Los líderes del IPN alegan que no es suficiente y que las concesiones no son completas. Siguen en huelga. El Tec no ha logrado negociar su “pliego petitorio”

El Tec de Monterrey y el Politécnico Nacional, dos de las más grandes universidades mexicanas, hoy son protagonistas. 

Las dos instituciones han expuesto sus problemas. Uno solo en redes sociales, y el otro manifestándose en las calles. 

Pero ahora el Tec y el Politécnico Nacional se enfrentan en una contienda de calidad en donde el sistema público IPN supera al privado Tec en el ranking de las mejores universidades mexicanas.  

Y aunque la UNAM sigue siendo superior en todas las escalas internacionales, el segundo lugar en esta lista lo ocupó el Poli y el tercero el Tec. 

El Tec no queda mal entre las universidades privadas. Supera al ITAM, cuna de políticos y diplomáticos, que aparece en el 8; a la Anáhuac que tiene el lugar 21; a la Panamericana –Alma Mater del presidente Peña Nieto– que ocupa el 41 y a la Universidad de Monterrey, que obtuvo el 44. 

En la lista elaborada por AméricaEconomía lo nuevo es que en 2014 el IPN ha conquistado por primera vez el segundo puesto, desplazando al Tec entre las 50 instituciones calificadas en donde las privadas que alcanzan lugar son solamente las cinco ya mencionadas. 

Pero en lo que también han superado el Tec y el Poli a las 50 instituciones calificadas, es que solo ellas han sido noticia mediática en los últimos días. 

El Tec de Monterrey por el cambio su imagen. El Instituto Politécnico Nacional por sus manifestaciones y al lograr una inédita negociación con el Gobierno Federal para que concedieran sus peticiones, aunque al final fue rechazada. 

Los líderes estudiantiles alegan que no es suficiente y que las concesiones a su pliego petitorio no son completas. Siguen en huelga. 

El Tec no ha salido a las calles, pero tampoco ha logrado que se le conceda su “pliego petitorio”, ni siquiera que los reciba el presidente rector, Salvador Alva, o el presidente del consejo, José Antonio Fernández. 

Y aunque se han expresado masivamente en redes sociales, no hay hechos que demuestren que los han escuchado: el nuevo logo sigue adelante, igual que el resto de los cambios aplicados a planes de estudio, distribución de presupuestos, adaptaciones de nombres de programas, cierres de carreras emblemáticas y la promoción de las Ciencias de la Felicidad. 

Lo que sí se ha alterado, o disminuido, son los comentarios en redes, los reclamos en el muro de Facebook del presidente Salvador Alva y las cartas y peticiones públicas para dar marcha atrás y regresar al ITESM tradicional que goza de buen prestigio y excelentes egresados. El tipo dio la calma.

En el Poli usaron otra estrategia: salieron a las calles y tocaron la puerta del secretario de Gobernación (sin pasar antes por Educación).

Las autoridades en tres días concedieron todos los puntos de un breve pliego petitorio.

Pero ahora se está complicando y los líderes del IPN quieren más y esto los coloca en franca ventaja sobre el Tec.

Mientras ellos sí recibieron respuesta rápida de boca del segundo hombre más poderoso del gobierno de México, el Tec no ha merecido ni una palabra de explicación o réplica de su presidente Salvador Alva. 

“Laven la ropa sucia en casa”, solo alcanzó a decir el rector David Noel Ramírez.

Entre lo público y lo privado 

El Tec es una institución privada que no tiene por qué publicar su presupuesto ejercido. 

No así el Poli, una de las más grandes organizaciones de educación pública que ejerce 14 mil millones de pesos anuales que salen del erario. 

Ambas instituciones tienen similar número de alumnos: el Tec 88 mil 084 y el Poli 86 mil en la educación superior y vocacionales, pero sumando sus áreas técnicas y de educación continua tiene 109 mil estudiantes.  

El instituto fundado en 1936 por Lázaro Cárdenas, gasta casi 135 mil pesos anuales por alumno y el Tec, con 75 años de historia, cobra un promedio de 180 mil pesos por cada estudiante en el mismo lapso de tiempo.  

Si todos los estudiantes pagaran colegiatura completa –lo que no sucede por becas y préstamos otorgados– la institución generaría 15 mil 840 millones de pesos anuales, casi lo mismo que ejercerá el Poli en 2015 con el aumento de mil millones que confirmó la SEP. 

Sin embargo el Tec tiene otras fuentes de financiamientos como donativos de exalumnos, sorteos, pagos de préstamos de sus graduados y los convenios de empresas privadas que subsidian programas a cambio de enfocarlos a su utilidad específica. 

Las dos instituciones son  tecnológicas, aunque también tienen programas de ciencias sociales y humanidades. 

Patentes e investigación 

En su página web el Instituto Politécnico presume un acumulado de 260 patentes solicitadas entre 2009 y 2014. 

El Tec asegura que ha solicitado en 2013, 39 y que tiene 257 maestros en el Sistema Nacional de Investigadores. El Politécnico tiene mil activos. 

De acuerdo a un comunicado publicado por el Tec, este ha tramitado 283 patentes en el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual, contra las 233 que ha gestionado la UNAM y 260 el Politécnico. 

En el caso de los institutos de investigación el primer lugar corresponde al Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN con 170 solicitudes de patente; en segundo el Instituto Mexicano del Petróleo, con 88, y en tercero Investigación en Química Aplicada, con 57. 

En el tema de egresados y nivel socioeconómico de sus estudiantes, el Tec presume que el 14 por ciento de sus 215 mil 397 egresados trabajan en el sector público; 17 por ciento dirige empresas y entre mandatarios sus egresados que han sido gobernadores, dicen que alcanzan 13 por ciento. 

El perfil general de estudiantes del Tec de Monterrey es clase media y media alta, pero aún no puede presumir de un presidente mexicano entre sus egresados, aunque el candidato asesinado Luis Donaldo Colosio, sí lo era.El Poli tiene a Ernesto Zedillo.   

En contraste, el perfil general socioeconómico de los del Poli es clase media baja. 

Cuando se fundó, siguiendo las políticas populistas del gobierno cardenista que daba oportunidades a las clases más desprotegidas, el 24 por ciento de sus alumnos eran hijos de obreros o campesinos, el 32 por ciento de empleados de empresas privadas o del gobierno, el 6 por ciento hijos de desempleados o de personas dedicadas al servicio doméstico y el 8 trabajaba para mantenerse. El 1% dependía de la beneficencia pública. Con solo tres años más que el Tec de operar, la realidad socioeconómica de los estudiantes del IPN ha cambiado poco.

Aunque no publican un perfil de los empleos de sus egresados, como sí lo hace el Tec, la institución tiene como graduado el famoso inventor mexicano Guillermo González Camarena, la candidata presidencial panista Josefina Vázquez Mota y uno de los fundadores del PRD, Jesús Ortega, además de un presidente. 

Y así, mientras unos siguen una tradición de lucha manifestándose en las calles, otros aprovechan la comodidad e influencia de las redes sociales. 

Dos universidades que parecen tan distantes por sus orígenes, el Tec para las necesidades de la industria regiomontana, y el Poli para dar oportunidades a los más humildes, ahora se enfrentan en el juicio de una empresa calificadora y promedia más alto el Poli. 

También, sus sistema de tomar las calles resultó más efectivo. 

El IPN consigue que lo escuchen para empezar a negociar sus demandas, el Tec, todavía no logra ninguna, ni siquiera entablar un diálogo. 

ITESM

> 283
Patentes solicitadas de 2009 a 2015

> 257 
Maestros inscritos en el Sistema Nacional de Investigación

> 88,084
Alumnos inscritos 

IPN

> 260
Patentes solicitadas de 2009 a 2015

> 1000
Maestros inscritos en el Sistema Nacional de Investigación

> 109,000
Alumnos inscritos