El surgimiento de la pandemia de COVID-19 en el año 2020 causó que más de 18 mil mexicanos quedaran varados en distintos países alrededor del mundo, luego de que el cierre de fronteras implementado a nivel global los dejara sin ningún medio disponible para poder regresar a México.

Para lograr que esos connacionales pudieran retornar a México aun en medio de la suspensión de vuelos que se había decretado ante la acelerada propagación de la enfermedad, el Gobierno mexicano tuvo que ingeniárselas con distintos recursos, por ejemplo: enviando aviones militares, negociando traslados con aerolíneas privadas, e incluso utilizando aviones de carga.

Así se informa en el documento titulado “La Estrategia Internacional de México en la Pandemia de COVID-19. Marzo de 2020-Septiembre de 2021”, que publicó recientemente la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), dependencia que encabeza Marcelo Ebrard Casaubon.

Las labores de repatriación de mexicanos comenzaron, de hecho, en la “zona cero” de la pandemia: Wuhan, en China.

“Con el inicio de los cierres fronterizos en el mundo, el primer reto fue brindar apoyo a los connacionales que se vieron imposibilitados para salir de Wuhan, epicentro de la pandemia.


“La Embajada de México en China realizó gestiones, en condiciones extremadamente complicadas por el cierre de dicha ciudad, para evacuar a 10 ciudadanos mexicanos en vuelos especiales gestionados por los gobiernos francés y colombiano, el 1 y el 28 de febrero de 2020, respectivamente. Las repatriaciones desde China fueron apenas el comienzo”

Secretaría de Relaciones Exteriores

La Estrategia Internacional de México en la Pandemia de COVID-19

Lo primero que se requería era detectar e identificar a los mexicanos que necesitaban ayuda para poder retornar a México.

”De inmediato, las representaciones de México en el mundo entero difundieron los números de emergencia y rastrearon en redes sociales los casos de personas mexicanas varadas. Pocos días después, la SRE creó un portal de atención en línea para facilitar un registro ágil y la atención inmediata por parte de la embajada o el consulado más cercano”, agrega la Secretaría

Sin embargo, indica, el “auténtico reto” estaba en encontrar opciones viables para la repatriación de todos esos mexicanos frente al escenario global pandémico.

“Ante el cierre de fronteras y la cancelación de vuelos para evitar la propagación del SARSCoV-2, desde marzo del mismo año, la Cancillería desplegó un esfuerzo diplomático sin precedentes: en 2020 se apoyó el retorno de 18 mil 079 connacionales que, a causa de la suspensión de vuelos por las medidas sanitarias adoptadas en los cinco continentes, quedaron varados en otros países”.

Apoyo privado y militar a mexicanos varados

En algunos casos, la Secretaría tuvo que recurrir a la iniciativa privada para que las empresas colaboraran en la repatriación de los mexicanos que estaban varados; es decir, reporta el documento: “resultó necesario contactar a las aerolíneas comerciales para gestionar vuelos especiales”.

Un ejemplo de ello ocurrió en España, donde “se pidió el apoyo de una aerolínea mexicana para realizar un vuelo chárter comercial especial que permitió el regreso de 274 connacionales al país, en abril de 2020”.


Las labores de repatriación de mexicanos comenzaron en la ‘zona cero’ de la pandemia: Wuhan, en China

Algunos de estos retornos fueron auténticas odiseas para los connacionales que estaban en el extranjero, sin embargo, las mismas pudieron sortearse con la colaboración de la Fuerza Aérea Mexicana. Así ocurrió con algunos mexicanos que estaban varados en América Latina.

“El 20 de marzo, la SRE, con el apoyo del INM, organizó un vuelo chárter para repatriar a personas mexicanas que se encontraban varadas en Honduras. Apenas un día después, y como resultado de las exitosas gestiones de la Subsecretaría para América Latina y el Caribe, más de 400 personas mexicanas que estaban varadas en Perú regresaron en tres aviones enviados por el Gobierno de México”.

Sin embargo, la Secretaría reconoce que “esta repatriación no fue sencilla” pues las personas tuvieron que ser trasladadas vía terrestre desde Cusco hasta Arequipa y los vuelos que los trajeron a casa hicieron escalas en Pisco y Panamá. (…) De esta manera, se realizaron 77 vuelos con el apoyo de la Fuerza Aérea Mexicana, el INM y otros aliados, así como más de 100 vuelos especiales.

Otro caso difícil fue el de los mexicanos varados en Marruecos, pues su retorno requirió de un “amplio operativo” implementado por la representación de México desde dos continentes distintos: África y Europa.

“Nuestra representación en Marruecos logró que fueran transportados a Ceuta, ciudad en el norte de África. Desde ahí, viajaron en barco hacia España, donde la embajada mexicana los apoyó para acceder a vuelos”.

Vuelos de carga

Cuando no había más alternativa, la Secretaría optó por aprovechar inclusive los vuelos de carga que estaban en ruta hacia México para poder traer de regreso a más mexicanos, así sucedió con connacionales que requerían retornar desde China, según se expone.

“Entre las múltiples repatriaciones que se realizaron en 2020, un caso especial fue el del décimo octavo vuelo del puente aéreo México-China. Además de trasladar a nuestro país 65 ventiladores y un cargamento de insumos médicos, ese vuelo de Aeroméxico trajo a casa a 54 personas mexicanas”.


La SRE optó por aprovechar los vuelos de carga que estaban en ruta hacia México para poder traer a connacionales desde China y los Emiratos Árabes Unidos

Algo similar ocurrió con los mexicanos que se hallaban en Emiratos Árabes Unidos.

“El 15 de julio, en un vuelo de la aerolínea Etihad Airways, se repatrió a 39 personas desde Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos. En ese vuelo se transportaron también insumos médicos como ventiladores, equipo de protección y cubrebocas, entre otros, para el personal del sector salud de México”.

El surgimiento súbito de la pandemia también se volvió un problema serio para los connacionales que se encontraban en cruceros, pues “muy pocos países en el mundo estaban permitiendo que los cruceros atracaran y desembarcaran en sus fronteras”.

“El cierre de fronteras dejó en especial vulnerabilidad a las personas que se encontraban en ellos. México asumió el reto de negociar y coordinar, a través de sus embajadas y consulados, la repatriación de más de mil 200 connacionales que se encontraban en 74 cruceros”, agrega la SRE.

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