En dos días al menos 17 muertos se reportaron tras una serie de enfrentamientos entre hombres armados y Fuerzas Federales

Tres días de incesantes enfrentamientos en la ciudad fronteriza de Reynosa han dejado, hasta el momento, al menos 17 muertos. 

Entre las víctimas se reportaron dos civiles que quedaron atrapados en el fuego cruzado y dos policías federales, quienes fueron emboscados.

La disputa entre dos facciones al interior del Cártel de Golfo ha arreciado.

Los “Metros”, antagónicos al liderazgo histórico de los Cárdenas Guillén, han intensificado sus ataques en contra de los “Rojos”, célula leal a esta familia y presuntamente liderada por Homero Cárdenas Guillén, alias “El Orejón” -el último de los hermanos varones de la dinastía- y por Juan Reyes Mejía, alias “R-1”.

Esta guerra responde a la reconfiguración del cártel luego los constantes golpes que le asestó en últimos meses el gobierno de Felipe Calderón.

El origen de la disputa se remonta a la captura de Mario Cárdenas Guillén, alias “M1”, en septiembre de 2012.

Sin embargo, con el ascenso de Mario Armando Treviño, alias “X20”, a la cabeza de la organización, la fricción pareció inhibirse.

No obstante tras su caída, la incertidumbre creó caos dentro del cártel, el cual permaneció con un perfil bajo durante el primer año de la administración de Enrique Peña Nieto.

Fue a principios de abril de este año, cuando la feroz campaña emprendida por los “Metros” para afianzarse del cártel del Golfo se consolidó.

Del 5 al 7 de ese mes, los enfrentamientos entre civiles armados dejó al menos 24 muertos en Tampico, Ciudad Mier, Miguel Alemán y Matamoros, lo cual obligó al Gobierno Federal a redoblar el número de elementos militares y policiacos en Tamaulipas.

Ahora el escenario fue Reynosa.

En dos días al menos 17 muertos se reportaron tras una serie de enfrentamientos entre hombres armados y Fuerzas Federales.

La movilización militar inició luego de que reportes de inteligencia indicaran que un “gran contingente de hombres armados” arribarían a Reynosa el 25 de abril.

Se trataba de un grupo perteneciente a los “Metros”, quienes pretendían apoderarse de la plaza.

Versiones extraoficiales suponen que el jefe de plaza, conocido 

solo como “Comandante Paco” se negó a entregar a su contador, el “Comandante Erik”, también alias “El Mono”.

Uno de los grupos del cártel acusó al contador de permitir extorsiones y secuestros en la ciudad, “actividades y conductas que no caben en el Cartel del Golfo”.

Tras la negativa del “Comandante Paco” de entregar a su mano derecha un grupo de al menos 50 camionetas llegó a Reynosa y comenzó a quemar de casas, supuestamente propiedad de esos “comandantes”.

El 28 de abril, las autoridades encontraron el cadáver de “El Mono”, el cual estaba cubierto con una manta.

“Este es el mal de la ciudadanía y del gobierno y es una prueba más que el Cártel del Golfo no comparte ni permite las extorsiones, secuestros, molestar a la ciudadanía ni pelear con el gobierno”, se leía en la narcomanta firmada por gente del “Comandante Metro 3” y “Metro 4”, plaza Reynosa.

Lluvia de balas

Un día después de la muerte de “El Mono”, en Reynosa iniciaron enfrentamientos que duraron horas.

La mayor parte de la refriegas fueron iniciadas por personas armadas a bordo de automóviles, quienes abrían fuego en contra de convoyes militares o de la Policía Federal.

El gobierno estatal informó que durante la jornada de al menos 36 horas, dos civiles resultaron muertos al quedar atrapados en un fuego cruzado. 

También reportó la caída de dos Policías Federales, luego de que la unidad en la que viajaban fue emboscada.

Fuentes oficiales del Ejército negaron que hubiera bajas militares.

Usuarios colgaron en Internet videos de las balaceras y difundieron reportes en los que indicaban el “Comandante Poli” o “M60” era uno de los líderes del grupo que incursionó a Reynosa y que era quién asumiría el mando de la plaza.

Elementos militares confirmaron a Reporte Indigo que las operaciones de vigilancia y “redadas” continuarían en Reynosa, sin embargo, negaron las versiones de que el “Comandante Paco” haya sido capturado o abatido.

Sin liderazgos claros en el Cártel del Golfo y con el acecho de sus enemigos acérrimos Los Zetas, la pugna al interior seguramente continuará poniendo en jaque al estado de Tamaulipas, que vislumbra -una vez más- épocas sangrientas.