Luego que el artista Pepx Romero fue grabado lamiendo y tocando con los labios alrededor de 30 piezas prehispánicas del Museo Nacional de Antropología, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) indicó que no se violaron los sistemas de seguridad.

Diego Prieto, director del INAH, aseguró que no hubo daño a las piezas y pese a esta acción no falló el sistema de seguridad del museo, al que catalogó como el más seguro del país.

“En ningún museo del mundo cada visitante tiene un vigilante a su lado. Esta persona (Romero) se introduce al museo con tres acompañantes (…) Acercarse a una pieza a una distancia tan cercana no es correcto pero es posible, afortunadamente en este caso no causaron daños”, dijo.

Previamente, personal del museo había dicho que se estaba investigando si falló el sistema de seguridad y vigilancia en el Museo Nacional de Antropología, luego de que el artista lamiera piezas prehispánicas que resguarda esa institución.

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Asimismo, el INAH informó que “nunca hubo solicitud y de ninguna manera se dio autorización” de que se realizará la acción catalogada por el artista como performance.

“Revisando los sistemas de seguridad del museo para determinar cuándo fue realizada la grabación (que ayer circuló en Internet), si hubo contacto directo con las piezas y determinar las acciones a seguir” precisó.

Cabe señalar que el artículo 52 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos dice: “Al que por cualquier medio dañe, altere o destruya un monumento arqueológico, artístico o histórico, se le impondrá prisión de tres a 10 años y multa hasta por el valor del daño causado”.

Por su parte Silvia Loza López, secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadores Administrativos, Manuales, Técnicos y Profesionistas del INAH, reveló que “ya casi no hay custodios” en el recinto.

“El tema de fondo es la poca importancia que le ha dado el gobierno al fortalecimiento de las instituciones de cultura, donde los presupuestos son menores. Aunque vemos grandes cantidades para proyectos como Chapultepec, con miles de millones de pesos, el refrendo a las instituciones culturales y sus funciones para cumplir de manera eficaz no existe”, dijo a El Economista.