Por cada migrante mexicano ocupado, existen cuatro estadounidenses pensionados

Más que una carga para la economía de Estados Unidos, los migrantes mexicanos han sido el motor de su desarrollo. No solo han satisfecho la demanda de empleo en ciertos puestos de trabajo, sino que, además, son pieza clave para la tributación.

Hay más de 11 millones de migrantes mexicanos de primera generación residiendo en Estados Unidos, lo que representa cerca del 4 por ciento de la población total de ese país. Si se suman los de segunda y tercera generación, la proporción se eleva al 10 por ciento y contribuyen a estimular el crecimiento.

Entre 1994 y 2008, el consumo en Estados Unidos subió en términos reales a 3.23 billones de dólares. Los migrantes mexicanos contribuyeron con 217 mil millones a ese aumento, es decir, con el 7.4 por ciento del total.

Datos del Banco de la Reserva Federal de Atlanta y del Journal of Human Resources revelan que, por cada migrante mexicano ocupado, existen cuatro estadounidenses pensionados.

Aportan también una gran cantidad de recursos mediante el pago de impuestos, lo que permite mantener muchas de las actividades que el Estado proporciona a través de bienes y servicios públicos. 

Las estadísticas de ambos organismos revelan, también, que este sector de la población expande la capacidad productiva de la economía al estimular la inversión y promover la especialización.

Desde la década de los 90, la migración ha contribuido al crecimiento de la fuerza laboral al cubrir la demanda de empleo en regiones con escasez de mano de obra o bien, cubriendo puestos que los trabajadores locales rechazan.

Juan Luis Ordaz Díaz y Adolfo Albo, del Servicio de Estudios Económicos del BBVA Research, revelan que, entre 1994 y 2008, la población ocupada en aquella nación aumentó en 23.3 millones de trabajadores, de los cuales cerca de la mitad (46 por ciento) eran migrantes y de ellos 3.8 millones eran mexicanos.

En ese periodo, la migración mexicana permitió cubrir alrededor del 17 por ciento de la demanda de empleo, lo que permitió sostener el crecimiento económico y a mitigar los impactos inflacionarios.

Pero la mayor aportación es la tributaria y las cifras del Sistema de Información sobre Migración Internacional y Desarrollo (SIMDE) lo demuestran:

“Los migrantes mexicanos pagaron en impuestos en 2008 cerca de 53 mil millones de dólares, monto muy por encima de los 25 mil millones de dólares que enviaron por concepto de remesas”.

Muchos son contribuidores netos al no recibir beneficios de la seguridad social (un 60 por ciento no tiene acceso a la sanidad).

La población de Estados Unidos envejece de forma más rápida que en México, y como los migrantes son, en su mayoría personas en edad productiva, rejuvenecen la fuerza laboral y disminuyen las cargas financieras en los sistemas de pensiones, sostienen Ordaz Díaz y Albo.

Calderón: sí hubo empleo
Por Paulina Villegas

Felipe Calderón insiste en haber cumplido su promesa de campaña de ser el presidente del empleo a pesar de la evidencia de lo contrario.

En un mensaje que dio ayer en la mañana en la residencia oficial, el mandatario afirmó haber creado más de dos millones 493 mil  empleos formales durante su sexenio.

Esta cifra, de acuerdo con el mandatario, es la más alta en creación de empleo en un año de la que se tenga registro en el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Y añadió que solo de enero a octubre de este año, se crearon 865 mil 267 nuevos empleos formales registrados en el IMSS, lo cual “unifica que es el segundo periodo de mayor creación de puestos de trabajo desde que se tenga contabilizado este indicado”.

El todavía presidente comparó el desempleo en México con países como España o Grecia donde el paro es mucho mayor, pero no mencionó que la tasa oficial que hoy supera el cinco por ciento, es la más alta de México en los últimos 30 años. Esto a pesar de que ésta no cuenta que el 62 por ciento del trabajo en México es informal.

“Los avances son positivos, y lo son más si tomamos en cuenta el difícil contexto en el que se dan, como la grave crisis económica a nivel mundial, que aún sigue generando estragos en muchas economías”.

Tampoco mencionó que del 2007 a la fecha la tasa de desempleo se duplicó para jóvenes de 18 a 24 años y que hoy hay en México un total de 32 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan.

Durante el encuentro en Los Pinos Felipe Calderón aprovechó la ocasión también para exhortar una vez más a los legisladores a dar un último empujón para sacar adelante la reforma laboral.

“La reforma laboral está pensada en la gente que está desempleada y busca una oportunidad, esta reforma laboral la merece México, por eso reitero mi reconocimiento al Congreso, al trabajo realizado hasta hoy, y mi respetuoso exhorto a que se haga un último esfuerzo para resolver este tema”, dijo el mandatario.