Genaro García Luna, uno de los políticos más polémicos de los últimos años tendrá su primera cita con la justicia en Estados Unidos. Foto: Especial

Genaro García Luna, el hombre de confianza de Felipe Calderón que construyó un imperio con dinero público y espionaje

Llevado a juicio por supuestos sobornos del Cártel de Sinaloa, el exsecretario de Seguridad del sexenio de Felipe Calderón, Genaro García Luna, también tuvo a disposición miles de millones de pesos del erario que usó para construir la imagen de ‘súper policía’ y realizar espionaje

Hoy 17 de enero Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón y uno de los políticos más polémicos de los últimos años tendrá su primera cita con la justicia y encarará al destino en la primera audiencia del juicio contra él que lleva el Tribunal Federal del Distrito Este de Nueva York, presidido por el juez Brian Cogan.

En el poder, García Luna construyó la imagen del “súper policía” que enfrentó con mano dura y fuerza a los grupos del crimen organizado, pero de acuerdo a las acusaciones en su contra favoreció, a cambio de sobornos, al Cártel de Sinaloa cuando fue director de la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI) en el gobierno de Vicente Fox Quesada (2000-2006) y titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en la administración de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012).

Genaro García Luna, no sólo conformó un poderío a través de presuntos sobornos en la oscuridad. También edificó otro bajo plena luz pública y sin que fuera llamado a cuentas. El archivo del Portal de Obligaciones y Transparencia, así como de Compranet, permite armar una semblanza del protagonista de la llamada “guerra contra el narco” en medio de cascadas de dinero público que usó a voluntad para construir la imagen de “súper policía”.

Contratos entre opacidad

Aún con huecos y en la opacidad  —por ejemplo, de 2010 a 2011 no hay un solo contrato publicado en Compranet por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP)— los registros muestran un cúmulo de compras alejadas del objetivo de brindar seguridad a la población y conseguir la paz, como eran los metas de la dependencia.

De 300 contratos firmados por la SSP entre 2007 y 2012, una tercera parte fue destinada a pagar “difusión” en radio, cine, periódicos y espectaculares de las labores de los elementos de la Policía Federal bajo su mando. El gasto fue de más de 231 millones de pesos (poco más de 416 millones 595 mil pesos de ahora).

De 300 contratos firmados por la SSP entre 2007 y 2012, una tercera parte fue destinada a pagar “difusión” en radio, cine, periódicos y espectaculares de las labores de los elementos de la Policía Federal bajo su mando

A través de diez campañas que llevaron entre otros títulos como “Policía Federal: héroes anónimos”, “Vamos ganando la guerra” o “Juárez”, los policías mexicanos bajo el mando de Genaro García Luna fueron presentados como héroes en un país convulsionado por la corrupción.

 

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Esa narrativa alcanzó el punto máximo en 2011, cuando en el canal 2 de Televisa se estrenó la serie “El Equipo”, una producción que ensalzó las acciones de las fuerzas federales en el combate en contra del narcotráfico.

La narrativa de los ‘super policía’ alcanzó el punto máximo en 2011, cuando en el canal 2 de Televisa se estrenó la serie ‘El Equipo’, una producción que ensalzó las acciones de las fuerzas federales en el combate en contra del narcotráfico

Pero la ficción de los regueros de sangre en la pantalla en supuestos actos de valentía no acaparó la atención. La realidad era más cruenta y más difícil de vivir. El número de caídos crecía. La muerte tomaba formas cada vez más grotescas. Una galería de horrores se volvió cotidiana con cuerpos colgados, desmembrados, machacados o desbaratados en ácido. Otras historias se gestaban: miles de personas desaparecían y poblaciones enteras se desplazaban.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía muestran una tasa promedio anual de 18 homicidios por cada 100 mil personas durante el gobierno calderonista con un pico en 2011, el año más violento del sexenio.

Detenciones entre reflectores

Cada detención de presuntos capos significaba otro anuncio triunfal en los medios y otra erogación. Por ejemplo, en 2009, la de Gerónimo Gámez García, “El Primo” (apodado así por ser primo de Arturo y Alfredo Beltrán Leyva), generó “un mensaje extraordinario” cuya difusión costó cuatro millones 388 mil 884 pesos (siete millones 916 mil 786 pesos de ahora).

La captura de Sandra Ávila Beltrán, la llamada “Reina del Pacífico”, mereció también una presentación en los medios que implicó la erogación de un millón 107 mil 836 pesos (un millón 998 mil 344 pesos de ahora).

El ‘súper espía’

García Luna dejó plasmada en los archivos mexicanos una personalidad proclive al espionaje a gran escala que también fue pagada con el erario. Los contratos registrados refieren cómo construyó la Plataforma México, el búnker desde el cual, compiló información de las policías de los estados y los municipios, así como de las Fuerzas Armadas. También espió a presuntos narcotraficantes, políticos y ciudadanos.

Desde la Plataforma México, García Luna espió a presuntos narcotraficantes, políticos y ciudadanos

El proyecto era tan grande que implicó la modificación del reglamento interior de la SSP. El exfuncionario pidió para el gigante cibernético un edificio inteligente de por lo menos tres pisos y propuso adquirir el predio de Avenida Constituyentes 919, colonia Belén de las Flores, en la alcaldía Álvaro Obregón de la Ciudad de México.

Se generó entonces otro flujo de contratos de miles de millones de pesos, sin licitación de por medio, a una treintena de empresas y tres universidades para la construcción del edificio y la instalación de la base tecnológica.

Sólo en la tecnología de la Plataforma México se gastaron más de dos mil 773 millones de pesos.

Según el libro blanco del proyecto, su operación tuvo un costo entre 2007 y 2012 de por lo menos cuatro mil 294 millones de pesos con un incremento autorizado de 376.9 por ciento.

Información, moneda de cambio

Al mando del gigante, García Luna logró acumular información de inteligencia que al final, sólo quedó en sus manos. En los hechos, las bases de datos que se armaron en la plataforma jamás fueron conocidas.

Los datos públicos, poco a poco, mostraron que la plataforma dejó de ser alimentada. En 2012, llegaron 104 mil reportes de las policías locales, y en 2015, sólo 34 mil, una caída de 64 por ciento en dos años.

Luego, la fuga de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, el 11 de julio de 2015, del penal de máxima seguridad de El Altiplano, mediante un túnel, contradijo la efectividad del gigante de inteligencia nacional.

El gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018) que siguió al de Calderón Hinojosa, dejó de invertir en el aparato hasta que su funcionamiento llegó a niveles mínimos. Hoy está en ruinas.

Ha llegado la hora para que un jurado determine si Genaro García Luna estuvo implicado en delitos relacionados con el narcotráfico. El exfuncionario aún guarda su última carta: la información que acumuló cuando fue un “súper policía” con millones de pesos en sus manos.

La fortuna de Genaro García Luna

Al concluir su gestión pública en 2012 y mudarse a Estados Unidos, Genaro García Luna poseía una fortuna de millones de dólares que según el Departamento de Justicia de Estados Unidos reunió por los presuntos sobornos millonarios que recibió del llamado “Cártel de Sinaloa”.

El hombre que ahora debe rendir cuentas de su riqueza también acumuló bienes y dinero mientras integró el servicio público mexicano.

Tras de sí, dejó 13 declaraciones patrimoniales en el archivo de la Secretaría de la Función Pública que, vistas año por año, reflejan un patrimonio ascendente. Según el mismo exfuncionario, la totalidad de sus bienes la ganó sólo con sus cargos en las extintas Agencia Federal de Investigación y la Secretaría de Seguridad Pública. Jamás declaró una actividad financiera extra.

Aún con reservas, las declaraciones patrimoniales en el archivo de la Secretaría de la Función Pública de Genaro García Luna dan cuenta de una riqueza que fue creciendo. Foto: Especial
Aún con reservas, las declaraciones patrimoniales en el archivo de la Secretaría de la Función Pública de Genaro García Luna dan cuenta de una riqueza que fue creciendo. Foto: Especial

El exfuncionario también asienta su interés de que la evolución de su peculio no fuera conocida. De 2002 a 2009, presentó el documento de manera pública, pero lo cerró a la consulta en los años siguientes.

Sus bienes inmuebles los empezó a adquirir desde 2002 al contado. Ese año, adquirió un terreno en 450 mil pesos (1 millón 101 mil 798 pesos de ahora) y el siguiente, obtuvo otro de 1 millón de pesos (dos millones 341 mil 954 pesos de ahora). En 2004, compró su primera casa de 113 metros cuadrados con un valor de un millón de pesos (dos millones 237 mil 71 pesos de ahora).

Dos años después adquirió a crédito dos casas, una con un valor de 862 mil 800 pesos (un millón 791 mil 114 pesos de ahora). En 2007, compró de la misma forma otra casa de 450 metros cuadrados de construcción, valuada en siete millones 550 mil pesos.

Los ahorros de García Luna también se incrementaron. En 2002 declaró 265 mil pesos, para 2007 los montos en sus cuentas sumaban tres millones 127 mil 850 pesos, es decir, un aumento de 91.5 por ciento

Mientras, sus ahorros también se incrementaban. En 2002 declaró 265 mil pesos (648 mil 836 pesos de ahora). Para 2007, los montos en sus cuentas sumaban tres millones 127 mil 850 pesos. Es decir, un aumento de 91.5 por ciento.

En promedio, entre 2002 y 2008, Genaro García Luna mantuvo en sus cuentas un millón 608 mil 86 pesos.

La escolaridad cambiante de Genaro García Luna

El 10 de diciembre de 2006, el entonces secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, anunció que siete mil efectivos federales entrarían a Michoacán por tierra y aire. El operativo había sido bautizado como “Michoacán”. La llamada “guerra contra el narco” que marcaría al gobierno de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) se había iniciado.

Desde ese momento, Genaro García Luna se convirtió en el funcionario más poderoso del Gobierno federal. El hombre que estudió ingeniería, pero que construyó su carrera profesional en el desaparecido Centro de Inteligencia para la Seguridad Nacional fue puesto en la base de las decisiones.

En los medios, a través de publicidad pagada, se reproducía una imagen de García Luna como “súper policía”. Pero ante la Secretaría de la Función Pública, en sus declaraciones patrimoniales, el exfuncionario presentaba historiales académicos que se modificaban e impedían configurar un perfil profesional congruente con la de investigador policiaco.

Mientras los medios reproducían su imagen de “súper policía”, Genaro García Luna declaraba ante la Secretaría de la Función Pública perfiles profesionales diferentes
Mientras los medios reproducían su imagen de “súper policía”, Genaro García Luna declaraba ante la Secretaría de la Función Pública perfiles profesionales diferentes

De 2000 a 2004, cuando era director de la Agencia Federal de Investigación, adscrita a la extinta Procuraduría General de la República (hoy Fiscalía General de la República) sostuvo que era ingeniero mecánico, pero realizó una serie de seminarios sobre seguridad pública, contra actos terroristas, negociación en casos de secuestros, fundamentos técnicos para combatir la delincuencia y sobre cómo combatir los ilícitos. Esos estudios los hizo en Paraguay, Colombia, Estados Unidos, México, Canadá y Japón.

En los medios, a través de publicidad pagada, se reproducía una imagen de García Luna como ‘súper policía’, pero ante la SFP el funcionario entregaba historiales académicos que se modificaban e impedían configurar un perfil profesional congruente con la de investigador

Pero en 2005, el exfuncionario presentó un historial académico diferente: omitió la ingeniería y los cursos especializados en seguridad, y declaró que cursaba el tercer trimestre de una maestría en administración en el Tecnológico de Monterrey; además, había finalizado un diplomado en planeación estratégica en la Universidad Nacional Autónoma de México.

En 2012, al irse del servicio público mexicano continuaba en el tercer trimestre de administración.

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