Reporte Indigo

niños

Niños bajo fuego

130
millones de mujeres y niñas en los 29 países de África y Oriente Medio han sufrido de mutilaciones genitales por motivos culturales o religiosos
El presidente Barack Obama dijo que EU vive una terrible crisis humanitaria
Autoridades mexicanas trasladaron a 167 de lo niños de ‘Mamá Rosa’ a albergues del DIF en varios estados
A José Luis le decían “El Conan” porque presumía ser el más fuerte de todos sus primos
Melany Gómez Ramón fue secuestrada el viernes 18 de julio y encontrada muerta al día siguiente
https://www.youtube.com/watch?v=ejLEy3Mvb9s&list=UUCCjc1piE1mIrhcE3ejENeA

Melany tenía 7 años. Fue secuestrada y asesinada en Ciudad Madero, Tamaulipas. Estaba feliz por haber ido a la playa.

A José Luis, de 13 años, lo alcanzó una bala de goma durante un operativo policiaco en San Bernardino Chalchihuapan, Puebla. Murió tres días después. Venía saliendo de la escuela.

Más de 400 menores fueron encontrados en una casa hogar en Zamora. Mientras se debate si estaban o no en malas condiciones, los pequeños están en un limbo. Van de aquí para allá a la espera de encontrar un nuevo hogar.

En la frontera norte, cerca de 400 mil niños migrantes se encuentran en manos de autoridades de Estados Unidos. Sus padres fueron repatriados a sus países de origen y ellos son ahora los hijos de nadie.

… Y eso es solo en México.

Durante las últimas semanas, los niños han acaparado las noticias. Y no ha sido para bien.

Ayer, la Unicef informó que un total de 121 niños palestinos -80 de ellos menores de doce años- han muerto desde que Israel emprendió su ofensiva militar contra el territorio palestino de Gaza.

También ayer se cumplieron 100 días de la noche en la que el grupo Boko Haram secuestró a cerca de 200 niñas del internado educacional en Chibok, Nigeria.

El martes, Bolivia se convirtió en el único país en el mundo que autoriza trabajar a los niños desde los 10 años, y no a partir de los 14 como hasta ahora.

El Ministerio de Trabajo de aquel país revela que son 848 mil niñas y niños de entre 5 a 14 años trabajan bajo condiciones de peligro y riesgo.

A inicios de la semana, el organismo de Naciones Unidas para la protección de la infancia señaló que más de 700 millones de mujeres en el mundo fueron obligadas a casarse cuando aun eran niñas.

El mundo ya no parece ser un lugar seguro para los más pequeños.

> MELANY
‘Mi hija fue feliz’

La pequeña, morena y de cabello largo, tiene las manos en la cintura. Mira directo a la cámara, pero no sonríe. Usa un bikini de colores. Está en playa Miramar.

Es la última fotografía de ella que tendrán sus padres. Melany Gómez Ramón fue secuestrada el viernes 18 de julio y encontrada muerta al día siguiente.

Su cadáver estaba junto a un árbol, cubierto de maleza. Tenía un golpe en el rostro y solo vestía una playera rosa.

La madre de la niña dijo en entrevista para Telediario que se la llevaron durante la madrugada, mientras dormía en una casa que la familia había rentado para pasar las vacaciones.

Detalló que observó una silueta que entró al cuarto, pero pensó que se trataba de un familiar. Para el viaje, habían rentado un camión de turismo, pues iban más de 20 parientes.

“Yo escuché que alguien movía la perilla de la puerta (de la habitación) se oyó, abrí los ojos y vi que alguien llevaba cargando a una niña en el hombro. En el cuarto durmieron muchas niñas y yo pensé que algún papá de las otras niñas la había cargado para cambiarla de cama, pero aun así me pareció extraño ¿Por qué si aquí cabemos muy bien?”, relató Liliana Ramón Rodríguez, madre de la menor.

Cuando la mujer descubrió que la niña que faltaba era su hija y que ningún familiar había entrado a la habitación, salió a la calle a buscarla, sin éxito.

Ayer, la PGR informó que Melany murió por asfixia casi inmediatamente después de que fue raptada.

Su madre ahora solo tiene esa foto y el recuerdo de su hija jugando en el mar.

“Ella esperaba con ansias las vacaciones para estar aquí en la playa; cuando llegamos, fue lo primero que hizo, ir a ver el mar, estaba ansiosa. Llegamos, se cambió, nos fuimos al agua toda la tarde, mi hija fue feliz aún así, muy feliz aquí”.

> JOSÉ LUIS
La tragedia de la Ley Bala

El 9 de julio pasado, en San Bernardino Chalchihuapan, Puebla, el Gobierno del Estado desplegó un operativo policiaco para desalojar a un grupo de habitantes que bloqueaban la carretera Puebla-Atlixco.

Los manifestantes exigían al gobernador Rafael Moreno Valle restituir las oficinas del Registro Civil a las Juntas Auxiliares.

José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, de 13 años, estaba en la escuela. Su madre, Elia Tamayo había ido a recogerlo un poco antes de la hora de la salida.

“Los granaderos estaban aventando cosas que explotaban y cuando yo oí eso, mi hijo cayó de lado”, contó Elia.

A José Luis le decían “El Conan” porque presumía ser el más fuerte de todos sus primos. Pero José Luis –y su madre- tuvo 11 días de agonía.

Al menor se le diagnosticó muerte cerebral el viernes 18, y un día después, el sábado 20, falleció.

Elia se enteró de eso horas después. Lo supo por que los medios de comunicación reprodujeron un boletín emitido por el gobierno estatal. Nadie, en persona, se lo dijo.

La mujer no tiene dudas. Los policías mataron a su hijo.

Pero el gobierno de Puebla no piensa igual. Dijeron que las heridas que sufrió el pequeño fueron provocadas por cohetones lanzados por los propios manifestantes. Incluso en su declaración, la madre de José Luis aseguró que Luis Arturo Cornejo Alatorre, subsecretario de Asuntos Políticos y Protección Civil de la Secretaría General de Gobierno le pidió que sostuviera esa versión.

No lo hizo.

El reporte forense señala que el menor sufrió una herida en la cabeza, pero no menciona qué la causó, aunque los forenses no hallaron rastros de pólvora en el cráneo del niño. Eso contrapone la versión del gobierno.

Proceso reportó que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) atrajo el caso e inició una investigación.

Pudo ser una bala. Pudo ser un cohetón. Lo único seguro es que el pasado miércoles Elia sepultó a su hijo asesinado.

> CASA HOGAR DE ‘MAMÁ ROSA’
Niños de nadie

Zamora se convirtió en un circo mediático luego del cateo que elementos de Policía Federal, Ejército y de la Procuraduría General de la República (PGR) realizaron a la casa hogar La Gran Familia.

En el operativo las autoridades aseguraron haber rescatado a cerca de 500 niños.

Informaron que permanecían privados de su libertad, que varios de los menores eran abusados sexualmente, y muchos otros eran obligados a trabajar por la administradora y fundadora de la casa hogar, Rosa del Carmen Verduzco.

El espectáculo comenzó.

Activistas, escritores y políticos salieron a la defensa de “Mamá Rosa”. Acusaron al Gobierno Federal de armar un montaje y al estatal de prestarse al juego.

Los niños quedaron en medio de las declaraciones.

Ayer, la Unicef instó al Gobierno Federal a elaborar un sistema de registro de albergues y casas de acogida de niños privados de su medio familiar.

El organismo internacional reclamó a las autoridades mexicanas que coloquen en el centro de la agenda nacional la revisión de los procesos de institucionalización y cuidados de los niños.

Recalcó que hace falta un sistema de supervisión de esas instituciones y programas de apoyo a las familias en situación de vulnerabilidad para prevenir situaciones como las que se denunciaron en el albergue de La Gran Familia.

El sábado 19 de julio, autoridades mexicanas trasladaron a 167 de lo niños de “Mamá Rosa” a albergues del DIF en Jalisco, Estado de México, Guanajuato y DF.

Laura Vargas, titular del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, explicó que la intención de reinsertarlos en sus familias.

“Vamos a darles un lugar digno donde puedan estar viviendo con mejores condiciones y oportunidades”, señaló en conferencia de prensa.

En el albergue de Zamora, 341 niños y niñas aún esperan una familia.

> NIÑOS MIGRANTES
La travesía del horror

Miles de niños migrantes cruzan sin sus familiares la frontera sur de México, atraviesan de -alguna forma- un país en el que, según cifras oficiales, el año pasado hubo 22 mil 732 homicidios.

Huyen de la violencia en sus países. Huyen del reclutamiento obligado a las pandillas. Huyen de la muerte.

Cansados del horror que los rodea comienzan la travesía. Que no está exenta de drama.

De acuerdo a un informe que reproduce Univisión, el 85 por ciento de los niños migrantes han reportado experiencias traumáticas antes de ingresar en los refugios, el 58 fue abusado físicamente y el 25 por ciento dijo haber sido testigo de crímenes violentos.

La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos reportó que en el primer semestre del año detuvo a 57 mil 525 niños.

Los que no llegan al otro lado se quedan en México. La Secretaría de Gobernación registró que entre enero y mayo de este año, el Instituto Nacional de Migración (INM) ha detenido a 8 mil 007 menores de entre 0 y 17 años. Más de 4 mil viajaban solos.

El fin de semana pasado, la firma de inmigración Amoachi & Johnson condenó a la organización de defensa legal Kids In Need of Defense (KIND, por sus siglas en inglés) por tratar de enviar de vuelta a algunos de los niños a sus países de origen.

“No podemos devolver niños a zonas de guerra, incluso si no cumplen con los requisitos para recibir protección legal en Estados Unidos. Debemos ser honestos. No se puede devolver a los niños a lugares donde no hay un gobierno para protegerlos sin que corran peligro”, precisó la firma en un comunicado.

Entonces ¿qué se puede hacer con ellos?

Lo dijo el presidente Barack Obama. Estados Unidos vive una terrible crisis humanitaria.

Hace dos años, el Instituto Transfronterizo de la Universidad de San Diego realizó un foro denominado “Niños en la Frontera”, en el que advirtió sobre el creciente flujo de menores no acompañados.

> FRANJA DE GAZA
Inocencia bajo ataque

Los números son desoladores. Cada hora un niño muere en Gaza víctima de los ataques israelíes, según la ONU.

Ayer, la Unicef informó que 121 niños palestinos -80 de ellos menores de doce años- han muerto desde que Israel emprendió hace dos semanas su ofensiva militar contra el territorio palestino de Gaza.

“Yunis Baker no deja de vigilar el cielo cuando sale de casa. El niño, de siete años, busca los drones armados que revolotean sin pausa sobre Gaza”, relata Osama Damo, de Save the Children.

Desgarrador.

Más de 116 mil pequeños  necesitan ayuda urgente para superar el trauma de una ofensiva militar que mató a sus familiares o que destruyó sus casas.

Al menos 70 mil niños se han visto obligados a abandonar sus hogares.

Ayer, varias explosiones mataron a 16 personas la primaria de Beit Hanún, una localidad al norte de Gaza. Entre los muertos y los 200 heridos había varios trabajadores de Naciones Unidas, niños y mujeres.

Los menores representan una tercera parte de las víctimas civiles registradas por la decisión del Gobierno israelí de emprender un bombardeo continúo sobre Gaza en respuesta al asesinato de tres adolescentes israelíes secuestrados.

Hasta ayer se había informado de la muerte de 586 palestinos, la gran mayoría civiles.

De los menores muertos por los ataques israelíes, 84 eran niños y 37 niñas, de edades entre los cinco meses y los 17 años, según los datos de Unicef.

El conflicto en esa parte del mundo lleva tanto tiempo que para muchos niños de ambos lados de la franja la vida que tienen ahora es lo normal.

“Ningún niño —palestino o israelí— debería tener que vivir bajo ataques, evacuaciones ni conflictos militares”, concluye el humanista.

> SECUESTRO EN NIGERIA
Desaparecidas

Hace ya 100 días que 276 niñas fueron secuestradas en Nigeria por militantes de la organización islamista Boko Haram.

Los hombres estaban disfrazados de soldados. Entraron de manera violenta a la escuela de Chibok, en Borno y se las llevaron. Las sacaron de sus camas y las arrastraron fuera del lugar.

Algunas se escondieron detrás de unos arbustos y lograron escapan, pero 219 aun siguen en cautiverio.

Nadie sabe de ellas.

Nadie sabe si están muertas, si fueron vendidas como esclavas o si fueron obligadas a casarse con miembros de la organización. Esas tres opciones dio el líder del grupo terrorista, Abubaker Shekau, en un video.

Boko Haram, significa “la educación no islámica es un pecado”. Es una organización que lucha por imponer un Estado islámico en Nigeria y considera la cultura y la educación occidental como una fuente de pecado.

El secuestro masivo fue una especie de macabro mensaje.

Quieren que las mujeres dejan la escuela y se casen. Ese es el destino que les reserva la sharía.

El gobierno nigeriano trabaja en la Iniciativa de Escuelas Seguras, una alternativa que busca construir 500 establecimientos protegidos, especialmente en aquellas zonas donde las niñas tienen miedo de educarse por temor a las acciones de grupos extremistas como Boko Haram.

En mayo, el grupo terrorista hizo público otro video en el que mostró imágenes de sus rehenes recitando una sura del Corán. Ahí, Shekau indicó que solo liberaría a las jóvenes mediante un intercambio de prisioneros.

Desde el rapto de las estudiantes, al menos 11 de sus padres han muerto. Cuatro por problemas de salud, como fallas cardíacas e hipertensión, y otros siete por ataques de milicianos al pueblo de Chibok, que se encuentra sitiado, reportó El País.

> TRABAJO A MENORES
Adiós infancia

Juan David es boliviano y tiene 12 años. Trabaja de carretillero porque su papá los dejó a él y a sus tres hermanos solos con su mamá hace ocho años.

“Desde entonces, hemos buscado trabajo para ayudar a mi mamá”, cuenta el pequeño en una entrevista para El País.

Para él, la entrada en vigor del nuevo Código de la niñez que permite trabajar a los críos desde los 10 años no suena tan mal.

Pero pese a la aprobación de Juan David, organizaciones de derechos humanos han considerado que la ley  es un retroceso porque desoye las reflexiones, los convenios y protocolos internacionales suscritos por el Estado.

Y es que en Bolivia cerca de 848 mil niñas y niños de entre 5 a 14 años  trabajan bajo condiciones de peligro y riesgo.

La Unicef manifestó su preocupación por estos cambios legislativos, pues recordó que el 58 por ciento de los niños trabajadores en Bolivia son menores de 14 años y que el 90 por ciento del trabajo infantil es informal. 

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