Los gobiernos estatales están atados de manos. La pandemia tiene en jaque sus finanzas por los gastos adicionales en materia de salud y apoyos sociales para enfrentar el impacto económico en la ciudadanía.

A esta difícil situación se suma una reducción en la recaudación tributaria que ya resienten las administraciones locales y que el Gobierno federal anticipa se agravará en los siguientes meses, lo que compromete todavía más los recursos que los estados utilizan para cumplir con sus funciones.

En entrevista con Reporte Índigo, Mauricio Vila Dosal, gobernador de Yucatán, explica que la situación económica por la que atraviesan los gobiernos estatales se complica con el paso de los días derivado de los gastos extraordinarios y la suspensión de actividades económicas.

“Aquí en Yucatán hemos gastado 500 millones de pesos adicionales en todo el acondicionamiento de nuevos espacios hospitalarios y equipamiento, además hemos destinado más de mil millones de pesos para apoyos directos a la población que está sufriendo por no poder salir a trabajar”, comenta el mandatario estatal.

Vila Dosal agrega que en la entidad del sureste todos los sectores sufren los estragos del confinamiento social, tanto que tan solo en Yucatán la autoridad estima que esta crisis ocasionará la pérdida de entre 50 y 80 mil empleos, además de que aproximadamente 150 mil personas entrarán en condición de pobreza.

“Consideramos que la afectación sea de entre 7 y 13 puntos del PIB estatal, hablamos de 2 mil 600 millones de pesos; así que la afectación va a ser de entre 18 mil y 33 mil millones de pesos que van a dejar de circular en la economía de Yucatán”, expone.

A nivel nacional el tema del desempleo encabeza la lista de los pendientes en la agenda de todos los gobernadores y la preocupación está justificada.


Los resultados de la primera Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) del Inegi revelan que tan solo en abril se perdieron 2.1 millones de empleos formales y 10.4 millones informales, es decir que 12.5 millones de personas se quedaron sin una fuente de ingresos

Dentro de la lista, los estados más afectados son la Ciudad de México, Quintana Roo, Baja California Sur, Chiapas, Chihuahua y Nayarit.

Gobiernos estatales Sin respaldo

Otro factor que le inyecta nerviosismo al panorama financiero de las entidades es el reciente anuncio que Arturo Herrera, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), hizo a los gobernadores en una reunión virtual que mantuvieron en mayo.

En este encuentro, Herrera informó que se proyecta una disminución en la recaudación de impuestos a nivel federal ocasionada por la recesión económica que se avecina.

A pesar de que el funcionario mencionó que los recursos que la Federación entrega a los gobiernos estatales para su ejercicio pueden verse mermados en 89 mil millones de pesos, aclaró que se podrían garantizar con el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), el cual al cierre del primer trimestre de este año contaba con 63 mil 316 millones de pesos.

Sin embargo, José Rosas Aispuro, gobernador de Durango, asegura que los recursos de esa bolsa se quedan cortos para ayudar a solventar las necesidades de todas las entidades.

“La Secretaría de Hacienda está viendo cómo potenciar esos recursos a través de un sistema de bursatilización para cubrir al menos lo que estaba establecido en la Ley de Egresos, hay que señalar que ese fondo es de las entidades federativas, es una aportación que cada entidad y municipio hacemos”, expone.

En el caso de su estado, Rosas Aispuro asegura que los efectos negativos en materia económica se resienten desde abril, mes en que su entidad reportó la pérdida de 5 mil plazas laborales en el sector formal y espera que la cifra siga en aumento.

“Está por salir el reporte de mayo, estamos seguros de que se van a seguir perdiendo empleos, va a seguir esto mientras no se pueda reactivar totalmente la economía”, menciona.

Aunque la apuesta de Hacienda es que con el FEIEF se compensen las caídas de las participaciones federales, la agencia calificadora Moody’s advirtió que el fondo se quedará corto por la recesión económica y el impacto que habrá en los ingresos públicos.

Hasta marzo del 2019, el saldo del FEIEF era de 91 mil 569 millones de pesos, cifra que un año después se redujo en 28 mil 253 millones de pesos debido a que el Gobierno federal utilizó parte de esos recursos y de otros fondos de reserva para compensar el desplome de los ingresos petroleros y tributarios.

El FEIEF surgió para compensar la brecha entre los fondos del Ramo 28 y las participaciones federales relacionadas con la Recaudación Federal Participable (RFP) presupuestados y observados.

Y aun cuando las participaciones entre enero y marzo crecieron 3 por ciento en contraste al mismo periodo del año pasado, Moody’s estima que los recursos del fondo se agotarán y no alcanzará a cubrir el monto presupuestado.

Esto quiere decir que de cara a la emergencia sanitaria el FEIEF será un tanque de oxígeno para que los estados puedan sobrellevar la situación, pero en los siguientes años estarán desprotegidos, pues los ingresos no alcanzarán para que se recupere rápido.

Continúa leyendo: 

Hacienda En busca de recursos para estados