La instalación y operación de casinos clandestinos en Jalisco se ha intensificado en los últimos meses, al grado de haber sido detectados cinco de estos establecimientos por autoridades federales en un periodo menor a un año.

Algunos de estos negocios que funcionaban en el estado sin contar con los permisos correspondientes de la Secretaría de Gobernación (Segob) del Gobierno federal estaban en zonas de la entidad que están consideradas con una alta presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).


Estos operativos implementados en la recta final de la pasada administración, y continuados en la de Andrés Manuel López Obrador, desmantelaron los establecimientos de este tipo que operaban ilegalmente en los municipios de El Grullo, Tamazula, La Barca, Arandas y San Miguel el Alto con 309 máquinas electrónicas de juego en total

El primer golpe dado en este sentido data del 20 de mayo de 2018, cuando la entonces Procuraduría General de la República (PGR) –hoy Fiscalía- detectó uno de estos casinos irregulares en el municipio de El Grullo, el cual ha sido reconocido por las autoridades federales y locales como un punto neurálgico del CJNG.

En ese operativo en el que participó la División de Investigación de la Policía Federal se aseguró el inmueble donde operaba el casino clandestino, además de 69 máquinas electrónicas, 11 equipos de cómputo, cuatro mesas tradicionales de póker y una electrónica, 60 fichas para juego de póker, tarjetas electrónicas, numerario y se detuvo a una persona.

Esa indagatoria fue desarrollada por la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Contra el Ambiente y Previstos en Leyes Especiales (UEIDAPLE) de la entonces PGR, y fue con base en ella que el Juez de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio con residencia en Jalisco concedió la orden de cateo respectiva para la revisión del lugar.

“Según se señaló en la indagatoria, el establecimiento no contaba con ningún permiso otorgado por la Secretaría de Gobernación para su funcionamiento como casino”, comunicó la PGR.

Los otros golpes

El segundo golpe contra los casinos clandestinos se dio el 15 de octubre de 2018 con el aseguramiento de un nuevo establecimiento de este tipo en el municipio de Tamazula de Gordiano, como resultado de una investigación desarrollada nuevamente por la UEIDAPLE de la entonces PGR.

Además del inmueble donde operaba ese negocio fuera de la ley, la PGR aseguró 52 máquinas electrónicas de juegos, cuatro equipos de cómputo y dinero en efectivo.

“De acuerdo con la UEIDAPLE, el establecimiento ubicado en la colonia Centro de Tamazula de Gordiano, Jalisco, tenía giro de casino o casa de apuestas sin denominación. Los objetos fueron puestos a disposición de la autoridad federal para los fines legales que se determinen”, comunicó la dependencia.

Las acciones tercera y cuarta contra los casinos clandestinos instalados en Jalisco llegaron solo unos días después del operativo efectuado en Tamazula, a saber, el 28 de octubre de 2018. En esta ocasión la intervención de la PGR y su UEIDAPLE se dio de forma simultánea sobre dos de estos establecimientos ilegales, uno de ellos ubicado en La Barca y el otro en Arandas.


“En el primer cateo llevado a cabo en La Barca, se procedió al aseguramiento de 69 máquinas electrónicas de juegos, cuatro equipos de cómputo, una terminal, dinero en efectivo y un inmueble. Por otra parte, en un domicilio de Arandas, se aseguraron 91 máquinas electrónicas de juegos, cinco equipos de cómputo, dinero en efectivo y un inmueble”, informó la PGR ese día

En suma, en ese operativo y considerando los dos casinos incautaron nueve equipos de cómputo, una terminal, dinero en efectivo y los dos inmuebles respectivos.

La quinta acción contra los casinos que operan de forma clandestina se concretó hace solo unas semanas, ya en el gobierno de López Obrador, por lo que fue efectuada por la Fiscalía General de la República (FGR), el 6 de abril de 2019 en el municipio de San Miguel el Alto.

Fue ahí donde la FGR aseguró “un establecimiento que funcionaba como casino, así como 28 máquinas electrónicas de juegos de azar (…) también se aseguraron cinco equipos de cómputo, 10 pantallas de diferentes marcas y tamaños, así como dinero en efectivo en moneda nacional”.

Todas estas cinco acciones en un lapso menor a 12 meses.

Vía de lavado

La posibilidad de usar los casinos de Jalisco como mecanismo para blanquear fondos de origen ilícito fue advertida desde 2017 por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, cuando acusó a uno de estos establecimientos de estar vinculado al grupo delictivo del presunto narcotraficante Raúl Flores Hernández.

El 9 de agosto de ese año la Oficina de Control de Bienes de Extranjeros (OFAC) de ese Departamento sancionó como parte de la estructura empresarial de Flores Hernández al Grand Casino ubicado en Zapopan. El mismo día del señalamiento la PGR implementó un cateo en el establecimiento, sin embargo, los representantes de este rechazaron que tuvieran algún tipo de vínculo con aquella organización criminal.

A todo esto se suma que la Segob clausuró en el pasado sexenio, y de forma particular entre los años 2013 y 2015, 11 casinos que de igual forma operaban en Jalisco sin tener el permiso correspondiente que emiten sus áreas.

En el 2013 los casinos clausurados por la Segob fueron los casinos Havana y Room, ambos en Guadalajara; el Casino Birjan Palace, en Autlán de Navarro; el Max Win, en La Barca; el Casino Uno, en Zapopan; el Casino Plaza y el Fly Inn Tepatitlán, en Tepatitlán; y el Casino Max Win, en Yahualica de González Gallo.

Mientras que en el año 2014 se clausuró el casino Birjan Palace en el municipio de Cihuatlán, en la Costalegre y también con alta presencia del CJNG; y finalmente, en el año 2015 se procedió con la clausura de los establecimientos Royal City Casino y Casino Real, ambos localizados en Arandas.