“Éstos son raros y emocionantes momentos y los estamos experimentando ahora mismo”

Dimitar Sasselov

¿Estamos solos en el Universo? La búsqueda de la respuesta ha dado pie a grandes adelantos científicos y tecnológicos, y también ha inspirado buenas historias de ficción.

Sin embargo, actualmente destaca una voz más optimista. Dimitar Sasselov, profesor de Astronomía en Harvard, cree que la respuesta a esta interrogante está destinada a cambiar en el futuro cercano. 

En su más reciente libro, “The Life of Super-Earths” o “Vida en las Supertierras”, Sasselov sostiene que estamos cerca de cambiar la percepción que tenemos sobre la vida fuera de nuestro planeta, a tal grado que la biología formará parte del futuro de la astronomía.

El libro se incluye dentro del esfuerzo de la Iniciativa Harvard de los Orígenes de la Vida, que el mismo Sasselov encabeza.

Además, el astrónomo participa desde el año 2000 en la misión Kepler de la Nasa. El trabajo que desempeña en este proyecto lo ha convertido en un experto en descubrir exoplanetas, es decir, cuerpos planetarios que orbitan en una estrella diferente a nuestro Sol.

Este proyecto de exploración tiene como objetivo buscar otros planetas habitables. El reto está en que la ruta de Kepler encuentre planetas terrestres –en nuestra Vía Láctea– cuyo lugar en el espacio les permita albergar la posibilidad de tener agua líquida y vida.

Sasselov cree que los resultados podrían cambiar la percepción que tenemos sobre el Universo, además de que completarían la revolución mental iniciada por Copérnico en 1543.

“Copérnico comenzó una re-evaluación de un marco de referencia universal: nuestro lugar en el espacio. Comprender la naturaleza de la vida es igualmente un marco de referencia universal, uno que actualmente está centrado en la Tierra y que necesita una re-evaluación”, argumenta Sasselov.

La re-evaluación de nuestro sentido de unicidad universal será el más grande cambio en la psique de los humanos, a 500 años de que Copérnico postuló un sistema solar heliocéntrico.

“El trabajo científico funciona así: respuestas profundas abren preguntas aún más profundas y nuevos misterios emergen. El libro del conocimiento humano nunca está finalizado, pero hay momentos en los que la ciencia abre un nuevo capítulo. Éstos son raros y emocionantes momentos y los estamos experimentando ahora mismo”, apunta el profesor de astronomía.

Los 600 exoplanetas encontrados hasta la fecha, la mayoría a menos de 500 años luz de nosotros, incrementan la posibilidad de que en menos de 100 años, encontremos vida alienígena.

No sobra decir que de llegar a ver este descubrimiento en vida, no tendrá nada que ver con la manera en que ha sido representada en el cine del siglo 21.

Superlibro

“The Life of Super-Earths” de Dimitar Sasselov: http://amzn.to/GEf4Nf

Orígenes

Sitio del proyecto de Harvard: http://bit.ly/1AAhZ

Cómo encontrar cientos de supertierras

Plática en TED: http://bit.ly/c9H5Om

Dimitar Sasselov: Explorador de mundos

Nació en 1961 en Bulgaria y obtuvo su doctorado en física por la Universidad de Sofía en 1988, y otro más en Astronomía por la Universidad de Toronto en 1990. Sasselov es Profesor de Astronomía en Harvard, universidad a la que llegó en 1998. Es fundador y director de la Iniciativa Harvard de los Orígenes de la Vida.

En entrevista vía correo electrónico, el astrónomo Dimitar Sasselov nos comparte su experiencia como explorador de nuevos mundos.

¿Por qué explorar planetas similares a la Tierra?

Planetas parecidos a la Tierra son una ventana hacia los posibles ambientes en los cuales surgió la vida, por lo que podríamos eventualmente estudiar tales ambientes en el laboratorio. También nos permiten rastrear la evolución de los ambientes terrestres a través del tiempo, al observar planetas similares de diferentes edades.

¿Qué lo impulsa?

Las preguntas son algunas de las más importantes que la humanidad se ha hecho, son más grandes que nosotros y tomará más que nuestra generación para responderlas. Pero el trabajo científico funciona así: respuestas profundas abren preguntas aún más profundas y nuevos misterios emergen. El libro del conocimiento humano nunca está finalizado, pero hay momentos en los que la ciencia abre un nuevo capítulo. Éstos son raros y emocionantes momentos y los estamos experimentando ahora mismo. De eso es lo que trata mi libro. Eso es lo que me mantiene despierto y emocionado de mi trabajo, porque siento que de alguna pequeña manera mi trabajo es tratar de definir este nuevo capítulo.

¿Cómo fue el comienzo de escribir “The Life of Super-Earths”?

Me motivaron los excitantes nuevos resultados de la astronomía, los cuales nos están ayudando a comprender la historia del Universo con mayor detalle.  Colocaron la visión cósmica de la vida en una luz diferente, lo cual se combinó perfectamente con el conocimiento nuevo que hemos obtenido con el descubrimiento de los planetas “Súper-Tierra”. Todo parecía como piezas individuales de un gran rompecabezas que iba armándose solo.

¿Qué tan complicado es explicar que otras formas de vida puedan existir en planetas similares a la Tierra?

Para mí la parte más difícil fue el capítulo 8, “Orígenes de la vida: ¿Por qué en planetas?”. Es el punto central de mi libro, y fue fácil de argumentar, sin embargo este es el capítulo donde tengo que definir qué es una forma de vida y eso es algo súmamente difícil de hacer. Así que es un poco complicado explicar cómo los científicos planeamos buscar otras formas de vida en otros planetas, cuando tenemos tanta dificultad en definir lo que la vida es.

¿Estamos a punto de llegar a una nueva revolución de la mente similar a la que Copérnico inició?

Sí, estamos a pocos años de una revolución similar. Copérnico comenzó una re-evaluación de un marco de referencia universal, nuestro lugar en el espacio. Comprender la naturaleza de la vida es igualmente un marco de referencia universal, uno que actualmente está centrado en la Tierra y que necesita una re-evaluación.

¿Cuál es la importancia que tiene la biología sintética para entender la creación de vida?

La biología sintética es una nueva herramienta que les permite a los científicos estudiar las propiedades generales de la vida, en lugar de las propiedades de un solo ejemplo, como la vida terrestre. En eso es similar a los experimentos físicos de Galileo Galilei, un seguidor de Copérnico, los cuales se convirtieron en una herramienta para entender nuestro marco espacial de referencia, desarrollar la mecánica y descubrir la ley de la Gravitación Universal.

¿Qué lo emociona más de ser parte de la Misión Kepler de la NASA?

Esta misión me permite ser parte de una nueva era de exploración para descubrir nuevos mundos más allá de nuestro planeta hogar y del sistema solar de planetas. Me siento muy afortunado de poder vivir en un momento tan único y especial en la larga historia de la humanidad.

¿Cómo influyó la Iniciativa de los Origines de la Vida que coordina en Harvard?

Influyo en una gran manera. De ahí vienen de cierta manera las ideas fundamentales que motivaron la creación de este libro.

¿Qué quiere que se queden los lectores de su libro una vez que lo hayan terminado?

Un sentimiento de admiración sobre las dimensiones cósmicas de la vida.