Los dos años en que se gestó el fraude de Ficrea sirvieron a su dueño, Rafael Olvera Amezcua, para hacerse de una red de más de 30 propiedades inmobiliarias en Florida, que incluyen departamentos actualmente a nombre de empresas suyas en Miami y Orlando. 

La red de compañías creadas en España y Estados Unidos en los últimos dos años está administrada por medio de dos agencias de bienes raíces. Conecta a sus empresas con otras registradas a nombre de su hijo, Rafael Olvera Silva. 

Tienen bienes por un valor de 20 millones de dólares (293 millones de pesos al tipo de cambio actual). 

Al mismo tiempo que Olvera Amezcua hizo a los clientes de Ficrea firmar contratos dobles con la sociedad financiera y su otra empresa Leadman Trade, creó compañías paralelas en Miami y Madrid.

En sus consejos de administración aparecen como apoderados tanto su hijo como su esposa. 

Las casas y departamentos obtenidos en Florida aún están activos y a nombre de compañías administradas por el empresario, actualmente prófugo de la justicia mexicana. 

El caso de Ficrea involucra aún misterios para la autoridad: inexplicablemente dos jueces han negado las órdenes de aprehensión contra el empresario, varios de los miembros del comité de acuerdos tienen ahorros millonarios en la compañía y no queda claro cuál ha sido el papel de estas propiedades inmobiliarias en la ruta del dinero de los 6 mil 800 ahorradores que han sido defraudados.

Una red paralela

El escándalo de la intervención y posterior liquidación de la sociedad financiera Ficrea ha resultado en acusaciones de fraude, lavado de dinero y delitos financieros contra Rafael Olvera Amezcua, el socio mayoritario de la compañía. 

Ficrea fue registrada como una Sociedad Financiera Popular con domicilio fiscal en Guadalajara el 26 de junio de 2008 ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

En marzo de este año, este organismo recibió una actualización del registro. Colocaba como secretario del consejo de administración a Rafael Antonio Olvera Amezcua, economista por la Universidad Autónoma Metropolitana. 

Los otros cargos relevantes en la compañía lo ostentaban el presidente, Javier de Jesús Calderón y Salas, además de Carlos Guillermo Pérez Grovas, como tesorero. 

Estaban también en el consejo de administración Alejandro González Camacho y Héctor Eduardo Oseguera Aguirre, de acuerdo con los registros de Condusef de consulta pública. 

El 8 de noviembre, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) informó que había ordenado la suspensión parcial de las operaciones y el cierre temporal de las sucursales de Ficrea.

La Comisión ordenó el domingo 21 de diciembre la liquidación de Ficrea y anunció que se pagará a los ahorradores al menos 131 mil pesos, el mínimo que marca la ley. 

La compañía registró ahorradores con grandes volúmenes de inversión, como el gobierno de Coahuila que tenía 300 millones de pesos y el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, con 120 millones, dijo a Reporte Indigo una fuente cercana a la investigación.

La CNBV ha mencionado como fuente de pago a los ahorradores la liquidación de los activos de Ficrea, que suman 3 mil 200 millones de pesos. 

El hombre del dinero

El nombre de Rafael Olvera apareció públicamente en los registros de Ficrea apenas el 25 de marzo pasado. Se le incluyó como secretario del consejo de administración ante la Condusef. 

Olvera era mucho más que el secretario de un consejo. Un reporte de calificación crediticia de la evaluadora HR Ratings, fechado en abril de 2012, pone a Olvera como el dueño del 99.99 por ciento de Grupo Trade, que incluye a las empresas Ficrea, Baus & Jackman y Leadman Trade. 

El socio minoritario, con el 0.01 por ciento del Grupo era Carlos Pérez Grovas. 

La investigación de la autoridad bancaria apunta a que durante los últimos meses de 2014 salieron millones de pesos del país de cuentas que eran alimentadas por los ahorradores de Ficrea y que se reinvertían fuera de México por medio de Leadman Trade. 

Mientras Ficrea tenía una contabilidad en orden, existía un movimiento paralelo de dinero, por medio de Leadman. 

Las compañías se prestaban entre sí, en operaciones relacionadas, las cuales constituyen parte de la comprobación del fraude que llevó a la liquidación de la sociedad financiera. 

La ruta del dinero, en efecto, apunta fuera de México. 

El 19 de marzo del año pasado se creó en Madrid, España, la compañía Leadman Trade España, SL. 

El registro mercantil de Madrid consignó que el capital inicial fueron 3 mil euros y los apoderados de la empresa eran Rafael Olvera Silva y Susana Silva de Olvera, hijo y esposa del dueño de Ficrea. 

En menos de un año, el capital de esta empresa aumentó a 8.9 millones de euros (161 millones de pesos al tipo de cambio actual).

El dueño de Ficrea aparece como presidente del Consejo de Administración. 

Siete meses más tarde, en octubre, Rafael Olvera se registró como socio único de otra compañía en la capital española: Comercializadora Vindu España, SL., especializada en producción, comercialización y exportación de productos alimentarios. 

Paralelas a estas inversiones en Madrid, la familia Olvera centró su interés en Florida, donde registraron durante el último año más de 30 corporaciones. 

En julio de 2012, Rafael Olvera registró en Nueva York la empresa Trade SA de CV Leadman. 

El mismo día crearon una filial con el nombre de Leadman Trade, Inc. en Miami Beach.

Los socios de la empresa eran la filial mexicana de Leadman Trade, con dirección en Monte de Camerún 120, Lomas de Chapultepec, el empresario Rafael Olvera Amezcua y su hijo. 

El 17 de noviembre pasado, una semana después de que destapó el escándalo de Ficrea, ambos fueron eliminados del registro de la compañía y dejaron como único funcionario a Samuel Strauch, dueño de una compañía que administra bienes raíces en Florida. 

El hijo del empresario, Rafael Olvera Silva, registró a su nombre entre 2012 y 2014 las compañías LT Aerospace, LT Car Holdings y Vindu Holdings, cuyo nombre coincide con una de las empresas creadas en España.

Las compras de propiedades en Florida iniciaron en 2011, pero se dispararon en número y monto durante la segunda mitad de este año. 

En agosto pagaron 3.3 millones de dólares por un local que actualmente alberga una farmacia Wallgreens en el 1920 de Blue Heron Boulevard, en el condado de Palm Beach, al norte de Miami. 

El hijo del dueño de la sociedad financiera siguió el ejemplo: compró el 15 de septiembre un duplex de 735 mil dólares en Miami.

El 30 de octubre, una semana antes de la suspensión de actividades, la familia adquirió un departamento en la segunda torre del condominio Trump Towers en Aventura. Pagó 1.7 millones de dólares por medio de la compañía ROA 1406 LLC, creada el 10 de septiembre.

Un día antes habían pagado 3 millones de dólares por dos propiedades en el 6015 de la calle Washington en la playa de Hollywood.

Las adquirieron a nombre de la compañía LT Wells Hollywood, LLC, creada apenas el 22 de septiembre a nombre de Rafael Olvera.

Dinero pulverizado

Con el nombre del dueño de Ficrea hay 26 empresas con registros entre 2008 y 2014 solamente ante el departamento de Estado de Florida. 

Las compañías que las administran son Level 5 Services, de Samuel Strauch y Corporate Maintenance Services, del abogado Nicholas Stanham.

El 4 de marzo de 2013, Olvera Amezcua creó la compañía LT Coastal Towers, LLC. Registró únicamente la dirección de la oficina de Samuel Strauch.

Con esta empresa compró ocho departamentos en Coastal Towers, un condominio de edificios frente al mar en Sunny Isles, una isla al norte de Miami a la cual se accede por medio de una caseta de peaje. 

Las compras se registraron entre marzo de 2013 y octubre de este año. La empresa pagó un millón 388 mil dólares (19 millones de pesos al tipo de cambio actual) por estas propiedades en el condominio cerrado, con seguridad 24 horas y acceso a pie a la playa. 

En abril de 2013 Olvera creó St Regis 2404, LLC. Un mes antes hizo lo mismo con ST Regis N 2404, LLC. Reporte Indigo no encontró ninguna propiedad registrada bajo el nombre de estas empresas en el condado de Miami. 

Ese mes registró Roa BH 2404. Olvera era el único funcionario de la empresa, pero un mes después Olvera firmó un documento de enmienda donde agregaba a Strauch también como gerente.

LT Seacost LLC fue registrada también en marzo, con los mismos nombres de Olvera y Strauch.

La historia de Olvera en Miami no inició con Strauch, sino con el despacho de Nicholas Stanham.

Su primera compañía en Miami fue Unit LP 14 PC, Inc., creada en junio de 2008 con Olvera como su único director. El agente registrador de la empresa era Stanham por medio de su agencia Corporate Maintenance Services. El 23 de octubre de este año esta primera compañía fue disuelta.

Con Standham creó Unit 901 Oceanview Inc, Unit 1502 PC y Unit 1408 BL, las cuales no tienen registradas propiedades en Miami.

En la misma situación está Roa Overseas, creada en enero de 2011, así como LT San Antonio Series A, LLC y LT San Antonio Series B, LLC, que datan de abril y mayo de 2013. 

Entre el 24 y el 28 de marzo de 2011, el dueño de Ficrea abrió nueve compañías con las cuales compró igual número de departamentos en Orlando.

Los inmuebles, comprados todos el primero de mayo de 2011, sumaron una inversión de 495 mil dólares. Están ubicados al interior del Crest At Waterford Lakes Condo, en el condado de Orange.

Un mes más tarde adquirió una casa con valor actual de mercado de 157 mil dólares en el condado de Broward, al norte de Miami. 

La dirección fiscal de la mayor parte de estas compañías es una oficina virtual en Miami Beach, por la que se paga una renta de únicamente 75 dólares (mil 95 pesos) mensuales. 

Allí está radicado Affinity Realty Group, especializado en manejo de bienes raíces, compra de propiedades residenciales y comerciales, gestión de financiamientos e hipotecas, administración de arrendamientos, gestión de propiedades. 

Entre sus empresas afiliadas está Level 5 Services, la cual aparece como agente registrador de esta primera compañía de Olvera en los registros públicos estatales.

El correo electrónico de contacto que registra esta empresa en su página es precisamente el de Strauch, el abogado de Olvera y segundo manager de la compañía que se usó para comprar los departamentos en Sunny Isles.