La incertidumbre se apodera cada vez más de Guerrero. La nueva incógnita son los hechos detrás de la muerte de Claudio Castillo Peña.

El comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, contradijo ayer la versión de que el profesor había muerto en el enfrentamiento del martes en Acapulco entre la Policía Federal y miembros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG).

Rubido dijo que, de acuerdo con la necropsia de la fiscalía estatal, Castillo Peña murió por traumatismo profundo de tórax.

“Se observaron lesiones en ambos lados del tórax con fractura de la segunda hasta la décimo tercer costilla, pulmones perforados. Concluye que la persona falleció a causa de un traumatismo profundo de tórax, lo que se presume las lesiones fueron producto de aplastamiento”, señaló en conferencia de prensa.

Horas antes, el secretario de Protección Civil de Guerrero, Raúl Milliani, había informado que el jubilado, que tenía 65 años y poliomielitis, fue trasladado al hospital con traumatismo craneocefálico.

Sin embargo, el comisionado dijo que “es probable” que la defunción “sea de un evento distinto”.

Además de informar los resultados de la necropsia, Rubido describió lo ocurrido el martes en la ciudad guerrerense, en donde actualmente se lleva a cabo el Abierto Mexicano de Tenis.

“Los manifestantes movilizaron a niños y mujeres al frente de contingente; a pesar de que se encontraban en la primera línea, uno de los autobuses fue utilizado para embestir a elementos de la Policía Federal”, expresó.

Precisó que el autobús, después del impacto, se desplazó hacia donde estaba un grupo de manifestantes.

Agregó que los agentes respondieron a la agresión para dispersar a los manifestantes. Como resultado, la Policía detuvo a 106 manifestantes, de los cuales 99 ya fueron liberados.

La versión de la CETEG

Los compañeros del profesor Claudio aseguraron que este acudía a las manifestaciones en una camioneta, por lo regular con sonido, desde donde, a veces, se encargaba de los discursos.

“El camarada Claudio Castillo Peña falleció a causa de los golpes recibidos por la Policía Federal, camarada que tenía poliomielitis, el cual no podía defenderse ni correr, dado su estado físico y a la edad que tenía”, dijo Hilario Martínez Eucario, también maestro, a SinEmbargo.

Por su parte, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) advirtieron que radicalizarán sus acciones por la represión “tan cruel” que han sufrido sus colegas. 

Castillo Peña era egresado de la Escuela Normal Isidro Burgos, de Ayotzinapa, y participaba en las movilizaciones para exigir la presentación con vida de los jóvenes desaparecidos.

Mucha tolerancia

Después de los hechos violentos hechos ocurridos en Acapulco, el gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, salió a hablar de tolerancia.

“Yo les estuve diciendo que no siguieran con la radicalización del movimiento porque se les iba a aplicar la ley. Hemos sido absolutamente tolerantes al extremo (…) Tenemos un límite de tolerancia y ayer lo rebasaron. La autoridad debe intervenir y lo hicimos”, aseguró Ortega en entrevista radiofónica.

El gobernador interino fue más allá. Aseguró que los manifestantes buscan provocar una muerte para que se victimicen. “(…) y se oigan voces en el mundo de que somos represores y no somos represores, solo aplicamos la ley”, afirmó.