo que la Ciudad de México ha tenido con la creación de 20 mil empleos, generados con mucho esfuerzo por la iniciativa privada en los últimos meses, entendiendo que aún nos falta recuperar 200 mil de los empleos perdidos (…) Retroceder en el semáforo implicaría ir más lento en la recuperación de dichos empleos perdidos”, detalló el gremio de la iniciativa privada.

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