La primera brecha entre Mancera y Ebrard

La liberación de los 56 detenidos por los desmanes del primero de diciembre propició el primer roce en la relación del jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera Espinosa y su antecesor, Marcelo Ebrard Casaubón.

Icela Lagunas Icela Lagunas Publicado el
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Mientras sigue el debate sobre los 14 manifestantes que aún están en las cárceles, Juan Francisco Quinquedal no sale del coma
La prioridad para Mancera ha sido aplacar los ánimos y las protestas, mientras Ebrard pide mano dura y castigo para los culpables de los desmanes

La liberación de los 56 detenidos por los desmanes del primero de diciembre propició el primer roce en la relación del jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera Espinosa y su antecesor, Marcelo Ebrard Casaubón.

Al darse cuenta de que el lema “Todos somos presos” crecía y se fortalecía con el coraje de jóvenes, amigos y familiares de los detenidos, la prioridad para el jefe de gobierno y su equipo de trabajo fue bajar la presión y así evitar la escalada de marchas, protestas y manifestaciones que anunciaron los inconformes hasta lograr la liberación de los 69 consignados en el Reclusorio Norte y Santa Martha Acatitla.

Ebrard, en cambio, prometió castigo y mano dura para todos los responsables de los daños ocasionados a la remodelada Alameda Central, recién entregada tras meses de trabajos. En la conferencia de prensa que ofreció el mismo día de las protestas, puso las manos en el fuego por las detenciones efectuadas por la policía Preventiva y dijo que los 65 arrestados (hasta ese momento) eran culpables de vandalismo. “Personas que se dedicaron a destruir, agredir, con bombas molotov, gasolina sobre policías, destrozos en propiedades privadas y públicas”, expresó.

Embestida

Pero una vez que Ebrard salió del GDF, quien tuvo que aguantar la embestida de los medios, los familiares y de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), que documentó detenciones arbitrarias, fue Miguel Ángel Mancera.

Así que fueron Mancera, el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), Édgar Elías Azar, y la Procuraduría General de Justicia capitalina (PGJDF) los que debatieron el tema en profundidad y analizaron los expedientes caso por caso, hasta que los jueces decretaron la liberación de la gran mayoría.

Marcelo Ebrard se quedó totalmente fuera de la jugada, lo que generó molestia con su sucesor. Pese a que atiende sus asuntos privados desde su casa en la calle de Alfonso Reyes número 100 en la colonia Condesa, se dice que ha enviado a uno de sus operadores para que difunda material captado por las cámaras de videovigilancia de la capital a fin de evidenciar los desmanes cometidos por los jóvenes.

En cambio, Mancera ha dicho que no impugnará la decisión judicial y adelantó que podría haber más detenciones de los implicados de forma activa en los destrozos de Regina, Juárez, Reforma, Eje 1 Norte y las inmediaciones de San Lázaro.

Sin noticias de Cuy

Mientras el debate por los 14 presos que siguen en las cárceles de la capital continúa, nadie se acuerda del manifestante que resultó lesionado en las inmediaciones del Congreso de la Unión.

Juan Francisco Quinquedal, a quien llaman “Cuy”, sigue hospitalizado en la Cruz Roja de Polanco tras un coma inducido.

Aunque los médicos se habían propuesto “despertarle” de su estado vegetativo, la alta presión que sufre desde el lunes pasado lo hace imposible, según informaron a Eva, su compañera sentimental.

Teodulfo Torres Soriano, “El Tío”, que le acompañaba en la manifestación, informó que varios integrantes de la liga de abogados, que defienden a los presos del 1 de diciembre, se acercaron a los familiares de “Cuy” para explicarles que interpondrán una denuncia para exigir la reparación de los daños causados.

También hubo encuentros con abogados del llamado “Caso Atenco”, con quienes simpatizan, a fin de analizar la denuncia que presentarán una vez que “Cuy” esté consciente.

Hasta el momento, dijo el también integrante de “La Otra Campaña”, ninguna autoridad se ha acercado a los familiares para brindarles apoyo económico durante este proceso.

De las 69 personas detenidas, 56 fueron liberadas el fin de semana. Permanecen 13 aún en prisión, 12 hombres y una mujer. Los anarquistas, amigos, familiares, siguen pujando por la libertad de todos. En breve, la juez del caso podría dictar sentencia.

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