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POLICíAFEDERAL

Otra inexplicable de García Luna

Raúl Tortolero

El atentado que sufrieron dos diplomáticos estadounidenses y un capitán de la Marina el viernes pasado deja nuevamente mal parado a Genero García Luna, secretario de Seguridad Pública federal.

El ataque perpetrado por policías federales fue claro y no se siguió ningún protocolo, ni diplomático ni de seguridad, para la detención de la camioneta en donde viajaban el personal de la Embajada de Estados Unidos.

Incluso un comunicado, de esa sede diplomática, califica como una emboscada el evento donde resultaron heridos los dos estadounidenses.


Ago 26, 2012
Lectura 20 min
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Hasta ayer domingo, se desconocía la naturaleza de la misión del personal diplomático

La confianza entre la Marina y el gobierno de EU está basada en que unidades de la Marina han sido entrenadas en el vecino país en el Comando Norte

El Secretario de Gobernación Alejandro Poiré declaró que el gobierno de México tenía el compromiso de investigar los hechos

El atentado que sufrieron dos diplomáticos estadounidenses y un capitán de la Marina el viernes pasado deja nuevamente mal parado a Genero García Luna, secretario de Seguridad Pública federal.

El ataque perpetrado por policías federales fue claro y no se siguió ningún protocolo, ni diplomático ni de seguridad, para la detención de la camioneta en donde viajaban el personal de la Embajada de Estados Unidos.

Incluso un comunicado, de esa sede diplomática, califica como una emboscada el evento donde resultaron heridos los dos estadounidenses.

Y aún antes del cierre de esta edición, a casi tres días  después del atentado, aún no hay una explicación oficial clara sobre lo que pasó.

Los hechos

El viernes pasado a las 8:00 de la mañana dos diplomáticos de la embajada estadounidenses viajaban con un capitán de la Marina en una camioneta Toyota Land Crusier blindada.

Cuando el vehículo, que era conducido por el marino, transitaba por el tramo Tres Marías-Huitilac fueron atacados por oficiales de la Policía Federal, sin mediar ningún tipo de aviso.

De acuerdo con la SEMAR, las víctimas de este atentado fueron perseguidas por al menos cuatro vehículos de la policía, desde los cuales los federales abrieron fuego contra la camioneta de la Embajada de Estados Unidos. 

Los policías buscaron impedir que los tripulantes de la camioneta Toyota llegaran a las instalaciones de la Armada de México en el cerro de El Capulín, Municipio de Xalatlaco. En la camioneta Toyota con placas BCM 242 de la Secretaría de Relaciones Exteriores viajaban Jess Hood Garner y Stan Dove.

Era preferible asesinarlos, antes que permitirlo. Los cerca de 200 casquillos percutidos a lo largo de varios kilómetros en que fue hostigado este personal desarmado obligan a reflexionar si la Policía Federal sirve a la ciudadanía… o a oscuros intereses.

Se trataba de “capacitadores” que se dirigían a un presunto campo de prácticas de la SEMAR ubicado  cerca de Huitzilac, Morelos, donde todo ocurrió. Esta institución reconoció –junto con la SSP federal-, desde el viernes, que fueron policías federales quienes dispararon contra el vehículo Toyota Land Crusier, que estaba blindada.

El sábado se dio a conocer que fueron detenidos 12 agentes de la Policía Federal relacionados con el ataque a la camioneta.

Los detenidos son Héctor Francisco Martínez Leyva, José Uriel Garrido Franco, Gerardo Ramírez Garduño, Rafael Rivera Córdova, Tomás Romanillo Armenta, Ranulfo Ruelas López, Carlos Sánchez Durán, Raúl Sánchez, Fonseca, Francisco Humberto Segovia Domínguez, Ángel Mauricio Sotelo Martínez, Emir Suárez García y Jorge Alberto Vargas Camacho.

Perfiles militares

En las redes sociales “Jess Hood” presenta una biografía de trabajo en el Ejército de Estados Unidos, actualmente en condición de retirado, con el grado de “Sargento” de Pelotón, y con estudios en Justicia Criminal, con domicilio en Agate, Colorado y casado con Bobette Hood.

A juzgar por la edad que muestra la fotografía de esta mujer –rostro ajado, gruesos lentes y cabello blanco-, el Jess Hood que nos ocupa sería más bien el hijo de este matrimonio, de 49 años, homónimo del perfil descrito en Facebook.

El concepto de “Criminal Justice” es explicado en el perfil de Jess Hood como el sistema de prácticas e instituciones de gobierno dirigido a defender el control social, disuadir y mitigar el crimen, o sancionar a aquellos que violan las leyes con penas criminales y esfuerzos de rehabilitación.

En la biografía de Jess Hood, en el rubro “Trabajo y Educación”, aparece “Fort Benning”. Es una importante instalación del Ejército de EU, ubicada en la ciudad de Columbus, cerca de Georgia y de Alabama. Se trata –según Wikipedia- de una comunidad militar, de unos 120 mil militares en activo, y sus familiares, así como elementos en reserva y retirados. 

Fort Benning es la casa de la Escuela de Infantería del Ejército de los Estados Unidos, de la Escuela de las Américas, de elementos del 75º Regimiento Ranger, y de la 3ª Brigada de Combate Pesado de la 3ª división de Infantería. La superficie del terreno es de 737 kms cuadrados.

Otra característica de Hood es su marcada preferencia electoral por el Partido Republicano, y su apoyo al candidato presidencial Mitt Romney. De Stan Dove se sabe mucho menos. Tendría 50 años de edad.

Ambos estadounidenses resultaron heridos pues la camioneta, pese a estar blindada, fue traspasada dado el inmenso volumen de fuego a que fue sometida. Fueron trasladados primero al Hospital Inovamed en Cuernavaca, pero después, a uno en la Ciudad de México. El marino que los acompañaba no tuvo que ser tratado.

Policías o sicarios

Expertos civiles en seguridad nacional consultados por Reporte Indigo se preguntaron qué diferencia hay en México entre la forma de operar de un policía federal y un sicario. “Ninguna”, aseguraron.

Los uniformados no actuaron bajo ningún protocolo; los matones a sueldo tampoco lo hacen. Ambos obedecen órdenes. Los sicarios, de sus capos. Los policías federales, “no se sabe de quién”.

Y cuestionan: ¿es ésta la nueva policía que el gobierno federal deja como legado luego de años de supuestas mejoras, controles de confianza y gastos megamillonarios en tecnología?  ¿Por órdenes de quién la PF, según la propia SEMAR, dispara a matar contra un vehículo diplomático? ¿A quién sirve la PF?

El Secretario de Gobernación Alejandro Poiré declaró que el gobierno de México tenía el compromiso de investigar los hechos.

“Hemos establecido una comunicación permanente con la Embajada de Estados Unidos, y en cuanto se tuvo conocimiento de los hechos diversas dependencias ofrecieron auxilio oportuno para el resguardo y atención de los heridos”, dijo.

Por su parte, el gobierno de Estados Unidos emitió un comunicado el mismo viernes por la tarde en el que coincidió con la postura mexicana al aceptar que trabajan ambos países en las investigaciones.

“El gobierno mexicano ha iniciado una investigación y detenido a miembros de la Policía Federal involucrados. (Y) ha indicado que se realizará una investigación completa y exhaustiva de este incidente. La Embajada ha estado cooperando de manera estrecha con las autoridades mexicanas y asistirá en todo lo posible”, según un comunicado de la Embajada encabezada por Anthony Wayne. 

En este documento lo novedoso fue el uso de la expresión “emboscada”, para referirse a los hechos que afectaron a sus connacionales. Una emboscada técnicamente implica premeditación. No hay emboscadas “por confusión”.

Las placas de la SRE son inconfundibles y los policías reciben capacitación para reconocerlas fácilmente.

Fuentes castrenses comentaron a este diario un aspecto técnico relacionado con las placas. Los números de las placas diplomáticas están cifradas de manera que 001 representa a un Embajador; 002, a un Ministro; 003 a un agente consular. Pero el número 242 sólo representaría a funcionarios de “bajo nivel”, explicaron. “O a personal encubierto”.

DEA y SEMAR, cercanas

Se ha especulado si los dos empleados de la representación estadunidense serían agentes encubiertos de la DEA. Y es que la relación entre la Marina y la DEA (Agencia Antidrogas por sus siglas en inglés) es muy estrecha.

Prueba de esto es la información transmitida por Carlos Pascual, el entonces embajador de Estados Unidos, a Washington, el 17 de diciembre de 2009, un día después de la muerte del capo Arturo Beltrán Leyva, alias “El Barbas”.

De acuerdo con el cable 3573 filtrado a Wikileaks,  Estados Unidos proporcionó primero la ubicación del narcotraficante a la SEDENA, que se mostró “reacia” a actuar con prontitud, lo cual generó la participación de la SEMAR, que realizó el operativo.

La confianza entre la Marina y el gobierno de Estados Unidos está basada en que unidades de la SEMAR han sido entrenadas en el vecino país en el Comando Norte (NorthCom) del Ejército estadounidense.

Un detalle hoy llama la atención: en ese mismo cable, el embajador critica al secretario de Seguridad Pública Genaro García Luna por no haber participado en el operativo contra Beltrán Leyva.

“La Sedena proporcionó apoyo a la Semar durante la lucha contra las fuerzas de Arturo Beltrán Leyva, pero sólo puede tomar un poco de crédito del éxito de la operación. Genaro García Luna, el secretario de Seguridad Pública, también se puede contar como un perdedor neto en el operativo contra Arturo Beltrán Leyva. Hoy, tres años más tarde, hay 12 policías federales, de la “Unidad Operativa de Seguridad Preventiva, Estación Tlalpan”, detenidos y declarando ante la PGR, por haber baleado a dos funcionarios del gobierno de Estados Unidos y a un marino mexicano.

El MP Federal realiza las diligencias correspondientes y ha enviado a “peritos en balística, criminalística de campo, fotografía forense, dactiloscopia, ingeniería y arquitectura”, para aclarar los hechos, dice la PGR.

Concretamente, Victoria Pacheco Jiménez, Subprocuradora de Control Regional de Procedimientos y Amparos de la PGR, es la responsable de las indagatorias.

¿Control de confianza en la PF? 

Los ciudadanos estadounidenses Lesley Ann Enriquez –embarazada de tres meses-, y su esposo, Arthur Haycock Redelfs –ambos del Consulado de Estados Unidos en Cd. Juárez- fueron asesinados  el 14 de marzo de 2010, en una camioneta Toyota sobre la Av. Francisco Villa de esa urbe. Se atribuyó la autoría de ese crimen al grupo delictivo “La Línea”.

El 15 de febrero de 2011 fue asesinado Jaime Zapata, agente de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en San Luis Potosí.

El hecho pronto se convirtió en un escándalo internacional que más tarde salpicaría al Fiscal General de Estados Unidos, Eric Holder, como responsable de introducir armas a México, con el supuesto objetivo de rastrear a sus compradores, bajo el dudoso operativo “Fast and Furious”, que tiene al funcionario pendiendo de un alfiler.

Cuando trascendió que los presuntos responsables de la muerte de Zapata fueron los Zetas, el nivel de indignación en el gobierno estadounidense no menguó.

Los resbalones del SSP

DICIEMBRE 8 DE 2005
ESCENIFICAN SIMULACIÓN

Policías de la AFI a cargo de Genaro García Luna, comandados por Luis Cárdenas Palomino, actual Jefe de la División Regional de la Policía Federal detuvieron a la francesa Florance Cassez.

En lugar de poner a la detenida a  disposición del Ministerio Público inmediatamente, la madrugada del 9 de diciembre miembros de la corporación comandados por Cárdenas Palomino simularon detener “in fraganti” a Cassez como secuestradora  para transmitir la escena  en “vivo” en los noticieros.

A pesar de los reclamos del gobierno francés, así como del pronunciamiento de algunos ministros de la Corte que juzgan que la francesa debe de ser liberada, el caso sigue abierto y pendiente de resolución.

MAYO 16 DE 2007 
CONVOY DE SICARIOS

Un comando fuertemente armado “levantó” a policías municipales de Cananea, Sonora. La batalla campal entre las fuerzas de seguridad estatales y los “ejércitos” del narco dejaron un saldo de 22 muertos. 

El gobernador de Sonora, Eduardo Bours, declaró: “El convoy pasó por la carretera federal, anduvo transitando, ¿qué será?, desde Caborca, Altar, hasta Cananea, ¿les gusta 

dos, 300 kilómetros?, y no los detectaron (los policías federales.)”

JUNIO 6 DE 2007
DETIENEN A FEDERALES

La mañana del 6 de junio de 2007, elementos del Ejército Mexicano detuvieron a siete policías federales en el aeropuerto de Mexicali, Baja California.

Los militares de la  II Región Militar les encontraron 13 cajas que contenían 3 mil 760 pequeñas cajas D-Norpseudoefedrina, precursores para elaborar meta anfetaminas.

JUNIO 25 DE 2007 
DESTITUYEN A 234 MANDOS

234 altos mandos de la Policía Federal y de la Agencia Federal de Investigaciones fueron removidos de sus cargos para “evitar que el crimen organizado penetrara”  el sistema de seguridad pública del país informó el secretario Genaro García Luna. 

La acción fue interpretada como una medida del Secretario de Seguridad Pública para instalar en los cargos a “su gente”. 

FEBRERO 15 DE 2008
COMISIONADO GENERAL DENUNCIA CORRUPCIÓN

Javier Herrera Valles, Comisionado General de la entonces PFP, denunció ante el presidente Felipe Calderón diversas  irregularidades  que ocurrían en la Secretaría de Seguridad Pública Federal. 

En mayo, Herrera Valles  envió una nueva carta al presidente de la República pero no sucedió nada.

Posteriormente el Comisionado hizo pública su denuncia en el programa Punto de Partida que conducía la periodista Denisse Maerker, y en Reporte Índigo.     

El  18 de noviembre de 2008 Herrera Valles fue detenido por la Policía Federal. Lo acusaron, en base a declaraciones de testigos protegidos, de tráfico de drogas y delincuencia organizada. 

Herrera Valles fue condenado a 10 años de prisión en un penal de alta seguridad, en donde lo han seguido torturando según denuncias interpuestas en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. 

MAYO 8 DE 2008
ASESINAN A COMISIONADO 

El comisionado de Seguridad Regional de la Policía Federal Preventiva, Edgar Eusebio Millán Gómez, persona muy cercana al secretario de Seguridad Pública, fue asesinado en su casa el 8 de mayo de 2008. 

Millán fue objeto de un homenaje póstumo por el presidente de la Republica. Después se supo que participaba activamente en actividades de la delincuencia organizada. 

JUNIO 26 DE 2008
ASESINAN A DIRECTOR DE INVESTIGACIONES

El 26 de junio  fue asesinado el director de Investigaciones de la entonces Policía Federal Preventiva, Igor Labastida.

“Información de la Procuraduría General de la República señala que el 16 de agosto de 2003, el testigo protegido ‘José Rodríguez’, quien pertenecía al cártel de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, refirió que el servidor público (Labastida) supuestamente estaba vinculado con el cártel de Osiel Cárdenas Guillén”, revelo el periódico Reforma el 28  de junio.

Elementos de la PFP informaron a Reporte Índigo que en la camioneta Cadillac  Escalade de Labastida había un millón de dólares.  

SEPTIEMBRE 5 DE 2008
DETIENEN A LA ‘COMANDANTE LORE’

El 5 de septiembre de 2008, fue detenida  la comandante Lorena González Hernández, subdirectora de la Dirección General de Secuestros y Robos de la Policía Federal Preventiva (PFP), por su presunta participación en el secuestro y homicidio de Fernando Martí. 

Actualmente continúa en prisión.

MAYO 25 DE 2009
EL MICHOACANAZO

38 funcionarios locales del Estado de Michoacán, 10 de ellos presidentes municipales, fueron detenidos por la Policía Federal en un operativo que después fue conocido como ‘el michoacanazo’.

Ninguno de los detenidos fue encontrado culpable y tuvieron que ser liberados. 

El pasado  23 de agosto la PGR solicitó ordenes de aprehensión en contra de los jueces federales que resolvieron sobre las liberaciones. 

JUNIO 26 DE 2012
ASESINAN SUS COMPAÑEROS 

Tres policías federales fueron asesinados por otros de sus compañeros en las instalaciones de la Terminal 2 del Aeropuerto de la Ciudad de México. 

Según la Secretaría de Seguridad Publica, el crimen ocurrió  cuando efectivos de la PF se trasladaron a la terminal “para realizar el aseguramiento de probables responsables vinculados con el delito de tráfico de droga”.

A causa de este hecho fueron  remplazados todos los policías federales del Aeropuerto de la Ciudad de México.

DIPLOMÁTICOS, EMBOSCADOS POR LA POLICÍA 

El atentado de los agentes federales falló, pero le fue útil a quien lo ordenó. La misión que los funcionarios de la Embajada tendrían encomendada no se habría realizado

Por Rodrigo Villegas

Doce elementos de la Policía Federal están bajo sospecha de haber actuado en contubernio con miembros del crimen organizado para atentar contra un vehículo diplomático de la Embajada de Estados Unidos en México.

La Policía Federal participó en una aparente “emboscada” perpetrada a un vehículo diplomático tripulado por al menos dos presuntos Marines en activo del gobierno de Estados Unidos, y un capitán de la Marina Armada de México. 

“Esta mañana (del viernes), dos miembros del personal del gobierno de los Estados Unidos y un capitán de la Marina Armada de México se dirigían en un vehículo de la misión diplomática hacia una instalación de entrenamiento cuando fueron emboscados por un grupo de individuos”, señaló en un comunicado la Embajada de Estados Unidos.

Fuentes cercanas a la misión diplomática estadounidense y a la SEMAR han sostenido que el vehículo diplomático circulaba en una misión “confidencial” (“classified”) y que la Policía Federal habría tenido conocimiento de que éste transitaría por “carreteras aledañas” a la carretera México-Cuernavaca.

A esto se le denomina “lógica de servicio”. Ya que la carretera federal México-Cuernavaca y las vialidades que la rodean han estado sujetas a fuertes operativos de seguridad, en especial en los últimos meses tras la alteración del orden público en la zona de de Morelos y Guerrero.

Fuentes diplomáticas aseguraron a Reporte Indigo que todo tránsito de personal federal es anticipado en un comunicado interinstitucional. 

Es decir la Policía Federal habría estado informada del traslado de funcionarios de la Embajada estadounidense por esa carretera.

La Marina sostiene que el vehículo se dirigía a las instalaciones navales en el cerro del Capulín.

Los agentes de la Policía Federal vestidos de civil, quienes buscaban “neutralizar” al vehículo diplomático, lograron su objetivo.

La misión

Hasta ayer domingo, se desconocía la naturaleza de la misión del personal diplomático y de su acompañante mexicano. Tampoco ha habido ninguna explicación oficial sobre el operativo en el que supuestamente se encontraban los efectivos de Policía Federal. 

También hasta ayer, quedó claro que el personal que participó en la “emboscada” estaba adscrito al Distrito Federal, y tendría jurisdicción únicamente en otros cuatro municipios del Estado de México.

Sobre las declaraciones realizadas por personal de la Armada de México y del Ejército Nacional, circularon versiones sobre un enfrentamiento previo entre el Ejército y miembros de la delincuencia organizada en un paraje cercano a donde se ubicó el vehículo diplomático. 

Las inconsistencias

Los miembros del crimen organizado siempre violan la ley. El pasado viernes, los agentes federales violaron leyes y tratados internacionales; atentaron contra los principios diplomáticos que prevalecen en todas las naciones signatarias de los protocolos de la ONU. 

Aún suponiendo que la PF haya marcado el alto al vehículo con un propósito legitimo, los agentes violaron al menos tres artículos del protocolo pactado para hacer uso de la fuerza.

Primero, el vehículo recibió al menos 30 impactos de bala. En el lugar se encontraron por lo menos 50 casquillos calibre 7.62 mm. 

Los lineamientos marcan específicamente el uso de la fuerza legal, proporcional, racional, necesaria y oportuna. Es evidente que estos supuestos fueron violados. A esto se le suma que la mayoría de los impactos se concentran en la puerta del copiloto.

Segundo, el procedimiento estándar para detener a un vehículo se centra en inhabilitar la marcha del  vehículo mediante tres medidas principales: hacer uso de la fuerza dirigida al motor, neumáticos o conductor.

Los neumáticos de la camioneta en efecto fueron afectados, sin embargo el cofre no presentó impacto de bala alguno, y en cuanto la cabina del conductor, solo se aprecian dos disparos.

Primeros peritajes

Los casquillos encontrados en el lugar eran en su mayoría calibre 7.62 mm, que corresponden regularmente a las armas que no utiliza la policía federal, como son los rifles AK-47 (Cuernos de Chivo). La policía federal utiliza normalmente rifles M4-1 o similares de denominación .223 mm.

Los impactos de bala se encuentran concentrados en el lugar del copiloto, en donde por protocolo, se infiere que el capitán de la Marina de México conducía el vehículo.

A su vez este acompañante habría sido el líder del equipo operativo de la Embajada de Estados Unidos.

Surge una pregunta: ¿Se trata acaso de un ataque dirigido específicamente al personal estadounidense a cargo de la comitiva?

La descripción de la Oficina de Seguridad Regional de la Embajada (RSO) por sus siglas en inglés, y en especifico de lo que los oficiales heridos declararon; los atacantes abrieron fuego a discreción.

Las versiones extraoficiales sugieren que un comando armado fue respaldado por elementos de la Policía Federal.

Por ello, los acontecimientos suscitados cerca en la carretera México-Cuernavaca a la altura de Tres Marías, ponen en evidencia a vulnerabilidad de las instituciones de seguridad así como el grado con que han sido infiltradas por el crimen organizado.

Las interrogantes sobran, entre ellas sobresalen las siguientes.

-La Policía Federal asegura que los elementos implicados podrían haber estado realizando tareas de recuperación de un auto robado al Director del Museo de Antropología e Historia.

¿Acaso la camioneta de este personaje contaba con la misma descripción, y con placas diplomáticas?

-Fuentes oficiales de la Secretaria de Marina aseguran que su personal estaba desarmado, lo que contradice la “lógica de servicio” de que los escoltas del personal diplomático también estarían desarmados.

– Los documentos oficiales de la embajada sugieren que el personal diplomático cuenta con vacantes especificas para cubrir las seguridad de los escoltas de diplomáticos. Si en efecto se tratara de la persecución de un delito como robo de auto, habría que hacerse la interrogante de desde cuando la Policía Federal se concentra en combatir este delito.

Por ello habría explicar la actuación excesiva de la Policía Federal, la condición legal de la jurisdicción que ejercieron en esta acción.

– Y está el tema de la colaboración intersecretarial. La Policía Federal habría recibido por protocolo, un memorándum en cual se alertaba del vehículo en circulación.

Morelos, en disputa

Morelos había sido considerado desde hace mas de una década una entidad neutral entre las bandas del crimen organizado.

Sin embargo, desde el operativo en contra de Arturo Beltrán Leyva por parte de la Marina Armada de México, producto  de la inteligencia aportada por la embajada de Estados Unidos, la situación empezó a descomponerse.


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