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El nuevo caos

La próxima salida de Agustín Basave de la dirigencia del PRD ha desatado una nueva guerra al interior de ese partido donde se juega más que la presidencia del Sol Azteca.

Ante la cercanía de la sucesión presidencial, el PRD definirá no solo quién será su nuevo líder, sino el rumbo que seguirá el partido hacia el 2018.

De la nueva dirigencia dependerá la estrategia que siga el partido rumbo a la siguiente elección presidencial: ¿irán con candidato propio? ¿Buscarán a algún externo? ¿Se aliarán con el PAN o con otros partidos?

870,428,940
pesos recibió el PRD en 2015 de financiamiento del INE
“Las corrientes, que actúan en más de un sentido como si cada una de ellas fuera un partido político, están representadas en el Comité Ejecutivo Nacional en proporción a su votación en elecciones internas. La normatividad interna y la cultura política imperante obstaculizaron mi presidencia” 
Agustín BasaveDirigente del PRD

La próxima salida de Agustín Basave de la dirigencia del PRD ha desatado una nueva guerra al interior de ese partido donde se juega más que la presidencia del Sol Azteca.

Ante la cercanía de la sucesión presidencial, el PRD definirá no solo quién será su nuevo líder, sino el rumbo que seguirá el partido hacia el 2018.

De la nueva dirigencia dependerá la estrategia que siga el partido rumbo a la siguiente elección presidencial: ¿irán con candidato propio? ¿Buscarán a algún externo? ¿Se aliarán con el PAN o con otros partidos?

La apuesta también es por la supervivencia. En la elección del pasado 5 de junio, los triunfos más importantes del PRD se redujeron a los estados donde compitió con el PAN; no triunfó ninguno de los candidatos perredistas a las gubernaturas.

Incluso, en algunos estados, el partido del Sol Azteca perderá su registro.

La salida de Basave llega en uno de los peores momentos para el partido, tanto política como financieramente.

Las corrientes internas ya se encuentran en la pugna porque, más allá de la persona que encabezará al PRD, lo que está en la mesa es el futuro de un partido en crisis por sus resultados electorales en picada y el nacimiento de otra fuerza de izquierda que amenaza con tomar los que eran bastiones perredistas.
 
Partido de partidos

La anunciada salida de Agustín Basave del PRD provocó una sacudida en todas las corrientes internas del perredismo, esas que actúan cada una como partidos diferentes, según ha descrito el propio líder.

En su carta de renuncia, Basave achaca parte de la decisión de retirarse de la dirigencia nacional al modo “parlamentario” en que se conduce y la ingobernabilidad que esto provoca.

“Las corrientes, que actúan en más de un sentido como si cada una de ellas fuera un partido político, están representadas en el Comité Ejecutivo Nacional en proporción a su votación en elecciones internas”.

“La normatividad interna y la cultura política imperante obstaculizaron mi presidencia”, sostuvo Basave en la misiva.

Si el líder nacional del PRD no pertenece o tiene control sobre alguna de las corrientes mayoritarias, la conformación de acuerdos se torna casi imposible, pues cada una de las “tribus” defiende lo que conviene a su propio grupo.

En el PRD coexisten varios grupos que tienen diferente ideología y formas de ejercer la política.

Para Basave, el conflicto interno entre estas corrientes es algo que puede dar al traste con cualquier intento por recomponer al partido, en la urgencia que tiene de renacer de entre las cenizas.
 
Las otras crisis

Además de la ingobernabilidad dentro del partido, otro de los problemas que enfrenta el PRD es la crisis financiera.

La disminución de recursos en las arcas del PRD ocurrió después de los pobres resultados electorales de ese partido en las elecciones del 2015, que redundaron en una pérdida millonaria por concepto de prerrogativas.

El manejo de un partido con poca capacidad de gobierno y de movilidad financiera, hacen que su renacimiento se vea cada vez más lejano.

Y aunque Basave ha celebrado que las tres entidades donde ganó la coalición PAN-PRD en la que arrebataron la gubernatura al PRI –Durango, Quintana Roo y Veracruz-, en otros estados perderá su registro como partido local por no obtener el mínimo de votos requerido (3 por ciento).

Perderá su registro en Chihuahua, donde solo convocó al 2.4 por ciento de los votantes; en Sinaloa, donde obtuvo también el 2.4 por ciento; y en Tamaulipas, donde solo logró el 1.2 por ciento de los votos.

A esto se debe sumar el fortalecimiento de Morena como opción política al PRD y que amenaza con quitarle al Sol Azteca su mayor bastión político: la Ciudad de México.

En la elección del pasado 5 de junio, Morena superó en un 12 por ciento al PRD en los votos que recibió para los diputados constituyentes.

Mientras el PRD obtuvo 553 mil 192 votos, Morena logró tener 633 mil 263 sufragios.

¿Será el anuncio de una derrota anunciada en el 2018?

Alianzas en juego

Agustín Basave es un hombre convencido de que las alianzas de oposición pueden ser la mejor estrategia contra el PRI y sus aliados.

En el PAN, Ricardo Anaya y otros han elogiado a Basave por su apertura para la construcción de las alianzas.

El siguiente puerto era, quizá, el más importante antes de la sucesión presidencial: la elección del Estado de México.

Sin embargo, con la salida de Basave, la posibilidad de una alianza con el PAN en el Estado de México está en coma.

Todo dependerá de la persona que llegue al máximo poder del Sol Azteca y si está o no respaldada por la mayoría de sus consejeros nacionales.

Por lo pronto, la corriente mayoritaria (ADN), siempre se ha mostrado en contra de las alianzas con Acción Nacional.

En algunos de los nombres que se barajan para sustituir a Agustín Basave ya se puede vislumbrar si esa posibilidad continuará viva o no.

Se menciona, por un lado, al exsenador Pablo Gómez, uno de los cuadros más reconocidos del PRD; empero, Gómez siempre ha expresado su rechazo a las alianzas con el PAN.

Se sugiere también que sea Beatriz Mojica, actual secretaria general del partido.

La excandidata a la gubernatura de Guerrero se ha mostrado a favor de las alianzas y fue pieza clave para que en el 2016 se consolidaran las de los estados donde ganó el PRD junto al PAN.

Otro nombre que ha surgido es el de Ángel Ávila, presidente del Consejo Nacional del PRD.

Ahora los perredistas deben decidir si el próximo 2 de julio elegirán a una dirigencia nacional interina; si votarán por alguien que termine solo el periodo para el que fue electo Basave (hasta 2017); o si escogerán a un dirigente que lleve las riendas del partido hasta pasadas las elecciones del 2018.

La moneda está en el aire.

Grupos en el PRD

Las fracciones que coexisten tienen diferente ideología y formas de ejercer la política:

• Alternativa Democrática Nacional (ADN), corriente mayoritaria en el partido y con una fuerte presencia en el Edomex; dirigida por Héctor Bautista.
• Nueva Izquierda (NI), conocida como “Los Chuchos”, dirigida por Jesús Ortega.
• Izquierda Democrática Nacional (IDN), bajo la batuta de René Bejarano.
• Frente Patria Digna, aglutina a varias corrientes.
• Vanguardia Progresista, impulsada por Miguel Ángel Mancera.
• Iniciativa Galileos, dirigida por Guadalupe Acosta Naranjo. Nació como una escisión de NI.

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