Beltrones, el elegido

Después de meses de negociaciones sobre quién deberá dirigir los destinos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en los próximos años, este viernes se registrará Manlio Fabio Beltrones como candidato único a la presidencia del partido tricolor.

Palomeada desde Los Pinos, la fórmula de Beltrones será la única que se apunte para participar en el proceso interno del PRI.

Con ello, los priistas buscan no solo dar un mensaje de unidad, sino evitar un resquebrajamiento interno que en los hechos pueda traducirse en un debilitamiento electoral en los próximos años.

Imelda García Imelda García Publicado el
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Después de meses de negociaciones sobre quién deberá dirigir los destinos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en los próximos años, este viernes se registrará Manlio Fabio Beltrones como candidato único a la presidencia del partido tricolor.

Palomeada desde Los Pinos, la fórmula de Beltrones será la única que se apunte para participar en el proceso interno del PRI.

Con ello, los priistas buscan no solo dar un mensaje de unidad, sino evitar un resquebrajamiento interno que en los hechos pueda traducirse en un debilitamiento electoral en los próximos años.

Aunque en los últimos días los priistas conocieron la intención del presidente Enrique Peña Nieto de postular a Aurelio Nuño, jefe de la Oficina de la Presidencia, para ser el líder nacional del PRI, al final esa opción tuvo que ser desechada porque no cumplía algunos requisitos necesarios para la postulación.

Además, el presidente Peña Nieto tiene urgencia por mostrarse como un líder priista incluyente al impulsar una fórmula que no sea cercana a su grupo compacto. 

Para los suyos, en un mensaje inequívoco de unidad.

Ayer, el Consejo Político Nacional del PRI decidió los lineamientos para la elección interna.

Se decidió que el nuevo líder del priismo será electo por una Asamblea de Consejeros, en la que participarán los consejeros nacionales y estatales, un grupo de aproximadamente 10 mil personas.

La elección será realizada por cada representación en los estados y, una vez dado a conocer el resultado, se citará nuevamente al Consejo Político Nacional para tomar la protesta a la nueva dirigencia nacional.

Es conocido que Beltrones no pertenece al primer círculo de políticos cercanos al presidente Enrique Peña Nieto, por lo que la nominación tomó por sorpresa a más de uno en el tricolor.

Los propios priistas, sin embargo, ven un movimiento maestro del grupo del presidente Peña Nieto: al darle la dirigencia nacional del PRI, a Beltrones se le descarta automáticamente como candidato presidencial en el 2018. Podrá coordinar la sucesión, pero no ser parte de ella.

Con las piezas colocadas sobre el tablero de sucesión, lo único que queda a los más de 9 millones 890 mil priistas es esperar que pasen los 10 días establecidos para esperar si otro candidato decide postularse.

Si eso no ocurre, la fórmula ganadora será reconocida como triunfadora, de forma automática y se le tomará protesta a más tardar el 20 de agosto, horas antes de que se decida quién será el nuevo coordinador parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, lugar que será para César Camacho, actual dirigente del tricolor.

Los aspirantes a liderar al partido deberán presentar el 20 por ciento de la estructura territorial, el 20 por ciento de los consejeros políticos, el tres por ciento de los sectores o el 5 por ciento de los afiliados al PRI.

Hoy se reunirá en el PRI la Comisión Nacional de Procesos Internos para aprobar y publicar la convocatoria. A partir del mañana se abrirá el registro para los candidatos.

En la reunión del Consejo Político Nacional de ayer, César Camacho dejó claro que en el desarrollo del proceso interno se privilegiará la unidad.

“Nuestra elección interna marcha sobre rieles. En ella habremos de destacar uno de los elementos centrales del PRI: la unidad”, destacó el todavía dirigente.

Las negociaciones que se llevaron a cabo en los últimos días en las altas cúpulas del poder tricolor tuvieron efecto. 

Manlio Fabio Beltrones, de quien hasta hace unos días se tenía incertidumbre sobre su destino político, logró el lugar que ha querido ocupar desde hace mucho tiempo: el liderazgo del tricolor.

Sonriente en el regreso

Ayer, Manlio Fabio Beltrones llegó sonriente y de buen ánimo a la sesión de la Comisión Permanente, de la que forma parte como suplente del diputado Manuel Añorve, uno de sus más cercanos.

La reaparición de Beltrones no fue casualidad. La última vez que se le había visto en público fue durante la visita del presidente Enrique Peña Nieto a Francia, donde sorprendió al aparecer junto al mandatario.

Entró al salón de plenos de la Comisión Permanente, que lleva a cabo sus trabajos en el Senado de la República, apenas a unas horas de que se reuniera el Consejo Político Nacional en la sede priista.

Y en automático comenzaron a acercársele legisladores de su partido y de otros para felicitarlo y desearle parabienes. Ataviado con un traje oscuro y una corbata color verde, Beltrones recibió múltiples abrazos de los legisladores priistas que estaban en el salón de plenos. Se le veía contento.

“Ya los extrañaba”, fue lo único que quiso decir a los miembros de la prensa que le preguntaron si se inscribiría en el proceso interno de su partido.

No dijo sí o no. Lo que sí dijo, sin decirlo, fue que ya busca los apoyos de los dirigentes y sectores más importantes del tricolor.

Se quedó reunido en el Senado por varias horas con Emilio Gamboa, coordinador de los senadores del tricolor, con quien durante muchos años trabajo en las filas de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP).

De ahí, Beltrones acudió a reuniones con otros actores del partido; luego se fue a las oficinas del tricolor.

En el recinto, donde se ubicará su futura oficina, Beltrones continuó saludando a los priistas que forman parte del Consejo Político Nacional y posando lo mismo con militantes y diputados locales.

En el inicio de la sesión del Consejo, del que Beltrones es parte, recibió múltiples abrazos y apretones de manos de priistas que ya dan como un hecho que será el nuevo dirigente nacional.

Las felicitaciones no fueron solo de quienes estuvieron presentes en el Consejo Político Nacional.

Por Twitter, el primer gobernador en lanzar la felicitación a Beltrones fue Manuel Velasco, mandatario de Chiapas.

“Felicito y le deseo el mayor de los éxitos al Lic. @MFBeltrones en esta nueva etapa como Dirigente del @PRI_Nacional!”, escribió Manuel Velasco Coello, por la tarde.

La suma de felicitaciones en redes sociales ocurrió como la marea. Militantes del tricolor afirmaron que darían su apoyo al nuevo dirigente.

Fieles a la tradición institucional que llevan inscrita en su ADN, los priistas del grupo del Estado de México y los cercanos a Peña Nieto también extendieron la mano a Beltrones.

A partir de ahora, tendrán que entenderse –también- con uno de los políticos más experimentados y más temidos de México.

Los retos de Beltrones

Conocido por ser un político que concreta acuerdos al interior de su partido y con otras fuerzas políticas, Beltrones tendrá en sus manos varios retos como dirigente del tricolor.

Entre los planes de Beltrones frente al PRI está una actualización de su estructura y mejorar los canales de comunicación con la ciudadanía para intentar posicionar al partido para los próximos procesos electorales. 

Hace unos días, el aún legislador emitió un comentario con sus reflexiones sobre la necesidad de forjar una nueva clase de partido.

“No es un asunto de generaciones, sino de una auténtica voluntad de que el quehacer público y las actitudes políticas y cotidianas sean congruentes con los cambios que proponemos”, respondió Beltrones a la postura presidencial, de que debía ser un joven quien dirigiera al PRI.

El nuevo presidente del PRI tendrá otros retos. El primero de ellos será acompañar al presidente Enrique Peña Nieto en el segundo tramo de su gobierno, que atraviesa por una crisis de aprobación por los hechos de los últimos meses.

El segundo será conducir al partido en el proceso electoral del 2016, en el que se renovarán 12 gubernaturas.

Viene después una de las elecciones estatales más emblemáticas, la del Estado de México, en el 2017.

El reto más importante, sin embargo, vendrá para las elecciones del 2018, cuando Beltrones vaya a encaminar el proceso para la definición de quien será el candidato presidencial del tricolor y es donde se verá si el sonorense querrá repetir la elección que hizo Roberto Madrazo en el 2006 para postularse como aspirante presidencial.

> Los caminos de Beltrones
Reporte Indigo publicó una nota sobre el futuro político del jefe de la bancada priista.

 

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