El presidente Andrés Manuel López Obrador tendrá hoy una de las reuniones más importantes de su sexenio. Se verá cara a cara con los representantes de los países de América del Norte, con su homólogo estadounidense, Joe Biden, y con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

Junto con ellos, protagonizará en Washington la novena Cumbre de Líderes de América del Norte (CLAN), una reunión que no se llevaba a cabo desde hace cinco años, posponiendo en ese tiempo el reforzamiento de la región y la comunicación entre los líderes.

De acuerdo con la Casa Blanca, durante la CLAN, los temas pilares de la conversación serán la pandemia por COVID-19 y la seguridad sanitaria, la competitividad y el crecimiento equitativo incluyendo el cambio climático, y la migración.

Sin embargo, antes de encontrarse los tres en la misma sala y en compañía de su equipo de trabajo, aprovecharán la ocasión para tener una junta bilateral por una hora, permitiéndoles conocer sus posturas iniciales.

Y aunque entre los tres ya han habido conversaciones de manera bilateral vía telefónica, percatándose en ese sentido de sus intereses particulares, hasta ahora el jefe de Estado mexicano y su par estadounidense son los que más temas delicados han tenido que enfrentar.

Entre éstos está el paso por México de las caravanas migrantes provenientes de Centroamérica con destino a Estados Unidos, la seguridad fronteriza, así como la reforma energética que busca implementar López Obrador, la cual incluso podría poner en riesgo el T-MEC.

Eduardo Rosales Herrera, doctor en Relaciones Internacionales y académico de la UNAM, comparte que otro de los temas que ha provocado fricciones, es la postura que tienen en el aspecto de política exterior, como en el caso nicaragüense, en el cual mientras la Unión Americana planea un paquete de sanciones económicas por desconfiar de la veracidad de sus elecciones generales, México no sale de un papel neutro.

“Llegamos a esta reunión, que claro que es importante porque es una oportunidad de diálogo, de tratar de encontrar puntos en común, guardando muchas expectativas porque hay visiones distintas.

“Por lo que alcanzo a ver, no va a ser un encuentro en el que de entrada tenga el mejor ambiente y las mejores circunstancias; sin embargo, esperemos que lidere la democracia y que haya sensatez de las tres partes”, dice.

Asimismo, añade en entrevista, que lo mejor es que tanto López Obrador como Biden y Trudeau, estén con ánimos de ceder en algunos aspectos y no querer imponer su perspectiva en todo, ya que eso “no es de socios ni de amigos”

América del Norte, una región lejos del liderazgo

Al darse a conocer la novena edición de la CLAN por parte de la Casa Blanca, el gobierno estadounidense dejó en claro que, con este encuentro, el fortalecimiento trilateral podría hacer de América del Norte la región más competitiva y dinámica del mundo.

Con esa afirmación, la Unión Americana puso ante la mira internacional la prioridad que tiene por enfocarse en su entorno, a fin de ir generando competencia con otros líderes y naciones de la mano de México y Canadá.

Ante esa postura, Arlene Ramírez, doctora en Relaciones Internacionales y académica del Tecnológico de Monterrey, sostiene que la visión de Estados Unidos tiene potencial si se toma en cuenta que América del Norte es una región importante en materia de comercio y capital, pero para llegar a esa meta se requeriría rebasar a otras naciones y acuerdos.

Un ejemplo es el que a finales de 2020 concretó la Unión Europea con China, a través del cual las empresas europeas han mejorado su acceso al mercado del país asiático y les ha garantizado competir en mejores condiciones con las compañías chinas.

“Dejando de lado ese gran desafío que representa el tratado financiero y comercial de la Unión Europea con China, el objetivo de Estados Unidos sería una realidad (…) Creo que si se le da el impulso a las energías limpias y si se fortalece el tema de la iniciativa privada, la migración, y el aspecto comercial, podríamos ser uno de los mercados más importantes del mundo como región”, asume.

Por su parte, el doctor Eduardo Rosales Herrera añade que para ser una de las regiones líderes como Estados Unidos pretende, se requeriría también de alcanzar un potencial al estilo del bloque europeo, y para ello se necesita una unión aduanera, un mercado común, así como más concordancia política.

“Pensar en una situación de esa naturaleza es difícil, y todos esos temas no se pueden resolver en una sola reunión, para eso tendría que haber una convergencia de metas para que (los tres países) puedan alcanzar ese objetivo y América del Norte llegue a proyectarse a niveles insospechados”, señala Rosales Herrera.

En ese sentido, se prevé que tras la CLAN 2021, los respectivos presidentes pongan en marcha planes de trabajo individuales con sus administraciones, a fin de ir cumpliendo las metas que como grupo tienen en común.

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